Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
El cuscús es una sémola de trigo propia de la gastronomía árabe que puede ser incluido en multitud de recetas. Desde ensaladas, hasta platos de pescado, el cuscús es superversátil. Te recomendamos, por ejemplo, nuestra receta de cuscús con champiñones o un riquísimo cuscús con caldo de mejillones . Y si necesitas más ideas, visita nuestra página de recetas de cuscús, seguro que alguna conquistará tu paladar.
«No, puesto que la masa clásica del buñuelo es diferente a la del churro. Sin embargo, te vamos a enseñar una receta con la que puedes hacer ambas recetas.
500 g de harina
Un sobre de levadura
Agua tibia, un vaso y medio
Miel de caña de azúcar o, en su lugar, azúcar.
Calienta el agua en un cazo hasta que esté tibia, no demasiado caliente. Tras esto, en un bol añade la harina tamizada, la levadura -también tamizada- y remueve para combinar ambos ingredientes. Añade poco a poco el agua tibia mientras vas removiendo, vigilando que tenga una consistencia adecuada para formar los churros, no muy compacta ni demasiado líquida.
Calienta aceite en una sartén, bastante para poder cubrir los churros, y ve incorporando los churros. Puedes hacerlo con una máquina especial para hacer churros o con una cuchara (y te quedará una apariencia muy similar a la de los buñuelos). Dales la vuelta cuando ya estén dorados por un lado.
Ve emplatándolos en una fuente con un papel absorbente para eliminar el aceite sobrante. ¡Rebózalos con azúcar glas y listo!»
La cena es ese momento del día donde, o terminas bien tus comidas o lo tiras todo por la borda. Lo importante no son tanto las recetas, sino que recuerdes pequeñas líneas que no es conveniente cruzar.
Lo primero, controla los hidratos. La pasta, el arroz y la fruta es mejor que la dejes para antes de cenar. Tu metabolismo se está preparando para irse a dormir, así que reduce y mucho su actividad, haciendo que esta fuente rápida de energía se convierta en grasa.
En segundo lugar, opta por proteínas magras. De esta manera haz platos en los que la carne magra, como el pollo, el pavo o el conejo sean los protagonistas. Si no quieres comer carne, lánzate a por los pescados blancos. Y si eres vegetariano, platos con tófu, quinoa o soja texturizada pueden ser buenas fuentes de proteína vegetal.
Puedes aderezar tus recetas con algún lácteo como por ejemplo el mascarpone, el queso fresco o quesos blancos desnatados.
El Lekue es un molde de silicona que es PERFECTO para hacer rectas al vapor. Así que no dudes en seguir algunas de nuestras riquísimas recetas de pescado al vapor , o de verduras al vapor .
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Bacalao a la miel
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