¿Cómo consigo que el bizcocho de chocolate me salga suave y cremoso?

Para que un bizcocho quede esponjoso el secreto está en la masa, pero no en los ingredientes, sino en cómo los mezclamos. Para que un bizcocho nos quede tierno, tenemos que intentar meter el máximo aire posible en la masa. Para ello podemos escoger entre batir los huevos con el azúcar combinados o bien, por separar las yemas de las claras y estas últimas con el azúcar, mientras que por otro lado batimos las yemas. Con esto conseguiremos que las claras se monten mucho mejor,quedando casi al punto de nieve. Esto dará mucho aire al bizcocho, y para facilitar la tarea nada mejor que el calor indirecto. Para aplicar este tipo de calor a nuestra receta, bate los huevos en un bol colocado sobre una cazuela con agua caliente o tibia. Esto acelerará el proceso y dejará la mezcla muy suave. Eso sí, ojo no eches por tierra todo el trabajo al incorporar la harina, ya que si la añades en el bol en una sola vez, quedará una masa apelmazada y mal integrada, por ello ve incluyéndola poco a poco, tamizándola con un colador. Si hay más ingredientes en polvo (cacao, levadura o cualquier otro tipo de ingrediente en formato polvo), tamízalos también para evitar grumos. Incorpórarlos batiendo poco a poco, empezando desde abajo, mantener el aire en la masa.

Y con esto, tu bizcocho debería quedar superesponjoso.