¿Por qué me quedan duras las magdalenas por fuera?

La repostería es una ciencia pero hay que ponerle mucho, muchísimo cariño. Y nada conseguimos batiendo con tesón y tamizando con mimo si, de repente, ponemos la temperatura del horno como si quisiéramos llevar parte del Infierno a nuestra cocina. Sigue siempre las instrucciones que marca la receta, precalienta a 20 grados más y baja la temperatura cuando vayas a meter tus madalenas en el horno a la que indica la receta. Con esto, debería salirte tiernas y jugosas.