Un arroz caldoso con bogavante tiene fama de plato de restaurante y de celebración, de los que aparecen en Navidad o en una comida familiar señalada, pero en casa se resuelve con 2 bogavantes medianos, 250 g de arroz y una cazuela amplia. Cuenta unos 45 minutos y 4 personas a la mesa: alrededor de 15 para cortar el marisco y hacer el sofrito, entre 15 y 18 de cocción del arroz y unos minutos de reposo.

En la pescadería encontrarás sobre todo 2 tipos. El bogavante europeo tiene el caparazón azul oscuro y suele ser más caro; el americano, de tono pardo o verdoso, es más asequible y se vende vivo o congelado todo el año. Si lo compras vivo, debe mover las patas y recoger la cola hacia dentro al levantarlo. Lo más cómodo es pedir en la pescadería que lo maten y lo trocee al momento; si lo cortas tú, mételo antes entre 20 y 30 minutos en el congelador para aturdirlo. En cuanto al grano, un arroz redondo de grano medio, como el bomba o el senia, absorbe bien el caldo y aguanta entero en un guiso con tanto líquido.

La diferencia con una paella está en la proporción: unas 4 partes de caldo por cada parte de arroz en peso, bastante más que en un arroz seco, y siempre con el caldo caliente para no cortar la cocción. Aquí ese caldo es el Caldo para Paella Fácil de Marisco de Gallina Blanca, que se suma al jugo que sueltan las cabezas del bogavante. Hacer bien el sofrito y añadir el marisco en 2 momentos es todo lo que separa una cazuela corriente de una memorable, así que el plato se vuelve fácil incluso si nunca has cortado un bogavante.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

55 g

Grasas

12 g

Fibra

3 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Pimiento ñora
Pimiento ñora
al gusto pulpa
Ajo
Ajo
2 dientes
Bogavante
Bogavante
2 unidades mediano
Pimiento rojo
Pimiento rojo
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Arroz blanco
Arroz blanco
250 gramos
Tomate Frito Casero
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Paso 1 de 4

Corta el bogavante y haz el sofrito

Corta el bogavante y haz el sofrito

Separa la cabeza del cuerpo de los 2 bogavantes y corta la cola en anillas siguiendo las articulaciones. Abre las cabezas en 2 mitades, de arriba abajo, y da un golpe seco a las pinzas con el dorso del cuchillo para sacar luego la carne sin esfuerzo. Calienta en una cazuela amplia, a fuego fuerte, aceite de oliva virgen extra que cubra bien el fondo, y marca todos los trozos 1 o 2 minutos, justo hasta que cambien a rojo. Sácalos y resérvalos por separado: cabezas y pinzas en un plato y anillas en otro.

En ese mismo aceite, que ya tiene el jugo del marisco, añade la cebolla, el pimiento rojo cortado en dados y el ajo, todo picado fino. Cocina a fuego medio unos 8 o 10 minutos, sin dejar de mover la verdura para que el ajo no se queme y amargue. Cuando esté tierna y ligeramente dorada, incorpora la pulpa de ñora y remueve 1 minuto.

Paso 2 de 4

Añade el tomate y nacara el arroz

Añade el tomate y nacara el arroz

Vierte el Tomate Frito Casero de Gallina Blanca sobre el sofrito y cocínalo unos 3 minutos sin dejar de remover, hasta que la mezcla se oscurezca un poco y empiece a soltar el aceite por los bordes. Con la ñora, el sofrito toma un color rojizo y un punto dulce que luego pasa al caldo.

Devuelve a la cazuela las cabezas y las pinzas que habías reservado y rehógalas 2 minutos con el sofrito. Aplasta un poco las cabezas con la cuchara: su jugo es lo que da al arroz el sabor más intenso a marisco. Las anillas espera a añadirlas más tarde, porque si se cocinan desde el principio la carne queda dura y fibrosa.

Incorpora los 250 g de arroz y remueve durante 1 minuto para nacararlo, es decir, para que cada grano se impregne del aceite y del sofrito. Este paso ayuda a que el arroz mantenga su forma con tanto caldo y absorba mejor el sabor.

Paso 3 de 4

Moja con el caldo y cuece

Moja con el caldo y cuece

Calienta antes el Caldo para Paella Fácil de Marisco 100% Natural de Gallina Blanca y viértelo en la cazuela: para 250 g de arroz, alrededor de 1 litro, unas 4 veces el peso del grano. Ten a mano otros 250 a 300 ml calientes, porque con 15 a 18 minutos de hervor y el reposo el arroz bebe mucho y, sin esa reserva, acaba meloso en lugar de caldoso. Lleva a ebullición a fuego vivo y luego baja a medio para que borbotee suave y constante.

Cuece entre 15 y 18 minutos, según la variedad. A los 8 o 10 minutos del hervor, reparte las anillas de bogavante por la cazuela para que se terminen de hacer en el caldo. Estarán listas cuando la carne haya perdido el aspecto translúcido y se vea blanca y firme.

No remuevas el arroz: para repartirlo, mueve la cazuela por las asas. Removerlo suelta almidón y el caldo queda pastoso.

Paso 4 de 4

Ajusta el punto y deja reposar

Hacia el minuto 15, saca un grano y muérdelo. Apaga el fuego cuando el arroz esté casi hecho, todavía con el centro un poco firme, porque seguirá cocinándose con el calor de la cazuela. Comprueba también el caldo: tiene que quedar abundante, con el arroz sumergido. Si se ha reducido demasiado, vierte parte del caldo de reserva o agua hirviendo.

Rectifica de sal solo después de probar, porque el caldo de marisco y el jugo del bogavante ya aportan bastante. Cubre la cazuela con su tapa o con un paño y espera unos 5 minutos, lo suficiente para que el grano termine de hacerse y el caldo coja una textura algo más melosa sin espesarse del todo.

Reparte el arroz en platos hondos con abundante caldo y asegúrate de que cada ración lleva anillas, cabeza y algo de pinza. Pon unas tenazas de marisco en la mesa para abrir las pinzas y un plato para las cáscaras.

Consejos finales

Un arroz caldoso no espera: el grano sigue absorbiendo líquido en el plato y, en 10 minutos, el caldo ha desaparecido. Llévalo a la mesa nada más terminar el reposo y, si vas a tardar algo en servirlo, aparta el arroz del fuego 1 o 2 minutos antes y guarda caldo caliente para aligerarlo. Como entrante bastan unas almejas o una ensalada de tomate, y para beber encaja un vino blanco seco y fresco.

Un caldo espeso y turbio indica que el arroz se ha removido demasiado o se ha pasado de cocción; la próxima vez mueve solo la cazuela y apaga antes. Si el bogavante sale duro, las anillas han estado demasiado tiempo en el fuego. Y si el arroz sabe plano, el sofrito se hizo con prisa: necesita esos 8 o 10 minutos hasta que la verdura esté tierna. Guarda también el líquido que suelta el bogavante al cortarlo y échalo al caldo, y aplasta las cabezas en la cazuela para sacarles todo el jugo: son trucos de pescador que no cuestan nada y concentran el sabor a marisco.

Con el mismo sofrito puedes hacer una versión con menos caldo, como el arroz meloso con bogavante, o sustituir el bogavante por gambas, cigalas y mejillones, como en el arroz caldoso con marisco.

Para una ocasión especial, el arroz con bogavante en versión seca y la caldereta de bogavante son otras 2 formas de aprovechar este marisco.

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