Cuando hace falta una cena suave que convenza a pequeños y mayores, un puré de verduras casero con zanahoria, calabacín, puerro, patata y judías verdes es de las soluciones más fáciles: todo va a la misma olla y después se tritura. En unos 40 minutos está en la mesa, casi todo ese tiempo con la olla al fuego sin vigilarla, y con 1 zanahoria, 1 calabacín, 1 puerro, 1 patata y un puñado de judías cocidos en 1 litro de agua tienes puré para 4 personas.

La gracia está en escoger las hortalizas en su punto. El calabacín, mejor pequeño o mediano, firme y de piel brillante, porque los grandes tienen más semilla y más agua y dejan el puré aguado. La zanahoria aporta el color y el dulzor, y la patata es la que espesa: una harinosa, de las que se venden para cocer o para puré, da una crema más untuosa que una patata nueva. En verano el calabacín y las judías verdes están más tiernos y baratos; en invierno, el puerro gana protagonismo.

La textura se corrige al final, bien retirando un cazo del agua de cocción antes de triturar para devolverlo poco a poco, bien dejando el puré ya triturado a fuego flojo unos minutos para que espese. El fondo del caldo lo pone una pastilla de Avecrem Pollo disuelta en el agua. Para una versión con fruta, el puré de patata y manzana juega con el dulzor de la manzana sobre la misma idea.

Información nutricional(por ración)

Energía

145 kcal

Hidratos

22 g

Grasas

4.2 g

Fibra

5.5 g

Proteínas

3.8 g

¿Cuántos comensales?
4
Zanahoria
Zanahoria
1 unidad
Calabacín
Calabacín
1 unidad
Pan
Pan
al gusto
Puerro
Puerro
1 unidad
Agua
Agua
1 litro
Pimienta
Pimienta
al gusto molida
Patata
Patata
1 unidad
Avecrem Pollo
1 pastilla
Judía verde
Judía verde
al gusto
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Paso 1 de 4

Lava, pela y trocea las hortalizas

Lava la zanahoria, el calabacín, el puerro y las judías verdes con agua fría. Abre el puerro a lo largo por la parte verde y pásalo bajo el grifo separando las capas, porque ahí se esconde la tierra que luego cruje entre los dientes. Pela la patata y la zanahoria; el calabacín puede ir con piel si es tierno, aunque le dará al puré un tono más verde.

Retira los extremos del calabacín y del puerro y las puntas de las judías. Trocea todo en piezas medianas de unos 2 o 3 cm, parecidas entre sí: no hace falta precisión, porque se va a triturar, pero un tamaño similar hace que todo esté tierno a la vez. Deja la patata aparte, porque es la última en entrar.

Paso 2 de 4

Cuece las verduras con el Avecrem

Pon a hervir el litro de agua en una olla amplia. Cuando rompa el hervor, añade primero la zanahoria y las judías verdes, que son las más duras, después el puerro y el calabacín y, por último, la patata. Desmenuza la pastilla de Avecrem Pollo y dale vueltas hasta que no quede rastro de ella. Si el agua cubre la verdura de largo, retira con un cazo la que sobra por encima del ras y guárdala aparte: con estas cantidades, cocerlo todo da un puré muy claro.

Deja el fuego entre medio y bajo, tapa y cuece entre 15 y 25 minutos, según el tamaño de los trozos. Antes de apagar, pincha la zanahoria y la patata con un cuchillo: deben estar tan tiernas que se deshagan al presionar. Si quedan duras, el puré tendrá grumos por mucho que lo tritures. No tires el agua que queda en la olla, porque es la base del puré y lleva el sabor de las verduras y del caldo.

Paso 3 de 4

Tritura y ajusta la textura

Retira la olla del fuego. Si prefieres un puré espeso, saca antes un cazo del agua de cocción y resérvalo. Tritura con la batidora de mano hasta que no quede ninguna hebra de judía verde ni de puerro, unos 2 minutos moviendo el brazo por toda la olla. Con pasapurés, como se ha hecho siempre, la textura queda algo más rústica y la patata no se vuelve elástica, algo que puede pasar si se bate demasiado tiempo.

Ajusta después: para aclararlo, vierte poco a poco el líquido reservado o agua recién hervida; para espesarlo, ponlo a fuego flojo unos minutos, removiendo para que no se agarre. Prueba y sazona con pimienta molida al gusto, con cuidado con la sal, porque la pastilla ya la aporta.

Paso 4 de 4

Fríe el pan y sirve caliente

Corta el pan en dados de 1 cm, mejor si es del día anterior, porque absorbe menos aceite y queda más crujiente. Dóralos en una sartén con un chorrito de aceite caliente a fuego medio, removiendo, hasta que estén dorados por todas las caras, cosa de 2 o 3 minutos. Pásalos a un plato con papel de cocina para que suelten el exceso de grasa.

Sirve el puré bien caliente en cuencos o platos hondos y reparte el pan frito por encima justo al llevarlo a la mesa; si lo añades antes, se ablanda con el vapor. Termina con otra vuelta de pimienta molida. El contraste del pan crujiente con la crema es lo que más suele gustar a los niños.

Consejos finales

Cambia las verduras según la temporada sin tocar la patata, que es la que da cuerpo: en otoño, un trozo de calabaza en lugar del calabacín lo vuelve más dulce y anaranjado, en la línea de la crema de calabaza y boniato; en primavera, un puñado de guisantes le da color. Para una versión vegetariana, sustituye la pastilla por un caldo de verduras. Para bebés, prepáralo aparte sin pastilla ni sal, solo con las verduras y su agua; esta versión está pensada para niños mayores y adultos.

Se mantiene 3 días en frío, en un táper con tapa, y puede ir al congelador hasta 3 meses; la patata cambia algo de textura al descongelar, pero se recupera si lo vuelves a batir unos segundos. En el microondas, caliéntalo tapado a potencia media, en tandas de 1 minuto y removiendo entre una y otra, porque se calienta por zonas y salpica. El pan frito, siempre recién hecho. Y si quieres más cremosidad sin nata, añade al triturar un poco de queso rallado.

Un puré aguado casi siempre viene de cocer con demasiada agua o de un calabacín grande: déjalo a fuego flojo unos minutos sin tapa. Si quedan hebras, bate más o pásalo por un colador fino. Para no llegar a eso, hay trucos que se aplican antes: mete la patata la última, para que no se deshaga antes de tiempo, y aparta un cazo del caldo antes de triturar, que te deja corregir la textura al final.

Para cambiar de textura, la sopa de verduras deja las hortalizas en dados con fideos finos, y el potaje de garbanzos con verduras es la opción si buscas un plato único. Si te apetece otra mezcla de hortalizas triturada, tienes también la crema de verduras.

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