¿Cómo consigo una bechamel sabrosa y en su punto?

Te aconsejamos nuestra Salsa Bechamel de Gallina Blanca, es fácil y rápida y siempre queda en su punto. Sin embargo si prefieres hacerla tú, apunta que ahí van algunos consejos para tener la bechamel perfecta.

Lo más importante para la bechamel, como para la gran mayoría de platos, son los ingredientes. No puedes, o no debes, usar una leche desnatada o semidesnatada, puedo que perderá sabor. Tampoco puede faltar la mantequilla, nada de margarinas. La bechamel, lo sentimos, no es una receta apta para dietas.

En segundo lugar, ojo con la harina no te vaya a quedar cruda. Ni quemada. El roux, que es la cocción de la harina en la mantequilla. Tienes que hacerlo a fuego lento, poco a poco y removiendo en todo momento. Y si quieres huir de los tan temidos grumos, te damos una palabra clave: tamizar.

Tamiza siempre la harina que vayas usar en tu roux, con ello conseguiremos una harina más aireada, perfecta para cocinar tu bechamel. Pero ojo, que la leche es otro de los pasos importantes, ya que debe estar a temperatura ambiente y si puedes añadir una pequeña cantidad de leche para crear una masa homogénea antes de ir incorporando en tandas la leche en la bechamel, mejor que mejor.