A medio camino entre una sopa y una paella, el arroz caldoso con marisco se cuece en abundante caldo de sofrito y pescado y llega al plato con el grano suelto y líquido para tomarlo a cucharadas, con 300 g de almejas como único marisco. Tenerlo listo para 4 personas lleva unos 50 minutos, y algo menos de 20 corresponden a la cocción del arroz y al reposo.

Las almejas tienen que llegar vivas a la cazuela: con la concha cerrada, o que se cierre al tocarla, y olor a mar limpio. Si no vienen depuradas o notas arena, sumérgelas media hora en agua bien fría y salada, unos 35 g de sal por litro, para que la suelten. En cuanto al grano, un arroz redondo o semirredondo absorbe el sabor del caldo sin romperse. La proporción de 300 g de arroz por 1 litro de agua es la que da el punto caldoso; una paella de marisco, que debe quedar seca, lleva bastante menos líquido por cada gramo de arroz.

Caldoso y meloso no son lo mismo: en el caldoso el grano nada en el caldo al servirlo, y en el meloso el almidón lo espesa hasta dejarlo cremoso. Una cazuela de barro o un caldero hondo guardan mejor el calor que una sartén ancha y evaporan menos, lo que ayuda a conservar ese litro de caldo hasta el final. Con un solo recipiente, una lista corta de ingredientes y sin paellera ni socarrat que vigilar, este arroz tradicional queda como receta fácil de fin de semana aunque nunca hayas hecho un arroz de mar.

Información nutricional(por ración)

Energía

410 kcal

Hidratos

62 g

Grasas

11 g

Fibra

3.5 g

Proteínas

14 g

¿Cuántos comensales?
4
Arroz blanco
Arroz blanco
300 gramos
Agua
Agua
1 litro
Almeja
Almeja
300 gramos
Tomate Frito Casero
100 gramos
Pimentón dulce
Pimentón dulce
1 cucharada de café
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
6 cucharadas
Ajo
Ajo
3 dientes
Pimiento verde
Pimiento verde
1 unidad
Pimiento rojo
Pimiento rojo
1 unidad
Cebolla
Cebolla
1 unidad
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Receta

Arroz caldoso con marisco

Paso 1 de 4

Pica las verduras y calienta el ajo

Pica las verduras y calienta el ajo

Pela y pica muy finos los 3 dientes de ajo. Lava los pimientos verde y rojo, quítales el tallo y las semillas y córtalos en dados pequeños; pica también la cebolla bien menuda. Con un picado menudo, más se funde el sofrito con el caldo y menos trozos grandes encontrarás en la cuchara. Si solo tienes pimiento de un color, el arroz queda igual de rico; el verde casa especialmente bien con el marisco. Pica todo antes de encender el fuego: con las verduras listas, el sofrito no se detiene mientras cortas.

Echa en una cazuela amplia o un caldero las 6 cucharadas de aceite y añade el ajo con el aceite todavía frío. Enciende el fuego medio bajo y deja que se caliente poco a poco: así el ajo suelta su aroma en la grasa sin quemarse. Cuando empiece a burbujear a su alrededor y tome un color apenas dorado, estará listo para el siguiente paso.

Paso 2 de 4

Sofríe la cebolla y los pimientos

Sofríe la cebolla y los pimientos

En cuanto el ajo empiece a dorarse, añade la cebolla y déjala hacerse con la llama media durante 5 minutos, dándole vueltas, hasta que se ablande y pierda el color blanco. Vigila el ajo en este momento, porque ya lleva un rato en el aceite y, si se quema, amarga todo el arroz.

Incorpora después los pimientos, que necesitan menos tiempo que la cebolla, y sofríe el conjunto a fuego suave unos 8 o 10 minutos más, hasta que todo esté tierno, haya menguado y empiece a caramelizarse por los bordes. No tengas prisa con esta parte: el sofrito es la base del sabor del caldo y lo que le falte ahora no se recupera después. Si ves que se pega, baja el fuego o refresca con 1 cucharada de agua y suelta lo agarrado al fondo.

Paso 3 de 4

Añade pimentón, tomate y caldo

Añade pimentón, tomate y caldo

Con el sofrito bien pochado, pon el fuego al mínimo antes de añadir la cucharada de pimentón dulce. Remueve solo 10 o 15 segundos, lo justo para que tiña el aceite: si se quema, el caldo sale amargo y no hay forma de arreglarlo. Sin perder tiempo, incorpora el Tomate Frito Casero, 100 g, y cocina un par de minutos, mezclando, para que el tomate se integre con el resto.

Vierte el litro de agua caliente y deshaz sobre él la pastilla de Avecrem Dúo Paella De Pescado, que aporta el fondo marinero al caldo. Remueve hasta que se disuelva y tengas un caldo homogéneo, sube el fuego y llévalo a ebullición. Prueba ahora y ajusta la sal si hace falta, porque después el arroz y las almejas, que sueltan su propia agua salada, dejan poco margen para corregir.

Paso 4 de 4

Cuece el arroz y abre las almejas

Cuando el caldo hierva, añade los 300 g de arroz repartiéndolo bien por la cazuela. Mantén un hervor medio unos 12 minutos, moviendo el grano lo justo y con suavidad. Si hierve muy fuerte, el grano se abre por fuera antes de estar hecho por dentro, así que baja algo el fuego si hace falta.

Añade entonces los 300 g de almejas, limpias y sin arena, repartidas por la superficie. Cocina 4 o 5 minutos más, hasta que se abran y el arroz esté tierno y con el corazón todavía entero. Desecha las almejas que sigan cerradas. Apaga, cubre con la tapa y deja la cazuela tapada 2 o 3 minutos fuera del fuego. Ese reposo asienta el sabor, pero no lo alargues: el arroz sigue absorbiendo caldo y, si esperas demasiado, pierde precisamente lo que lo hace caldoso.

Consejos finales

Saca la cazuela tal cual y reparte en platos hondos o cuencos de barro templados, porque el caldo se enfría rápido y el arroz sigue bebiéndoselo. Un tomate de temporada aliñado con cebolla, o unas verduras asadas al centro, completan la comida sin restar protagonismo al arroz. Unas hojas de perejil picado, añadidas justo antes de comer, avivan el sabor del marisco.

El punto se juega en los últimos minutos. Si al probar el grano lo notas duro y el caldo ya ha bajado mucho, añade un cazo de agua caliente y cuece 2 minutos más; con agua fría cortarías la cocción. Si por el contrario se te ha pasado y está blando, sírvelo enseguida y con más caldo, que disimula la textura. Para que no te ocurra, ten las almejas limpias y escurridas antes de echar el arroz, de modo que entren justo al minuto 12, y pon un temporizador en cuanto el grano toque el caldo; en un arroz caldoso, los trucos de reloj valen más que cualquier ingrediente extra.

Es un plato de comer al momento. Si sobra, enfríalo rápido y mételo en la nevera antes de 2 horas, porque el arroz cocido a temperatura ambiente favorece la proliferación de Bacillus cereus; tómalo como mucho al día siguiente y sin congelar, porque el grano se deshace y las almejas se secan. Al recalentarlo quedará más meloso que caldoso: añade agua y caliéntalo a fuego suave hasta que hierva, removiendo.

Si quieres más marisco, añade unas gambas peladas o mejillones limpios a la vez que las almejas: en esos 4 o 5 minutos quedan hechos. Con el mismo sofrito y un paso a paso casi idéntico puedes preparar otros arroces de mar. El arroz a la marinera suma más pescado y marisco, la fideuá de marisco cambia el grano por fideo y, en los días de frío, una sopa de marisco es la opción más ligera.

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