Cuando llega la hora de cenar y en la nevera solo hay un paquete de salchichas, un pimiento y una cebolla, este arroz con salchichas resuelve el plato único sin más compra. Está listo en unos 35 a 40 minutos, contando los 5 de reposo final, y llena a 4 personas con buen apetito sin ensuciar más que una cazuela.

Cada tipo de salchicha pide un trato distinto. Las frescas de pollo que lleva esta versión son suaves, sueltan poca grasa y se doran bien en rodajas; las de cerdo frescas aportan más sabor pero también más grasa, así que conviene retirar parte del aceite antes de añadir el arroz. Las de tipo Frankfurt, ya cocidas, solo necesitan calentarse: entran en los últimos minutos y así no se resecan. Si prefieres mezclar carnes, el arroz con pechuga y salchichas combina ambas en el mismo guiso. En cuanto al grano, un arroz redondo o bomba aguanta mejor los 15 minutos de cocción sin abrirse y absorbe más caldo; con arroz largo queda más suelto, como un arroz de guarnición con tropezones. Con 300 g de arroz frente a 500 g de salchichas, la carne aparece en cada cucharada sin tapar el grano. Seguida paso a paso, la receta se reduce a 2 bloques de trabajo, sofreír y cocer, de modo que sirve como receta fácil hasta para quien nunca ha hecho un arroz en cazuela; si tienes a mano guisantes o champiñones, caben sin tocar los tiempos.

Información nutricional(por ración)

Energía

425 kcal

Hidratos

58 g

Grasas

13 g

Fibra

2.8 g

Proteínas

18.5 g

¿Cuántos comensales?
4
Arroz blanco
Arroz blanco
300 gramos
Pimiento rojo
Pimiento rojo
1 unidad
Salchicha de pollo
Salchicha de pollo
500 gramos
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Ajo
Ajo
3 dientes
Azafrán
Azafrán
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 2

Sofríe las verduras y dora las salchichas

Pica la cebolla en dados pequeños, corta en láminas los 3 ajos y trocea el pimiento rojo en dados de 1 cm, retirando las semillas y las partes blancas. Calienta en una cazuela ancha o una paella 3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra; a fuego medio, echa primero la cebolla y el pimiento; el ajo, 2 minutos después, para que no se queme.

Cuenta 8 a 10 minutos de sofrito, moviendo con la cuchara cada poco, hasta ver la cebolla translúcida y el pimiento blando. Mientras, corta los 500 g de salchichas de pollo en rodajas de 1 o 2 cm.

Cuando las verduras estén casi hechas, aviva el fuego, añade las rodajas y dóralas 5 o 6 minutos, girándolas con la espátula, hasta que tengan color por todos lados y no quede ninguna rosada en el centro: son carne fresca y deben quedar bien hechas. Ese dorado deja pegado abajo un sabor tostado que luego recogerá el caldo.

Paso 2 de 2

Nacara el arroz y cuécelo en el caldo

Pon a calentar el Caldo Casero de Pollo 100% Natural en un cazo aparte; tiene que entrar en la cazuela hirviendo para no cortar la cocción. Echa al sofrito los 300 g de arroz y remueve 2 minutos, hasta que los granos se vuelvan translúcidos en los bordes y blancos en el centro. El nacarado sella el grano y lo mantiene entero.

Agrega unas hebras de azafrán, tostadas un instante en una cuchara sobre el fuego y desmenuzadas, y vierte entre 750 y 900 ml de caldo, según el ancho de la cazuela. Cuece 5 minutos a fuego fuerte y otros 10 a fuego medio, sin remover para que el almidón no empaste el arroz. Si a mitad de cocción se seca antes de tiempo, riega con otro chorro del caldo que tienes caliente.

A los 15 minutos prueba un grano: debe estar tierno, con el corazón todavía algo entero. Apaga, cubre la cazuela con un paño y espera 5 minutos: con su propio vapor el grano acaba de hacerse.

Consejos finales

Las sobras se conservan en frío 1 o 2 días, tapadas y guardadas en cuanto el arroz se haya templado, nunca después de horas fuera. Para recalentarlo, rocíalo con 2 cucharadas de agua o caldo y caliéntalo en el microondas tapado o en sartén, removiendo, hasta que humee. También puedes saltearlo al día siguiente con un huevo batido y unos guisantes, como un arroz frito rápido.

Si al probarlo notas el grano duro y la cazuela seca, añade medio vaso de caldo caliente, tapa y mantén al mínimo otros 3 o 4 minutos. Si por el contrario ha quedado caldoso, dale un golpe de fuego fuerte, sin tapar, durante 1 o 2 minutos, y el exceso se evapora. Y si el fondo empieza a pegarse más de la cuenta, apaga en ese momento y no rasques: lo pegado amarga. Mejor aún es no tener que corregir: echa el caldo siempre hirviendo y no metas la cuchara una vez dentro el líquido, trucos que mantienen el grano entero y la cocción pareja.

Para acompañarlo basta una ensalada verde con tomate y pepino, que aporta frescor frente al dorado de la salchicha, o unas verduras asadas de temporada. Un huevo frito por encima lo acerca al arroz a la cubana, otro plato que gusta mucho a los niños, y 2 cucharadas de tomate triturado sofritas antes de las salchichas lo convierten en arroz con salchichas y tomate. El arroz con pollo repite el esquema de sofrito, carne y caldo con otra carne, y el arroz con brócoli lo lleva a una versión sin carne.

Valora esta recetas 3 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras