¿Cómo desmoldar la tarta de queso?

Para desmoldar bien, recalcamos el “bien”, una tarta de queso tenemos que comenzar antes por elegir el molde perfecto. ¿Y qué molde es el indicado? Un molde desmontable de metal o de silicona. Pero aquí no acaba la cosa, ya que hay que prepararlo antes de verter la mezcla. Forra la base del horno con un papel apto para horno, del tipo sulfurizado, para que la masa no se pegue al molde. Una vez hecho esto, engrasa bien las paredes con mantequilla. Y de ahí a hornear.

Si has seguidos estos consejos, desmoldar la tarta de queso será mucho más sencillo. Pero este proceso no es cosa de cuatro minutos, sino más bien de cuatro horas. Como mínimo. Una vez hecha y puesta a temperatura ambiente DENTRO DEL HORNO, retira el papel de aluminio y tápala con papel film para dejarla reposando en la nevera un mínimo de cuatro horas.

Un truco que puedes aplicar una vez hayan pasado estas horitas evitando un borde agrietado, envuelve el molde con un trapo caliente y déjalo unos segundos para que las paredes del molde se despeguen de la tarta de queso. Con todo esto deberías tener la tarta perfecta y el desmoldado perfecto.