¿Se pueden congelar las yemas de huevo?

Buenas noticias. Sí, puedes congelar las yemas de huevo, pero -por que todo tiene un pero- si no las congelas junto a la clara tendrás que hacer unas cosillas para que al descongelarlas tengan la textura deseada, y no pastosa y excesivamente dura.

Para congelar yemas con las que hacer tortillas o platos en las que hace falta huevo batido, puedes congelarlo ya batido, pero sin que llegue a espumar. Sin embargo, seguirá quedando una yema muy pastosa debido a que las proteínas del huevo se endurecen y no vuelven a tener una textura normal una vez descongeles tus yemas. Para evitar esto, tienes que añadir un poquito de sal, azúcar o un elemento ácido que ayude a que conserven fluidos y en buen estado para cocinar.

Eso sí, ten en cuenta dónde vas a usar los huevos. Con esto sabrás si tienes que añadir sal -en el caso de usar los huevos platos salados- o azúcar, si lo que vas a hacer es repostería. Guárdalos en recipientes correctamente señalados, para saber exactamente si necesitas huevos salados, dulces o acidificados.