Vaciar una patata y llenarla de carne picada con hierbas es un trabajo de paciencia más que de técnica, y estas patatas rellenas de carne lo demuestran: el relleno se hace en una sartén, las patatas se tapan con su propia lámina y todo termina cociéndose en una salsa de caldo y champiñones. Entre el sofrito, el vaciado y la cazuela se va alrededor de 1 hora y 30 minutos, y la cantidad, con 600 g de carne entre cerdo y ternera, llena el plato de 4 personas; buena parte de ese tiempo es cocción lenta en la que solo vigilas el fuego.

Las patatas rellenas son un plato de cocina casera que cambia de una casa a otra. Las hay patatas rellenas gratinadas al horno con bechamel, rellenas de pollo y champiñones o de masa de croquetas, y otras, como estas, guisadas en cazuela, que es la forma que mejor mantiene jugosa la carne. Mezclar cerdo y ternera a partes iguales tiene su razón: la ternera aporta sabor y el cerdo la grasa que impide que el relleno quede seco tras la cocción.

Elige patatas de tamaño mediano, alargadas y firmes, de una variedad de carne firme como la monalisa o la spunta, que aguantan la cocción larga sin abrirse; las harinosas tipo kennebec, perfectas para puré, se deshacen en la salsa, y las nuevas, de piel muy fina, se rompen al vaciarlas. Deja unas paredes de 1 cm de grosor y corta la tapa de unos 0,5 cm. La salsa se liga con una Crema de Champiñones, así que no hace falta nata, y si al final queda clara se espesa con un poco de maicena.

Información nutricional(por ración)

Energía

420 kcal

Hidratos

34 g

Grasas

21 g

Fibra

4.2 g

Proteínas

24 g

¿Cuántos comensales?
4
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
150 mililitros
Chalota
Chalota
150 gramos
Pimiento verde italiano
Pimiento verde italiano
100 gramos
Carne picada de cerdo
Carne picada de cerdo
300 gramos
Carne picada de ternera
Carne picada de ternera
300 gramos
Romero
Romero
al gusto
Tomillo
Tomillo
al gusto
Ajo
Ajo
1 unidad
Perejil
Perejil
al gusto
Pimentón picante
Pimentón picante
1 una pizca
Pimentón dulce
Pimentón dulce
1 una pizca
Sal
Sal
1 una pizca
Pimienta negra
Pimienta negra
1 una pizca
Crema de Champiñones
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Receta

Patatas rellenas de carne

Paso 1 de 4

Sofríe los chalotes y el pimiento

Sofríe los chalotes y el pimiento

Pela los 150 g de chalotes y pícalos muy finos. Calienta a fuego lento, en una cazuela ancha, unas 3 cucharadas de los 150 ml de aceite de oliva virgen extra y añade los chalotes con una pizca de sal. Rehógalos despacio, dándoles alguna vuelta, unos 8 minutos: tienen que empezar a tomar un tono dorado.

Mientras tanto, lava los 100 g de pimiento verde italiano y quítale el pedúnculo, las semillas y los nervios, las tiras blancas del interior, que amargan. Pícalo muy fino, del mismo tamaño que el chalote, para que el relleno quede homogéneo y entre bien en las patatas.

Agrega el pimiento a la cazuela cuando los chalotes empiecen a tomar color y sigue a fuego lento otros 5 minutos, hasta que el pimiento esté blando. Este sofrito es la base dulce del relleno: si lo haces con prisa, la verdura queda cruda dentro de la patata.

Paso 2 de 4

Añade las carnes y condimenta el relleno

Cuando se ablande el pimiento, sube a fuego medio y añade los 300 g de carne picada de cerdo y los 300 g de ternera. Trabaja la mezcla con una espátula, deshaciendo los grumos, para que la carne se mezcle con las hortalizas y no quede apelmazada en bolas.

Condimenta con el romero, el tomillo, el ajo y el perejil picados. Añade una pizca de pimentón dulce y otra de picante, sal y pimienta negra recién molida. Ten en cuenta que el caldo de la cocción también lleva sal, así que no te pases ahora.

Deja cocer el conjunto unos 5 minutos más, removiendo, hasta que la carne haya perdido el color rosado por completo: la carne picada siempre debe quedar bien hecha. Retira el relleno a un plato y déjalo templar; si lo usas muy caliente cuesta manejarlo y suelta grasa dentro de la patata.

Paso 3 de 4

Vacía, rellena y tapa las patatas

Vacía, rellena y tapa las patatas

Pela las patatas, lávalas y córtales una rodaja longitudinal de 0,5 cm de grosor, que será la tapa; resérvala. Corta también una lámina muy fina en la base opuesta si no se sostienen bien. Vacía el interior con una cuchara de bolear o parisina, dejando paredes de 1 cm para que no se rompan en la cazuela. Guarda la pulpa para un puré o una crema. Como orientación, 600 g de carne dan para rellenar unas 8 patatas medianas.

Seca las patatas por dentro con papel de cocina y rellénalas con el sofrito de carne, presionando un poco con una cucharilla hasta el borde. Tápalas con su lámina y pínchala con un par de palillos para que no se separe durante la cocción.

En una cazuela de bordes algo altos, calienta a fuego medio el aceite restante y añade el tomate (2 maduros, como referencia), pelado, sin semillas y picado fino, y déjalo cocer hasta que esté casi seco y muy concentrado, unos 10 minutos.

Paso 4 de 4

Cuece las patatas en la salsa

Coloca las patatas en la cazuela sobre el tomate concentrado y vierte encima 1 l de Caldo Casero de Pollo 100% Natural, que debe llegar a unos 3/4 de su altura. Lleva a ebullición, retira la espuma que suba a la superficie con una cuchara y deja cocer a fuego lento 10 minutos.

Disuelve el sobre de Crema de Champiñones Gallina Blanca en un cazo con un poco del caldo de la cazuela, batiendo con unas varillas para que no queden grumos, y añádelo a la cazuela. Remueve con suavidad, moviendo la cazuela en lugar de la cuchara para no romper las patatas.

Deja hervir a fuego muy lento, tapado, entre 20 y 25 minutos; estarán cuando una brocheta atraviese la patata sin resistencia. Rectifica la sal. Si la salsa no está consistente, liga con una cucharadita de maicena disuelta en agua fría y hierve 2 minutos. Retira los palillos antes de servir y deja reposar 5 minutos.

Consejos finales

Sírvelas en plato hondo, 2 por persona si son grandes y 3 si son pequeñas, con su salsa por encima. Unas judías verdes al vapor o una ensalada de lechuga con brotes tiernos equilibran un plato tan completo, y conviene tener pan cerca para la salsa. Antes de servir, deja esos 5 minutos de reposo fuera del fuego: la salsa espesa un poco y las patatas se asientan, así no se deshacen al pasarlas al plato.

Las patatas que se abren en la cazuela suelen tener las paredes demasiado finas o hervir a borbotones; deja siempre 1 cm y mantén el fuego muy lento tras añadir la crema. Si el relleno sale seco, la carne se ha cocinado de más en la sartén: retírala en cuanto pierda el color rosado, porque terminará de hacerse dentro. Seca las patatas por dentro con papel antes de rellenarlas, para que la carne se agarre a la pared y no se salga al servir. Pocos trucos se olvidan tanto y se notan tanto al cortar. Repartida en 4 tareas cortas, la receta se vuelve fácil pese a su hora y media, porque ningún paso exige más que un cuchillo, una cuchara de bolear y algo de calma.

La pulpa que sacas al vaciar no se tira. Cubierta de agua aguanta 1 día en el frigorífico; escúrrela y úsala cocida, en un puré o en una crema triturada con un poco de caldo, porque frita suelta almidón y se pega. Si sobra relleno, es justo la mezcla que piden unos pimientos rellenos de carne picada, o puedes cuajarlo en una tortilla.

En su salsa y bien tapadas, las patatas rellenas se mantienen 2 días en frío y se recalientan a fuego suave en la cazuela con un chorrito de caldo. Congelarlas no merece la pena: al descongelarse la patata cocida queda harinosa y se rompe. Para un guiso de patata sin relleno tienes las patatas a la riojana.

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