¿Cómo consigo una cobertura de chocolate crujiente?

Lograr una cobertura de chocolate como la de un pastelero profesional no es tan fácil como parece. Al ver los escaparates de las pastelerías es normal que nos entre envidia. La clave es elegir un chocolate especial de repostería y de buena calidad (el chocolate blanco añade dificultad porque es más difícil de fundir) y usar una rejilla a una cierta distancia de la fuente donde reposa la tarta. Sin miedo, vertemos la cobertura en el centro para que caiga hacia los costados y se solidifique de manera uniforme sobre la rejilla soltando los excesos. Para evitar la textura cremosa de la cobertura un buen truco es añadir almendra en granillo mientras removemos en un cazo el chocolate troceado con la nata. De esta manera se logra que la almendra se integre bien y otorgue esa textura crujiente deseada