Recetas con acelgas

La acelga es de esas verduras que se aprovechan enteras: la penca (la parte blanca y carnosa) y la hoja verde, que se pueden cocinar juntas o por separado según la receta.

El clásico: potajes y guisos

Salteadas, en tortilla o rebozadas

Las hojas salteadas con ajo (acelgas salteadas o refrito de acelgas) son la guarnición más rápida. Las pencas quedan muy bien rebozadas, como en las pencas de acelgas rebozadas, o en tortilla, con la tortilla de acelgas al ajillo. Con carne, el pollo con acelgas es un plato único fácil de resolver.

Una variante que quizá no conozcas: la acelga silvestre

En algunas huertas del sureste español (sobre todo en Murcia) crece de forma espontánea una acelga silvestre, más parecida a una espinaca, que tradicionalmente se cocina sofrita con ajo o incluso frita con huevo y morcilla. Su temporada es el invierno.

Preguntas frecuentes

¿Hay que quitar la penca de la hoja?

No es obligatorio, pero la penca tarda más en cocerse que la hoja. Si las cocinas juntas, añade primero la penca y unos minutos después la hoja.

¿Las acelgas amargan?

Un ligero amargor es normal. Si es muy intenso, suele deberse a una cocción escasa; dejarlas hervir unos minutos más lo suaviza.

¿Se pueden congelar las acelgas?

Sí, mejor escaldadas primero: 2 minutos en agua hirviendo y luego un baño de agua fría, antes de congelarlas ya escurridas.

¿Qué aporta la acelga a nivel nutricional?

Es una verdura de hoja verde rica en fibra y con un aporte calórico muy bajo, similar a las espinacas, con las que comparte muchas propiedades.

¿Cuánto tiempo se conservan frescas en la nevera?

Entre 3 y 5 días en el cajón de las verduras, envueltas en un paño o bolsa perforada. Se marchitan con facilidad, así que es mejor consumirlas pronto.

La acelga es de esas verduras que se aprovechan enteras: la penca (la parte blanca y carnosa) y la hoja verde, que se pueden cocinar juntas o por separado según la receta.

El clásico: potajes y guisos

Salteadas, en tortilla o rebozadas

Las hojas salteadas con ajo (acelgas salteadas o refrito de acelgas) son la guarnición más rápida. Las pencas quedan muy bien rebozadas, como en las pencas de acelgas rebozadas, o en tortilla, con la tortilla de acelgas al ajillo. Con carne, el pollo con acelgas es un plato único fácil de resolver.

Una variante que quizá no conozcas: la acelga silvestre

En algunas huertas del sureste español (sobre todo en Murcia) crece de forma espontánea una acelga silvestre, más parecida a una espinaca, que tradicionalmente se cocina sofrita con ajo o incluso frita con huevo y morcilla. Su temporada es el invierno.

Preguntas frecuentes

¿Hay que quitar la penca de la hoja?

No es obligatorio, pero la penca tarda más en cocerse que la hoja. Si las cocinas juntas, añade primero la penca y unos minutos después la hoja.

¿Las acelgas amargan?

Un ligero amargor es normal. Si es muy intenso, suele deberse a una cocción escasa; dejarlas hervir unos minutos más lo suaviza.

¿Se pueden congelar las acelgas?

Sí, mejor escaldadas primero: 2 minutos en agua hirviendo y luego un baño de agua fría, antes de congelarlas ya escurridas.

¿Qué aporta la acelga a nivel nutricional?

Es una verdura de hoja verde rica en fibra y con un aporte calórico muy bajo, similar a las espinacas, con las que comparte muchas propiedades.

¿Cuánto tiempo se conservan frescas en la nevera?

Entre 3 y 5 días en el cajón de las verduras, envueltas en un paño o bolsa perforada. Se marchitan con facilidad, así que es mejor consumirlas pronto.