Socorro, la lasaña se deshace

En principio, no hay mucho problema porque se te deshaga la lasaña. Quitemosle importancia a la perfección, mientras el plato esté rico, no importa tanto la presentación. Pero, si eres un maniático del acabado final, para que te quede una lasaña perfecta presta atención a la bechamel. Tiene que quedar espesa, así que controla la cantidad de leche que añades. Y, si quieres una bechamel de diez, siempre puedes recurrir a Mi Salsa Bechamel de Gallina Blanca, con la que seguro que no fallas.