Para acompañar una carne a la plancha o abrir una cena ligera, las espinacas rehogadas con ajo, jamón serrano y uvas pasas resuelven el plato de verdura en muy poco rato. Con la verdura ya descongelada, en 20 minutos tienes en la mesa ración para 3 personas a partir de un paquete de 500 g de espinacas congeladas.

La combinación tradicional de verdura de hoja con pasas tiene versiones en buena parte del Mediterráneo español. En Cataluña, las espinacas a la catalana llevan pasas y piñones, y en Sevilla son conocidas las espinacas con garbanzos, guisadas con pan frito, comino y pimentón. Esta versión casera cambia los piñones por jamón, que pone el contrapunto salado frente al dulzor de la fruta seca, y añade una pastilla de caldo de carne para dar fondo a la verdura.

Congeladas tienen la ventaja de venir ya limpias y escaldadas, y un paquete de 500 g equivale más o menos a 1 kg de hoja fresca, que mengua muchísimo con el calor. Lo que no traen hecho es el escurrido: sueltan mucha agua, y si no la quitas apretándolas en un colador, en la sartén hierven, quedan blandas y no cogen el sabor del ajo. Para descongelarlas, pásalas la víspera a la nevera, metidas en un colador sobre un plato hondo, o usa el programa de descongelación del microondas. Con eso resuelto, lo demás es tan fácil como dorar unas láminas de ajo y saber cuándo apagar el fuego.

Información nutricional(por ración)

Energía

145 kcal

Hidratos

9.5 g

Grasas

8.4 g

Fibra

3.8 g

Proteínas

6.2 g

¿Cuántos comensales?
3
Espinaca
Espinaca
500 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Sal
Sal
al gusto
Avecrem Sabor Carne
1 pastilla
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Paso 1 de 1

Rehoga las espinacas con ajo, jamón y pasas

Descongela antes los 500 g de espinacas, en la nevera desde la noche anterior o con el microondas, y escúrrelas bien: ponlas en un colador y aprieta con una cuchara o con las manos hasta que apenas suelten líquido. Cuanta menos agua lleven, mejor se rehogan y más sabor toman del aceite.

Pon a calentar 2 cucharadas de aceite en una sartén grande, con el fuego medio, y añade los ajos cortados en láminas finas. Cuando empiecen a dorarse, sin llegar a tostarse, incorpora las espinacas y rehógalas unos 3 minutos, removiendo y separándolas con la cuchara para que tomen bien la grasa.

Añade los daditos de jamón serrano y reparte la pastilla de Avecrem Sabor Carne desmigada con los dedos. Mezcla bien y espera unos 2 minutos, el tiempo de que el jamón se haga un poco y la pastilla se reparta. No añadas sal hasta haber probado, porque entre el jamón y la pastilla puede que no haga falta. Por último, echa las uvas pasas y rehoga el conjunto otros 2 o 3 minutos, el tiempo justo de que se hinchen ligeramente. Si la sartén se ha llenado de jugo, sube el fuego 1 minuto para evaporarlo. Apaga, tapa y deja reposar unos 5 minutos antes de llevarlas calientes a la mesa.

Consejos finales

Como guarnición acompañan bien carnes a la plancha, un pollo asado o un pescado al horno. Si las quieres como plato único para 3 personas, pon encima de cada ración un huevo frito o poché: la yema hace de salsa y une el dulce de las pasas con el salado del jamón. También funcionan sobre una tostada de pan tostado, como tapa.

Sin jamón, con unos piñones tostados en la misma sartén y una pastilla de verduras en lugar de la de carne, tendrás una versión vegetariana cercana a las espinacas salteadas con pasas y piñones. Con espinacas frescas el método es el mismo, aunque necesitas bastante más cantidad, porque se reducen muchísimo al cocinarse: si las hojas son grandes, escáldalas antes 3 o 4 minutos en agua hirviendo y escúrrelas bien; si son tiernas, añádelas crudas en tandas y retira el agua que suelten. Para algo más cremoso, las espinacas a la crema son el siguiente paso.

Aprieta las espinacas en el colador, espera 5 minutos y vuelve a apretarlas, porque siguen soltando líquido: con verdura congelada, de todos los trucos posibles ese doble escurrido es el que más se nota en la sartén. Y lamina el ajo fino y de un grosor parecido, así se dora entero a la vez y ninguna lámina se queme mientras las demás siguen blancas.

En frío y bien tapadas duran 2 días. Recaliéntalas en sartén, con llama media y sin tapa, para que se evapore el agua que hayan soltado; no conviene congelarlas ya cocinadas, porque quedan acuosas y el jamón pierde textura. Las sobras tienen buena salida mezcladas con huevo batido en una tortilla de espinacas, o salteadas con patata y huevo, al estilo de las espinacas salteadas con huevos rotos.

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