Con 300 g de calabacín, 150 g de patata, un poco de mantequilla y un quesito se prepara un puré de calabacín espeso, de sabor suave y color verde claro, que se tritura en la misma olla donde se cuece. Entre cortar, cocer y pasar la batidora se tarda unos 30 minutos, y la cantidad alcanza para 4 personas en raciones moderadas, como primer plato o cena ligera.

El calabacín se encuentra todo el año, aunque el de verano suele ser más firme y con menos agua. Elige piezas pequeñas o medianas, pesadas para su tamaño, de piel brillante y sin zonas blandas: las muy grandes tienen más semillas y dan un puré más aguado y a veces algo amargo. Si al cortarlo pruebas un trocito crudo y amarga mucho, desecha esa pieza. La patata es la que aporta cuerpo, y una variedad harinosa, de las que se venden para cocer o para puré, espesa más que una de freír.

Respeta la proporción de 2 partes de calabacín por 1 de patata: con más patata queda denso, con menos se acerca a una crema fluida. El agua va justa, unos 400 ml, porque el calabacín suelta bastante líquido al cocer, y siempre resulta más fácil aclarar un puré espeso que espesar uno caldoso. Como la pastilla de Avecrem Pollo ya sazona el agua de cocción, la sal se prueba al final y casi nunca hace falta añadir más. Para una textura más fina y aterciopelada, la crema de calabacín parte de la misma idea con más líquido.

Información nutricional(por ración)

Energía

145 kcal

Hidratos

16 g

Grasas

7 g

Fibra

3 g

Proteínas

4 g

¿Cuántos comensales?
4
Patata
Patata
150 gramos
Mantequilla
Mantequilla
20 gramos
Queso
Queso
1 unidad
Avecrem Pollo
1 pastilla
Calabacín
Calabacín
300 gramos
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Paso 1 de 3

Lava, pela y trocea las hortalizas

Lava bien los 300 g de calabacín y córtales los extremos. Pela los 150 g de patata y enjuágala para quitarle la tierra. Trocea ambas hortalizas en dados de unos 2 cm, todos más o menos iguales, así se cuecen al mismo ritmo. El corte no tiene que ser perfecto, porque después va todo a la batidora, pero si unos trozos doblan a otros quedarán puntos duros que no se deshacen bien.

Si quieres un puré de color verde más intenso, deja parte de la piel del calabacín, o toda si es tierno y fino; si lo prefieres más claro y suave, pélalo a tiras alternas o entero. Corta la patata algo más pequeña que el calabacín, ya que es la que más tarda en ablandarse. Reserva las verduras y elige una olla en la que quepan holgadas y el agua pueda cubrirlas sin llenarla hasta el borde.

Paso 2 de 3

Cuece la verdura con el caldo

Pon el calabacín y la patata en la olla y añade agua fría hasta cubrirlos apenas, unos 400 ml. No te pases: el calabacín suelta su propia agua y un exceso de líquido da un puré aguado. Deshaz con los dedos la pastilla de Avecrem Pollo sobre el agua y dale una vuelta con la cuchara para que se vaya fundiendo con el calor; así el caldo queda sazonado desde el principio y la verdura toma el sabor al cocerse.

Lleva a ebullición a fuego fuerte y, cuando rompa a hervir, baja a fuego medio y deja cocer unos 15 a 20 minutos con la olla semitapada. Está lista cuando la patata se deja atravesar con un tenedor sin ninguna resistencia y se deshace al aplastarla contra la pared de la olla. En olla rápida bastan 200 ml de agua, más o menos un vaso, y unos 6 minutos desde que sube la válvula.

Paso 3 de 3

Tritura con mantequilla y quesito

Retira la olla del fuego. Antes de triturar, saca un cazo del caldo de cocción y guárdalo en una taza: te servirá para ajustar la espesura, porque añadir líquido es sencillo y quitarlo no. Incorpora los 20 g de mantequilla y el quesito, que son los que dan la textura sedosa y el punto cremoso.

Tritura con la batidora a máxima potencia, moviéndola por toda la olla durante un par de minutos, hasta que no quede ningún grumo. Si lo quieres más ligero, ve añadiendo el caldo reservado a cucharadas. La sal, solo después de probar. Sírvelo muy caliente y, para convertirlo en un plato más completo, corta en cuadraditos una loncha de jamón serrano y repártela por encima y unas gotas de aceite de oliva virgen extra sin calentar.

Consejos finales

En un recipiente hermético aguanta en la nevera hasta 3 días. Al enfriarse espesa bastante por la patata, así que al recalentarlo aclara con un poco de agua o caldo y caliéntalo despacio sin dejar de mover, o en el microondas en tandas de 1 minuto, removiendo entre una y otra. También admite congelación hasta 3 meses; la patata puede quedar algo granulosa al descongelar, pero se arregla pasando la batidora unos segundos después de calentarlo.

Para que salga fino, los trucos están en el triturado: pasa la batidora de mano con la verdura aún caliente, que se deshace mucho mejor que fría, y mantén las cuchillas siempre cubiertas de puré para que no metan aire y formen espuma. Si quedan hebras de piel, cuélalo por un chino o un colador fino. Así, sin grumos ni hebras, es como mejor lo aceptan los niños.

Cambiarlo es sencillo. Para una versión sin lactosa, sustituye la mantequilla por 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y el quesito por un poco más de patata, que también da cremosidad. Si cocinas para alguien vegetariano, cuece las verduras en caldo de verduras en lugar del de pollo. Una zanahoria cocida con el resto lo endulza y le da un tono anaranjado, que es el camino de la crema de calabacín y zanahoria.

En casa suele servirse como primer plato antes de un pescado o una carne a la plancha, y en un termo aguanta caliente varias horas si lo quieres llevar al trabajo. Le van bien unos picatostes crujientes, un poco de queso rallado o el jamón en dados del último paso, que aportan el contraste salado que el calabacín no tiene. Para los más pequeños, el puré de verduras sigue la misma técnica con más hortalizas, y si te sobra calabacín de la compra, la quiche de calabacín lo aprovecha en el horno.

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