Dorar el pollo y dejar que los garbanzos cuezan despacio es casi todo el trabajo de este cuscús con pollo y verduras, un plato completo que se sirve sobre una cama de sémola suelta, se riega con caldo caliente y se come con cuchara. Calcula unas 2 horas para 4 personas, porque los garbanzos secos piden de 90 a 120 minutos de cocción suave; el resto, del dorado del pollo al grano de sémola, cabe en unos 30 minutos mientras ellos cuecen.

El cuscús es la sémola de trigo duro que se trabaja al vapor en todo el Magreb, y en 2020 la UNESCO inscribió los saberes y prácticas ligados a su elaboración y consumo en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial, en una candidatura conjunta de Argelia, Marruecos, Mauritania y Túnez. En las casas españolas se ha quedado sobre todo la versión rápida, con sémola precocida que se hidrata en minutos, y esta receta va por ese camino: el guiso por un lado, el grano por otro y el caldo para juntarlo todo en el plato. Si buscas algo más directo, el cuscús de pollo se resuelve en una media hora.

Las 4 ciruelas pasas ponen el contrapunto dulce, muy propio de la cocina magrebí, donde la fruta seca acompaña a menudo a la carne; remojadas 15 minutos en un poco de caldo caliente llegan tiernas sin deshacerse. Con la sémola precocida, mide el grano y el caldo hirviendo en un único vaso, a partes iguales, y déjala 5 minutos tapada: con menos líquido queda dura y con más se convierte en una pasta. Con garbanzos ya cocidos de bote, bien enjuagados, el plato baja a unos 40 minutos y la receta se vuelve fácil incluso una tarde de trabajo.

Información nutricional(por ración)

Energía

435 kcal

Hidratos

54 g

Grasas

11 g

Fibra

7 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Garbanzo
Garbanzo
100 gramos remojarlos la víspera
Mantequilla
Mantequilla
25 gramos
Ciruela pasa
Ciruela pasa
4 unidades sin hueso
Puerro
Puerro
2 unidades
Zanahoria
Zanahoria
1 unidad mediana
Calabacín
Calabacín
1 unidad pequeño
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Pollo
Pollo
al gusto deshuesado
Cous cous
Cous cous
100 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
3 cucharadas
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Paso 1 de 4

Cuece los garbanzos y dora el pollo

Escurre los 100 g de garbanzos que habrás dejado en remojo desde la víspera, entre 8 y 12 horas, y échalos en una olla con abundante agua ya hirviendo. Baja el fuego para que cuezan a borbotón suave, sin tapar del todo, de 90 minutos a 2 horas, hasta que al apretar uno entre los dedos ceda sin resistencia. Si el agua baja, añade más agua caliente para que sigan cubiertos. Sálalos ya tiernos y escúrrelos.

Mientras tanto, corta el pollo deshuesado en trozos de bocado y sálalo ligeramente. Calienta las 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una cazuela de boca ancha a fuego medio-alto y dora el pollo en tandas, sin amontonarlo, durante 5 o 6 minutos, hasta conseguir un tono tostado por todas las caras. Si llenas demasiado la cazuela, la carne suelta agua y acaba hervida en su propio jugo. Retíralo a un plato y resérvalo: no tires la grasa.

Paso 2 de 4

Rehoga las verduras con las ciruelas

Lava y pica la cebolla, los 2 puerros, la zanahoria y el calabacín en dados medianos y del mismo tamaño, para que estén tiernas a la vez. En un vasito con un poco de Caldo Casero de Pollo 100% Natural caliente, pon a remojar las 4 ciruelas pasas sin hueso durante 15 minutos.

En la misma grasa del pollo, a fuego medio-bajo, rehoga la cebolla y el puerro unos 5 minutos, hasta que empiecen a estar transparentes. Suma la zanahoria y el calabacín y sigue entre 5 y 10 minutos más, removiendo a ratos, hasta que las verduras estén tiernas pero enteras: en total, de 10 a 15 minutos. Incorpora las ciruelas con su líquido, los garbanzos cocidos y escurridos y el pollo reservado con sus jugos. Moja con un par de cucharones de caldo y cuece el conjunto 10 minutos con el fuego suave, hasta que el pollo esté hecho por dentro, sin rastro rosado, y los sabores se hayan unido.

Paso 3 de 4

Hidrata la sémola en caldo hirviendo

Pon los 100 g de cuscús en un cuenco amplio que aguante el calor y mide su volumen con un vaso: necesitas la misma medida de caldo, unos 125 ml. Lleva a ebullición esa cantidad del Caldo Casero de Pollo en un cazo y viértela de golpe sobre la sémola, repartiéndola para que no queden zonas secas. Si el envase de tu cuscús indica cocerlo en el caldo y escurrirlo, sigue sus instrucciones y guarda el caldo que escurras, porque vuelve al plato al final.

Tapa el cuenco enseguida con un plato llano o con film transparente y deja reposar 5 minutos sin tocarlo. El vapor atrapado es el que termina de hinchar el grano de forma uniforme. Si destapas antes de tiempo, la capa de arriba queda dura y la de abajo empapada. Mientras reposa, calienta el resto del caldo en el mismo cazo: lo vas a necesitar muy caliente en el último paso.

Paso 4 de 4

Suelta el grano y monta los platos

Destapa el cuenco y añade los 25 g de mantequilla en dados, mejor a temperatura ambiente. Remueve con un tenedor desde el fondo hacia arriba, sin apretar, para que la mantequilla se funda con el calor del cuscús y los granos se separen hasta quedar sueltos y brillantes. Con una cuchara se aplastan y forman bolas; el tenedor los airea.

Coloca una base generosa de sémola en el fondo de platos soperos o en una fuente al centro de la mesa. Reparte encima el pollo, las verduras, los garbanzos y las ciruelas, y riega cada plato con unas cucharadas del caldo bien caliente, que es lo que da jugosidad al conjunto y templa la sémola. Sírvelo enseguida: el cuscús sigue absorbiendo líquido y, si espera mucho, se queda seco. Pon el caldo que sobre en una jarrita aparte para que cada uno añada más a su gusto.

Consejos finales

Guarda el guiso y la sémola por separado, en recipientes bien cerrados, y duran 3 días refrigerados. El guiso con los garbanzos se congela sin problema hasta 3 meses; el cuscús, en cambio, pierde textura en el congelador y compensa hacerlo al momento, ya que solo pide 5 minutos. Recalienta el guiso con un chorrito de caldo y el fuego suave y, si te quedó sémola, caliéntala tapada en el microondas con una cucharada de agua y vuelve a soltarla con el tenedor.

Con olla rápida, los garbanzos remojados se quedan en unos 15 a 20 minutos una vez que la válvula sube, y el plato entero cabe en menos de una hora. No abras hasta que la presión haya bajado por sí misma, o los garbanzos se pelan.

Usa los trucos del vaso medidor y del tenedor, midiendo el caldo de la sémola por volumen y no a ojo y soltándola con mantequilla y tenedor, nunca con cuchara. Dorar el pollo por tandas antes de las verduras deja en la cazuela un fondo tostado que luego recogen el puerro y la cebolla.

Presenta el cuscús en una fuente grande, con hojas de hierbabuena fresca por encima y gajos de limón para que cada comensal añada unas gotas. Para el resto de la semana, el pollo guisado comparte la idea de cocción lenta en caldo y, para no estar pendiente del fuego, tienes muslos de pollo al horno, que se hacen casi solos mientras preparas la guarnición. Para una comida con invitados, la paella de pollo o una fideuá de pollo llevan el pollo a otra preparación.

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