Calamares dorados con trigueros, un sofrito corto de cebolla y tomate y un caldo que se hace en la propia paellera: así se construye este arroz con calamares y gambas, un arroz casero de grano suelto. Calcula unos 50 minutos en total para 4 personas, porque los calamares hierven un rato antes de que entre el arroz y eso es lo que los deja tiernos.

Cada costa tiene su manera de casar arroz y marisco. En Valencia y Alicante, el arroz del senyoret lleva el marisco ya pelado para comerlo sin mancharse las manos; en Murcia, el arroz al caldero del Mar Menor queda meloso y el pescado se sirve aparte, y en Cataluña es muy popular el arròs negre, teñido con tinta. Esta versión, que muchos llaman paella de calamares y gambas, se queda en terreno conocido: calamar en anillas y gambas peladas que se hacen en los últimos minutos.

El arroz que se usa aquí es de grano largo. Suelta menos almidón que el redondo y queda más suelto, aunque absorbe algo menos de caldo, así que conviene vigilar el final por si sobra líquido. Evita el vaporizado, que no coge el sabor del fondo. Los calamares pueden ser frescos, de carne firme y brillante, o congelados; en ese caso descongélalos en la nevera y sécalos bien antes de dorarlos. Los trigueros de primavera aportan un punto amargo que equilibra el dulzor del marisco, y fuera de temporada valen los de invernadero.

El orden es sencillo y se resuelve en una sola paellera, por eso sirve como receta fácil para quien no ha hecho nunca un arroz de marisco: dorar, sofreír, hervir el caldo con los calamares y dejar que el arroz se cueza sin cuchara.

Información nutricional(por ración)

Energía

420 kcal

Hidratos

58 g

Grasas

11 g

Fibra

3.2 g

Proteínas

22 g

¿Cuántos comensales?
4
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Avecrem Pescado
2 pastilla
Gamba
Gamba
200 gramos pelada
Arroz de grano largo
Arroz de grano largo
300 gramos
Tomate Frito Casero
200 gramos
Calamar
Calamar
500 gramos
Espárrago triguero
Espárrago triguero
150 gramos
Cebolla
Cebolla
al gusto
Avecrem Pescado
2 pastilla
Gamba
Gamba
200 gramos pelada
Arroz de grano largo
Arroz de grano largo
300 gramos
Tomate Frito Casero
200 gramos
Calamar
Calamar
500 gramos
Espárrago triguero
Espárrago triguero
150 gramos
Cebolla
Cebolla
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Azafrán
Azafrán
al gusto alternativa: colorante alimenticio
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 7

Limpia los calamares y los espárragos

Limpia los 500 g de calamares con agua fría corriente: separa la cabeza del cuerpo tirando con suavidad, saca las vísceras y la pluma transparente del interior y retira la piel exterior, que se desprende con los dedos. Corta los cuerpos en anillas de 1 cm o en dados regulares y trocea los tentáculos en piezas pequeñas para que todo se haga a la vez. Sécalos bien con papel de cocina: si llegan húmedos a la paellera, sueltan agua y se quedan pálidos y blandos.

Lava los 150 g de espárragos trigueros y dóblalos con las manos por la base; se parten justo donde termina la parte leñosa. Corta los tallos en piezas de 3 cm y reserva las puntas enteras aparte, porque son más tiernas y necesitan menos fuego.

Paso 2 de 7

Dora los calamares con los trigueros

Pon la paellera o una cazuela ancha y baja a fuego medio-alto con la base cubierta de aceite de oliva. Cuando el aceite esté caliente, añade los calamares con un poco de sal y saltéalos 4 o 5 minutos, sin dejarlos quietos. Primero soltarán agua; sigue hasta que se evapore y los bordes se vean tostados. Ese dorado es el que da sabor al fondo del arroz, así que no lo cortes antes de tiempo.

Añade los tallos de espárrago troceados y saltea todo junto 2 minutos más, hasta que cojan un verde intenso y sigan algo firmes al morderlos. Las puntas no las añadas todavía: irán sobre el arroz a mitad de cocción, donde se harán al vapor sin deshacerse. Tampoco te preocupe que el calamar quede algo firme ahora, porque el hervor posterior lo ablanda.

Paso 3 de 7

Haz el sofrito con cebolla y tomate

Baja el fuego a medio, aparta los calamares y los espárragos hacia los bordes y pon la cebolla picada fina en el centro, donde se concentra el aceite. Rehógala 5 o 6 minutos, removiendo, hasta que quede transparente y blanda. Si se tuesta demasiado, amarga y oscurece el arroz, así que baja el fuego si ves que coge color rápido.

Añade los 200 g de Tomate Frito Casero Gallina Blanca, mezcla con todo lo que hay en la paellera y cocina 3 minutos a fuego medio. El tomate tiene que oscurecerse un poco y empezar a soltar el aceite por los lados: es la señal de que ha perdido el agua y el sofrito está concentrado. Un sofrito con agua deja el arroz con un sabor plano.

Paso 4 de 7

Hierve los calamares en el agua

Vierte en la paellera 1 litro de agua caliente, mejor si ya está casi hirviendo para no cortar la cocción, y suelta con la espátula los restos tostados que el dorado y el sofrito hayan dejado en el metal: ahí hay mucho sabor.

Cuando rompa a hervir, mantén un borboteo medio de 10 a 15 minutos. Este hervor tiene 2 funciones. Por un lado, los 500 g de calamar pasan del punto firme del salteado a una textura tierna, porque el calamar se endurece en los primeros minutos de calor y se vuelve a ablandar con una cocción algo más larga. Por otro, el agua se convierte en un caldo con sabor a marisco, tomate y espárrago.

Pasado el hervor, mira el nivel: si ha bajado mucho, completa con algo más de agua caliente para recuperar algo de líquido antes de echar el arroz.

Paso 5 de 7

Añade Avecrem, azafrán y arroz

Con el caldo hirviendo, desmenuza dentro las 2 pastillas de Avecrem Pescado y remueve hasta que no quede ningún resto. Prueba el caldo en este momento: debe estar sabroso pero no salado, porque al reducirse se concentra y ya no hay forma de corregirlo.

Añade unas hebras de azafrán, tostadas un instante en una sartén sin grasa y desmenuzadas entre los dedos, o una pizca de colorante alimentario. Después reparte los 300 g de arroz de grano largo en forma de lluvia por toda la superficie, de modo que quede bien distribuido entre los calamares y los espárragos.

Remueve una sola vez para que el grano quede sumergido por igual y el sofrito se reparta. A partir de aquí no vuelvas a tocarlo con la cuchara: removido, el arroz suelta almidón y queda pastoso en lugar de suelto.

Paso 6 de 7

Cuece el arroz unos 18 minutos

Mantén el fuego fuerte durante los primeros 8 a 10 minutos, con un hervor vivo que mueva los granos. Si tu fuego es más pequeño que la paellera, gírala cada poco para que el calor llegue por igual a los bordes. A mitad de este tiempo, coloca por encima las puntas de espárrago que tenías reservadas.

Después baja la llama a medio bajo y espera otros 8 a 10 minutos sin remover, hasta sumar unos 18. El caldo irá bajando hasta quedar por debajo del grano y verás pequeños cráteres en la superficie. Con grano largo puede sobrar algo de líquido al final; si ocurre, deja 1 o 2 minutos más a fuego medio. Si al contrario se seca antes de tiempo y el grano sigue duro, riega con un hilo de agua caliente solo las zonas secas. Para un poco de socarrat, sube el fuego 1 minuto al final y escucha: cuando el fondo crepite, apaga.

Paso 7 de 7

Suma las gambas y reposa

Cuando falten 2 o 3 minutos para terminar y apenas quede caldo en la superficie, reparte los 200 g de gambas peladas por encima y húndelas un poco con la espumadera. Con ese tiempo y el calor del arroz se hacen justo: cambian de gris a rosado y se curvan sin quedar secas ni gomosas. Si las añades antes, encogen y pierden su jugo.

Apaga el fuego cuando el grano esté hecho pero con una leve resistencia al morder. Retira la paellera, tápala con un paño de cocina y espera 5 minutos. Durante esa pausa el grano acaba su cocción con el calor acumulado, absorbe la humedad que queda y los sabores se asientan. Sirve directamente desde la paellera, con cada ración llevando su parte de calamar, gambas y trigueros.

Consejos finales

Un arroz pastoso casi siempre se explica por la cuchara: se ha removido después de echar el grano o el fuego no fue lo bastante fuerte al principio. Mantén el hervor vivo y no toques el arroz; de esos 2 gestos sale un grano suelto de un borde a otro de la paellera. Si al contrario queda duro cuando ya no hay caldo, reparte un poco de agua caliente por encima, tapa con el paño y deja 5 minutos más fuera del fuego. Los calamares duros, en cambio, tienen otro origen: un hervor demasiado corto antes de añadir el arroz, y la próxima vez basta con llegar a los 15 minutos. Para este arroz, los trucos tienen más de fuego y de paciencia que de técnica.

Para la mesa, unas rodajas de limón para exprimir por encima o un alioli suave le van muy bien; si lo haces casero con huevo, prepáralo en el día y guárdalo en la nevera hasta servir. Como entrante, unas gambas al horno o una ensalada de tomate no le quitan protagonismo al arroz.

Las sobras se guardan en la nevera en cuanto se enfríen, sin dejarlas más de 2 horas a temperatura ambiente, y se toman como mucho al día siguiente. Para recalentar, añade un chorrito de agua, tapa y calienta 5 minutos a fuego bajo, o usa el microondas a media potencia. No conviene congelarlo: el grano se rompe y el marisco queda gomoso.

Entre los arroces de marisco paso a paso, el arroz a la marinera es el pariente más cercano y el arroz negro con sepia cambia el calamar por sepia y su tinta. Con los mismos sabores en plato de cuchara, prueba unos garbanzos guisados con sepia y gambas.

Valora esta recetas 7 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras