La quiche lorraine es uno de esos platos que resuelven una cena en un momento y que siempre triunfa por su sencillez y sabor. En Gallina Blanca sabemos que el día a día puede ser ajetreado, por lo que buscamos ser ese aliado discreto que te facilita las cosas en la cocina. Al añadir una pastilla de Avecrem Pollo al relleno de esta tarta salada, conseguimos realzar los matices de la panceta y el puerro sin necesidad de complicar la elaboración, aportando ese toque de confianza que solo la cocina de casa ofrece.

Aunque tiene su origen en la región francesa de Lorena, este plato se ha convertido en un clásico imprescindible en los hogares de toda España. Su popularidad se debe a la facilidad con la que se adapta a nuestro paladar, permitiéndonos disfrutar de una textura cremosa y un sabor reconfortante en cualquier reunión familiar o comida informal. Es una receta que ha pasado de generación en generación, adaptándose a los productos de nuestra tierra pero manteniendo siempre su esencia tradicional.

Para conseguir el éxito en la mesa, es fundamental contar con los quiche lorraine ingredientes de mejor calidad, desde una buena nata hasta unos huevos frescos. Si buscas una quiche lorraine receta fácil que no te quite mucho tiempo pero que mantenga el espíritu de la quiche lorraine original, estás en el lugar adecuado. Aprender a hacer quiche lorraine es un recurso fantástico para cualquier cocinero aficionado que quiera sorprender con un plato equilibrado y sabroso sin complicaciones innecesarias.

Información nutricional(por ración)

Energía

420 kcal

Hidratos

21 g

Grasas

32 g

Fibra

1.5 g

Proteínas

12 g

¿Cuántos comensales?
6
Crema de leche
Crema de leche
400 mililitros
Huevo
Huevo
5 unidades
Avecrem Pollo
1 pastilla
Bacón
Bacón
100 gramos
Queso rallado
Queso rallado
100 gramos tipo emmental

Masa

Harina
Harina
250 gramos
Yema de huevo
Yema de huevo
1 unidad
Mantequilla
Mantequilla
125 gramos
Agua
Agua
1-2 cucharadas muy fría
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Paso 1 de 5

Preparación de la base de masa quebrada

Preparación de la base de masa quebrada

El primer paso para conseguir una base perfecta es precalentar el horno a 180 grados. Mientras este alcanza la temperatura adecuada, extendemos la plancha de masa quebrada sobre un molde circular previamente engrasado con un poco de mantequilla. Es importante ajustar bien los bordes de la masa a las paredes del molde para que no se bajen durante la cocción inicial.

Para evitar que la masa suba, pinchamos toda la superficie con un tenedor y colocamos encima un trozo de papel de hornear con unos garbanzos secos o pesas de cocina. Horneamos la base ‘en blanco’ durante unos diez minutos. Este paso es fundamental para asegurar que la masa quede crujiente y soporte bien el peso del relleno líquido que añadiremos más adelante.

Paso 2 de 5

Sofreír el puerro y la panceta

Sofreír el puerro y la panceta

Mientras la base se hornea, aprovechamos para preparar el corazón del plato. En una sartén amplia, derretimos la mantequilla a fuego medio y añadimos el puerro picado muy fino. Lo dejamos pochar lentamente hasta que esté tierno y transparente, evitando que tome demasiado color para que su sabor sea suave y delicado en el resultado final.

Una vez que el puerro esté en su punto, incorporamos la panceta o el beicon cortado en dados pequeños. Subimos un poco el fuego y salteamos el conjunto hasta que la carne esté dorada y haya soltado parte de su grasa, lo que aportará un aroma irresistible a la mezcla. Retiramos del fuego y escurrimos el exceso de grasa antes de reservar.

Paso 3 de 5

Elaboración de la crema de relleno

Elaboración de la crema de relleno

En un bol grande, batimos los tres huevos con energía hasta que estén bien espumosos. A continuación, vertemos la nata líquida poco a poco mientras seguimos mezclando para que se integre perfectamente. En este punto, desmenuzamos la pastilla de Avecrem Pollo sobre la mezcla. Este pequeño gesto es el que marcará la diferencia, ya que el caldo concentrado aporta una profundidad de sabor única que unifica todos los ingredientes.

No es necesario añadir más sal, ya que el Avecrem y la panceta ya aportan el punto justo de sazón. Sí te recomendamos añadir una pizca de pimienta negra recién molida o un poco de nuez moscada si te gusta el toque aromático que le da a las preparaciones con lácteos. Mezclamos bien hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.

Paso 4 de 5

Montaje de la quiche

Retiramos el molde del horno y quitamos el papel de horno con las pesas. Repartimos de forma uniforme el sofrito de puerro y panceta sobre la base de masa quebrada precocinada. Es importante que el relleno cubra toda la superficie para que, en cada bocado, encontremos todos los elementos del plato.

A continuación, vertemos la mezcla de huevos, nata y Avecrem sobre los ingredientes sólidos, dejando que el líquido se asiente bien por todos los huecos. Para terminar, espolvoreamos el queso rallado por encima. Este ayudará a crear una costra dorada y deliciosa que protegerá el interior de la quiche durante el horneado final.

Paso 5 de 5

Horneado final y reposo

Introducimos la quiche de nuevo en el horno, a 190 grados, y la dejamos cocinar durante unos veinte o veinticinco minutos. Sabremos que está lista cuando la superficie esté bien dorada y el relleno haya cuajado por completo, lo cual podemos comprobar moviendo ligeramente el molde: el centro no debe oscilar como si fuera líquido.

Una vez fuera del horno, es fundamental dejar reposar la quiche unos diez minutos antes de desmoldar y servir. Este breve reposo permite que los sabores se asienten y que la estructura de la crema gane firmeza, facilitando así el corte en porciones limpias. El resultado será una tarta salada de textura suave y sabor equilibrado, lista para disfrutar.

Consejos finales

Esta quiche casera es la solución ideal cuando buscas un plato completo que guste a todos. Para servirla, te recomendamos acompañarla de una ensalada de brotes tiernos o unos tomates aliñados que aporten frescura y contraste a la cremosidad de la tarta. Al estar pensada para cuatro personas, es perfecta para una cena ligera en familia o como parte de un picoteo cuando recibes visitas en casa.

Dominar cómo preparar esta receta paso a paso te permitirá jugar con los tiempos y tener siempre a mano una opción rápida para esos días con menos margen. Recuerda que uno de los mejores trucos es no escatimar en el pochado del puerro, ya que su dulzor equilibra perfectamente la intensidad del bacon. Esperamos que disfrutes cocinando este plato tanto como nosotros ayudándote a que cada elaboración sea un éxito en tu mesa.

Si te ha gustado esta receta, puedes explorar otras variantes deliciosas como nuestra quiche de verduras para una opción más ligera, o probar la suavidad de la quiche de calabacín. También te sugerimos la clásica quiche de bacon y queso si buscas potenciar los sabores tradicionales de esta tarta.

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