Recetas con Bacon

Con 100 g de bacon se transforma un plato de verdura, una legumbre o una masa. Lo que marca la diferencia es decidir antes si lo quieres crujiente o tierno, y no pasarse con la sal, porque el bacon ya trae la suya.

Crujiente o tierno: cómo cocinarlo según el plato

Para que quede crujiente, ponlo en la sartén fría y sin aceite, y sube el fuego poco a poco: la grasa se funde y el bacon se tuesta en ella sin quemarse. Si lo echas a la sartén ya muy caliente, se encoge, se riza y se quema por los bordes mientras el centro sigue blando. Cuando esté dorado, sácalo a un plato con papel de cocina; al enfriarse termina de endurecer.

Si vas a hacer mucha cantidad, el horno es más cómodo. Extiende las lonchas sobre papel de horno, sin montarlas, y hornéalas a 200 °C entre 10 y 15 minutos según el grosor. Salen planas y todas iguales, que es justo lo que pide un bocadillo o una tosta.

Para guisos, pastas y rellenos lo quieres tierno, así que basta con rehogarlo 2 o 3 minutos. Aquí conviene el bacon en taquitos, que aguanta la cocción sin deshacerse; el loncheado fino es mejor para tostar o para envolver. No tires la grasa que queda en la sartén: sirve para saltear verduras, dorar unas patatas o freír un huevo.

Con verduras, legumbres y pasta

En estos platos el bacon hace de condimento: aporta sal, grasa y un punto ahumado que levanta verduras de sabor suave. La cantidad justa es poca; con 100 g hay de sobra para 4 raciones.

Con pasta, el orden importa. En los macarrones con calabacines y bacon se fríen primero el puerro y el calabacín, se cuece la pasta aparte y al final se saltea todo junto con la salsa. Si la verdura suelta agua, deja que se evapore antes de juntarla con el bacon; si no, el bacon se cuece en ese líquido y pierde el dorado.

Tartas, masas y aperitivos de horno

La quiche de bacon y queso lleva una base de harina y mantequilla que reposa 30 minutos en la nevera, y un relleno de nata, huevos, bacon en tiras y queso emmental. Se hornea a 200 °C entre 20 y 25 minutos, hasta que la superficie esté dorada. En la receta el bacon entra directamente en el relleno; si prefieres que no suelte grasa en la masa, dóralo 2 minutos y escúrrelo antes.

Para picar con los dedos, las versiones pequeñas funcionan mejor que una tarta entera:

Y cuando no apetece encender mucho el fuego, quedan las patatas con bacon y queso, las tostas de pimientos y bacon o un bocadillo de bacon con huevo frito.

El bacon también sirve para dar jugosidad a carnes magras, como en el redondo de pavo relleno.

Preguntas frecuentes

¿Cómo conseguir que el bacon quede crujiente?

Empieza con la sartén fría y sin aceite, a fuego medio, para que la grasa se funda despacio y el bacon se fría en ella. Con la sartén muy caliente desde el principio se encoge y se quema por fuera antes de soltar la grasa. Dale la vuelta de vez en cuando y sácalo un poco antes de lo que crees, porque sigue tostándose fuera del fuego. En el horno, a 200 °C sobre papel de horno, tarda entre 10 y 15 minutos.

¿Hay que añadir aceite para freír bacon?

No hace falta. El bacon tiene grasa de sobra y la va soltando a medida que se calienta, así que se fríe en su propia grasa. Como mucho, pon unas gotas de aceite si tu sartén tiende a pegarse o si el bacon es muy magro. Si cocinas varias tandas, retira parte de la grasa entre una y otra: demasiada grasa en la sartén hace que el bacon se fría en exceso y quede duro en lugar de crujiente.

¿Cómo evitar que un guiso con bacon quede salado?

No añadas sal hasta el final y prueba antes de rectificar, porque el bacon va soltando la suya durante toda la cocción y el caldo se concentra al reducir. Ten en cuenta también la sal del caldo o de otros embutidos del guiso. Si el bacon es muy salado, blanquéalo 1 minuto en agua hirviendo y escúrrelo antes de rehogarlo: pierde parte de la sal sin perder el sabor ahumado.

¿Cuánto dura el bacon una vez abierto?

En la nevera, bien cerrado en su envase o envuelto en film, aguanta unos 5 días. Revisa siempre la fecha del envase y fíjate en el olor y el aspecto: si huele agrio o la superficie está pegajosa, tíralo. Ya cocinado y bien escurrido, se conserva 3 o 4 días en un recipiente hermético y se puede volver a calentar en la sartén unos segundos para recuperar el crujiente.

¿Se puede congelar el bacon?

Sí, y es una buena forma de no desperdiciar un paquete abierto. Congélalo crudo y úsalo en 1 o 2 meses; después sigue siendo seguro, pero la grasa empieza a coger sabores rancios. Separa las lonchas con papel de horno o congela los taquitos extendidos en una bandeja antes de pasarlos a una bolsa, así sacas solo lo que necesitas. Los taquitos pueden ir directos a la sartén sin descongelar.

Con 100 g de bacon se transforma un plato de verdura, una legumbre o una masa. Lo que marca la diferencia es decidir antes si lo quieres crujiente o tierno, y no pasarse con la sal, porque el bacon ya trae la suya.

Crujiente o tierno: cómo cocinarlo según el plato

Para que quede crujiente, ponlo en la sartén fría y sin aceite, y sube el fuego poco a poco: la grasa se funde y el bacon se tuesta en ella sin quemarse. Si lo echas a la sartén ya muy caliente, se encoge, se riza y se quema por los bordes mientras el centro sigue blando. Cuando esté dorado, sácalo a un plato con papel de cocina; al enfriarse termina de endurecer.

Si vas a hacer mucha cantidad, el horno es más cómodo. Extiende las lonchas sobre papel de horno, sin montarlas, y hornéalas a 200 °C entre 10 y 15 minutos según el grosor. Salen planas y todas iguales, que es justo lo que pide un bocadillo o una tosta.

Para guisos, pastas y rellenos lo quieres tierno, así que basta con rehogarlo 2 o 3 minutos. Aquí conviene el bacon en taquitos, que aguanta la cocción sin deshacerse; el loncheado fino es mejor para tostar o para envolver. No tires la grasa que queda en la sartén: sirve para saltear verduras, dorar unas patatas o freír un huevo.

Con verduras, legumbres y pasta

En estos platos el bacon hace de condimento: aporta sal, grasa y un punto ahumado que levanta verduras de sabor suave. La cantidad justa es poca; con 100 g hay de sobra para 4 raciones.

Con pasta, el orden importa. En los macarrones con calabacines y bacon se fríen primero el puerro y el calabacín, se cuece la pasta aparte y al final se saltea todo junto con la salsa. Si la verdura suelta agua, deja que se evapore antes de juntarla con el bacon; si no, el bacon se cuece en ese líquido y pierde el dorado.

Tartas, masas y aperitivos de horno

La quiche de bacon y queso lleva una base de harina y mantequilla que reposa 30 minutos en la nevera, y un relleno de nata, huevos, bacon en tiras y queso emmental. Se hornea a 200 °C entre 20 y 25 minutos, hasta que la superficie esté dorada. En la receta el bacon entra directamente en el relleno; si prefieres que no suelte grasa en la masa, dóralo 2 minutos y escúrrelo antes.

Para picar con los dedos, las versiones pequeñas funcionan mejor que una tarta entera:

Y cuando no apetece encender mucho el fuego, quedan las patatas con bacon y queso, las tostas de pimientos y bacon o un bocadillo de bacon con huevo frito.

El bacon también sirve para dar jugosidad a carnes magras, como en el redondo de pavo relleno.

Preguntas frecuentes

¿Cómo conseguir que el bacon quede crujiente?

Empieza con la sartén fría y sin aceite, a fuego medio, para que la grasa se funda despacio y el bacon se fría en ella. Con la sartén muy caliente desde el principio se encoge y se quema por fuera antes de soltar la grasa. Dale la vuelta de vez en cuando y sácalo un poco antes de lo que crees, porque sigue tostándose fuera del fuego. En el horno, a 200 °C sobre papel de horno, tarda entre 10 y 15 minutos.

¿Hay que añadir aceite para freír bacon?

No hace falta. El bacon tiene grasa de sobra y la va soltando a medida que se calienta, así que se fríe en su propia grasa. Como mucho, pon unas gotas de aceite si tu sartén tiende a pegarse o si el bacon es muy magro. Si cocinas varias tandas, retira parte de la grasa entre una y otra: demasiada grasa en la sartén hace que el bacon se fría en exceso y quede duro en lugar de crujiente.

¿Cómo evitar que un guiso con bacon quede salado?

No añadas sal hasta el final y prueba antes de rectificar, porque el bacon va soltando la suya durante toda la cocción y el caldo se concentra al reducir. Ten en cuenta también la sal del caldo o de otros embutidos del guiso. Si el bacon es muy salado, blanquéalo 1 minuto en agua hirviendo y escúrrelo antes de rehogarlo: pierde parte de la sal sin perder el sabor ahumado.

¿Cuánto dura el bacon una vez abierto?

En la nevera, bien cerrado en su envase o envuelto en film, aguanta unos 5 días. Revisa siempre la fecha del envase y fíjate en el olor y el aspecto: si huele agrio o la superficie está pegajosa, tíralo. Ya cocinado y bien escurrido, se conserva 3 o 4 días en un recipiente hermético y se puede volver a calentar en la sartén unos segundos para recuperar el crujiente.

¿Se puede congelar el bacon?

Sí, y es una buena forma de no desperdiciar un paquete abierto. Congélalo crudo y úsalo en 1 o 2 meses; después sigue siendo seguro, pero la grasa empieza a coger sabores rancios. Separa las lonchas con papel de horno o congela los taquitos extendidos en una bandeja antes de pasarlos a una bolsa, así sacas solo lo que necesitas. Los taquitos pueden ir directos a la sartén sin descongelar.