Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
A continuación te ofrecemos algunos consejos relacionados con tu consulta. Esperemos que te sirvan:
1. Dale a la bienvenida a tu cocina a las especias, uno de los mejores sustitutos a la sal que existen, que además le dará mucho sabor a tus comidas. Entre las más populares tienes el curry, la pimienta, la nuez moscada, la canela, el azafrán, los clavos de olor, el pimiento rojo molido, entre otras. Grandes opciones para experimentar con nuevas recetas y reducir el consumo de sal.
2. Las hierbas aromáticas son otras grandes aliadas en la tarea de sustituir la sal al cocinar. El perejil, el tomillo, la albahaca, el orégano, el laurel, el romero, el cilantro, son opciones maravillosas que le darán a tus platillos un sabor único y especial sin la necesidad de usar demasiada sal. Pruébalas y verás como tus comidas dejarán de ser desabridas.
3. Evita los saborizantes y los caldos comerciales, si adquieres alguno asegúrate de que sea bajo en sal. Además puedes hacer platillos con ingredientes que de por sí ya contengan un poco de sal como el queso y vegetales como el brócoli o la espinaca.
4. Otra alternativa es usar en menores cantidades pero con un poco más de libertad la sal ligera o la sal marina, que contienen menos sodio y afectan en menor medida el organismo. Esto no quiere decir que puedas abusar de ellas, pero son siempre una buena opción.
Un caldo y un consomé no son lo mismo, Para hacer un caldo, nada mejor que un Caldo Casero de Pollo Gallina Blanca. Rápido y natural, perfecto para un apaño en los que no tienes tiempo.
En cambio, si quieres hacer un consomé apunta que vamos con los ingredientes.
Dos pechugas grandes de gallina
4 huesos de espinaza
Una punta de jamón
300 – 400 g de morcillo de ternera
2 huesos de cala
3 l de agua
Una cucharadita de sal
Una cucharadita de granos de pimienta
Una zanahoria grande
Una cebolla grande
Una patata grande
Un puerro
4 dientes de ajo
Una hoja de laurel
Y ahora ponte a hacer el consomé. Es muy sencillo, para empezar pela y parte las verduras. Lava, también, los huesos y pon todo en una olla con agua. Cuando el agua rompa a hervir, incorpora las verduras troceadas, los ajos con su piel y la hoja de laurel.
Tendremos que esperar a que vuelva a hervir. En cuanto empiece a burbujear, baja el fuego y cuece todo durante 3 horas sin tapar. Cuando hayan pasado esas horitas puedes retirar las verduras, la carne y los huesos. Desengrasa el caldo y cuélalo, rectificando de sal si hace falta. Y listo, ya tienes tu caldo.
Bueno, y nada de tirar la carne, pícala finita y úsala para hacer una deliciosas croquetas de pollo y jamón.
Como estamos ante un acontecimiento digno de mención te recomendamos que optes por una ensalada que incluya el marisco como ingrediente. Por ejemplo, una ensalada de arroz con gambas y pesto. Puedes sustituir las gambas por langostinos u otro marisco bien picadito. El,cordero asado siempre es una buena opción. Si no quieres o no eres de cordero, prueba el cochinillo o el cabrito. Le da muchísimo sabor y queda delicioso 🙂
Ya que optas por un plato con salsa y carne, mejor lánzate a por un plato de verduras, algo más ligero. Qué te parece una crema de calabaza o un cuscús con verduras y calabza . Y, si quieres más recetas con verduras, ¡en nuestra web las encontrarás!
Gallina Blanca Chef Guía
Polenta con brócoli y salchicha
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