Pepino, yogur natural, limón y caldo, triturados en frío y sin pasar por el fuego: así se hace esta crema de pepino fría para los días en que apetece comer algo fresco. Es para 4 personas y pide unos 20 minutos de trabajo más un mínimo de 3 horas en la nevera, y es fácil de ajustar sobre la marcha: más caldo si la quieres ligera, menos si la prefieres espesa.

Las sopas frías tienen mucha tradición en la cocina española de verano, con el gazpacho a la cabeza, pero la combinación de pepino y yogur mira más hacia el Mediterráneo oriental. En Bulgaria se toma el tarator, una sopa fría de yogur, pepino, ajo y eneldo, y en Turquía el cacık, que según cuánta agua lleve se sirve como salsa o como sopa. Esta versión cambia el agua por caldo de pollo, que le da más fondo sin quitarle frescor.

Con tan pocos ingredientes, el pepino es el que más pesa en el sabor, así que merece la pena elegirlo bien. Busca piezas firmes, de piel lisa y brillante, sin zonas blandas ni amarillentas; los más finos suelen tener menos semillas y amargan menos. Su mejor momento va de finales de primavera a final del verano. El amargor se concentra justo debajo de la piel y en los extremos, por eso conviene pelarlo con cuchillo, llevándote algo de carne, y no con pelador. El yogur, natural y sin azúcar; con yogur griego la crema queda más densa y conviene añadir algo más de caldo.

Información nutricional(por ración)

Energía

95 kcal

Hidratos

6.2 g

Grasas

3.1 g

Fibra

1.4 g

Proteínas

4.8 g

¿Cuántos comensales?
4
Pepino
Pepino
3 unidades grande
Yogurt natural
Yogurt natural
2 unidades
Limón
Limón
1 unidad zumo
Pimienta
Pimienta
5 gramos
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Receta

Crema de pepino

Paso 1 de 5

Pela los pepinos y quítales el amargor

Lava bien los 3 pepinos grandes bajo el grifo y corta los extremos, donde se concentra el sabor amargo. Pélalos con un cuchillo en lugar de un pelador, retirando la piel y una capa fina de carne: es la zona que más amarga. Si quieres que la crema tenga un verde más intenso, deja alguna tira estrecha de piel bien limpia.

Corta los pepinos a lo largo por la mitad y, si tienen las semillas grandes, ráspalas con una cucharilla. Trocea el resto en rodajas gruesas, sálalas ligeramente y déjalas en un colador unos 10 minutos, mientras preparas el resto: la sal les hace soltar parte de su agua y suaviza el amargor. Pásalas rápido bajo el grifo para quitar el exceso de sal y escúrrelas bien antes de llevarlas a la batidora, porque el agua que arrastran aguaría la crema.

Paso 2 de 5

Añade el yogur y el limón

Pon las rodajas de pepino escurridas en el vaso de la batidora o del robot de cocina. Añade los 2 yogures naturales, que dan cremosidad y un punto ácido sin necesidad de nata; si están recién sacados de la nevera, mejor, porque la crema tardará menos en enfriarse después.

Exprime el limón y cuela el zumo para que no caigan pepitas. Empieza con el zumo de medio limón y reserva la otra mitad para el ajuste último: el limón realza la frescura del pepino y ayuda a que la crema conserve su color, pero si te pasas tapa el sabor del yogur. Siempre es más sencillo añadir que corregir, así que deja el ajuste de acidez para cuando pruebes la crema ya triturada.

Paso 3 de 5

Incorpora el caldo poco a poco

Vierte en el vaso medio litro de Caldo Casero de Pollo 100% Natural, la mitad del litro que lleva la receta. Es el líquido que aligera la crema y le da el punto de sal y de sabor que el pepino y el yogur no tienen por sí solos. Si guardas el brik en la nevera desde el día anterior, la crema estará fría mucho antes.

El resto del caldo se reserva para ajustar la textura después del primer triturado. Con medio litro queda una crema espesa, casi como un batido; con el litro completo, una sopa fría ligera que se puede servir en vaso. Ir añadiéndolo por partes te permite parar justo donde la quieres, en lugar de encontrarte una crema demasiado líquida que ya no tiene arreglo sin más pepino.

Paso 4 de 5

Tritura y ajusta la textura

Tritura con la batidora de vaso a máxima potencia durante 1 o 2 minutos, o con el brazo batidor hasta que no veas trozos, hasta conseguir una crema fina y homogénea. Si te ha quedado espesa, añade más caldo en chorros pequeños y vuelve a triturar unos segundos cada vez, hasta llegar a la consistencia que te guste.

Pruébala y corrige: una pizca de sal si los pepinos se quedaron cortos de salado, unas gotas más de limón si le falta viveza. Añade ahora parte de los 5 g de pimienta negra molida y deja el resto para rematar, porque el frío apaga los sabores y es mejor rematar justo antes de servir. Si buscas un acabado especialmente sedoso, pasa la crema por un chino o un colador de malla fina para retirar los restos de semillas.

Paso 5 de 5

Enfría al menos 3 horas y sirve

Pasa la crema a una jarra de cristal o un recipiente con tapa y déjala en la nevera un mínimo de 3 horas. Ese reposo no es solo para que se enfríe: los sabores se asientan y el sabor a pepino crudo se suaviza.

Cuando vayas a servirla, remuévela con una cuchara, porque el líquido tiende a separarse un poco en reposo. Pruébala de nuevo y añade el resto de la pimienta y, si hace falta, algo de sal. Sírvela en cuencos o vasos anchos bien fríos. Para rematar, unas semillas de lino por encima o unas tiras de jamón pasadas un momento por la plancha, que quedan crujientes, contrastan con la textura suave de la crema. Unos dados de pepino, unas hojas de menta o eneldo y un chorrito fino de aceite de oliva virgen extra también funcionan.

Consejos finales

La textura se corrige en el último momento, así que no te preocupes si al sacarla de la nevera la notas distinta. En frío espesa un poco por el yogur: un chorrito de caldo y una pasada rápida de batidora la devuelven a su punto. Si ha quedado demasiado líquida, tritura medio pepino más y añádelo, o sírvela en vaso como sopa fría para beber.

Retira la piel con cuchillo llevándote algo de carne, quita los extremos y deja las rodajas con sal en el colador antes de triturarlas. Con esos trucos, incluso un pepino algo grande y con semillas da una crema suave y sin amargor.

Tapada y en frío, la crema dura 2 días; remuévela antes de servir porque se separa. No conviene congelarla: el yogur se corta al descongelarse y el pepino suelta agua, de modo que pierde la textura cremosa. Si la vas a llevar en un termo al campo o a la playa, enfría antes el termo con agua helada unos minutos y llénalo con la crema recién sacada de la nevera.

Como primer plato para 4 personas encaja antes de una merluza o un bacalao a la plancha, unas pechugas de pollo asadas o una tosta de pan rústico con queso fresco. Con lo que sobre de pepino tienes una ensalada de pollo con mayonesa y pepino para el día siguiente. Y si quieres seguir con cremas de verdura que también se pueden tomar frías, prueba la crema de calabacín, la crema de puerros o la crema de pimientos rojos.

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