A medio camino entre la paella y el arroz caldoso, el arroz meloso con bogavante deja el grano tierno, rodeado de un caldo espeso que cae despacio de la cuchara, y se sirve en la misma cazuela. Calcula unos 70 minutos desde que empiezas a cortar hasta el reposo final, y la cazuela se reparte entre 4 personas como plato principal.

La primera decisión se toma en la pescadería. Conviven 2 tipos de bogavante: el europeo o azul, que en Galicia llaman lumbrigante, de caparazón azul oscuro y carne más firme y sabrosa, y el americano o canadiense, de tono pardo rojizo y bastante más barato. El azul es el más apreciado para arroces, aunque con el canadiense el plato también queda muy rico. Si lo compras vivo, tiene que moverse con energía y pesar en la mano; congelado, descongélalo en el frigorífico desde la noche anterior. Si lo pides, en la pescadería te lo trocean, y así no pierdes los jugos.

Como orientación, para el litro de caldo funcionan unos 280 g de arroz bomba, que absorbe mucho líquido sin abrirse, con 17 o 18 minutos de cocción desde que hierve. Parece un plato de restaurante, pero se vuelve fácil en cuanto cocinas el sofrito sin prisa y tienes el reloj a la vista; la cabeza y las pinzas del bogavante, que entran en el sofrito como en el arroz con bogavante tradicional, aportan buena parte del sabor.

Información nutricional(por ración)

Energía

485 kcal

Hidratos

56 g

Grasas

17 g

Fibra

3.2 g

Proteínas

26 g

¿Cuántos comensales?
4
Bogavante
Bogavante
1 unidad
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Ajo
Ajo
al gusto
Cebolla
Cebolla
al gusto
Pimiento rojo
Pimiento rojo
al gusto
Tomate
Tomate
al gusto
Pimentón
Pimentón
al gusto
Arroz tipo bomba
Arroz tipo bomba
al gusto
Azafrán
Azafrán
al gusto
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Receta

Arroz meloso con bogavante

Paso 1 de 4

Trocea y marca el bogavante

Trocea y marca el bogavante

Si el bogavante está vivo, mételo 15 o 20 minutos en el congelador para aturdirlo y, después, sobre una tabla con borde, clava la punta de un cuchillo grande en la cabeza, justo detrás de los ojos, y córtala de un golpe firme a lo largo. Separa la cabeza, corta la cola en medallones por las juntas de los anillos y casca las pinzas con el lomo del cuchillo, para que suelten sabor. Recoge en un plato los jugos que suelte.

Pon una cazuela ancha y honda a fuego medio-alto, con aceite de oliva virgen extra que tape bien la base. Marca los trozos un par de minutos en total, girándolos, solo hasta que el caparazón se vuelva rojo intenso y deje su sustancia en el aceite: la carne termina de hacerse en el arroz y, si se pasa ahora, queda seca. Sácalos con sus jugos y aparta por un lado la cabeza y las pinzas y por otro los medallones de la cola.

Paso 2 de 4

Haz el sofrito con cabeza y pinzas

Haz el sofrito con cabeza y pinzas

En ese mismo aceite, con el fuego ya medio, echa el ajo y la cebolla bien picados. Póchalos unos 10 minutos, dando vueltas de cuando en cuando: la cebolla tiene que quedar blanda y translúcida. Suma el pimiento rojo en dados pequeños y deja que se haga otros 8 minutos a fuego suave: cuanto más despacio se cocina, más sabor gana el sofrito.

Devuelve la cabeza y las pinzas y sofríelas 3 o 4 minutos, chafando la cabeza para que suelte sus jugos. Añade el tomate pelado y en dados, o rallado, con un pellizco de sal, y rasca el fondo para recuperar lo que quedó adherido al marcar el marisco. Cocina unos 15 minutos a fuego suave; el sofrito estará listo cuando el tomate haya perdido el agua y se vea espeso y oscuro. Al final, el pimentón, removido solo unos segundos porque se quema enseguida. Si quieres jugosa la carne de las pinzas, sácalas ahora, pélalas y guárdala con la cola.

Paso 3 de 4

Rehoga el arroz y moja con caldo

Rehoga el arroz y moja con caldo

Echa el arroz bomba, unos 280 g como orientación, y rehógalo 1 o 2 minutos junto al sofrito, removiendo, para que el grano brille y quede bien impregnado. Ese nacarado sella el exterior del grano y le ayuda a aguantar entero durante la cocción.

Vierte el litro de Caldo para Paella Fácil de Marisco 100% Natural de Gallina Blanca, bien caliente, y añade unas hebras de azafrán. Mantén el fuego fuerte los primeros 5 minutos, con un hervor alegre, y luego bájalo a medio-bajo. Al contrario que en una paella, aquí puedes remover de vez en cuando con suavidad, porque el arroz suelta almidón y el caldo se vuelve cremoso. Con esta proporción el caldo va justo, así que ten a mano entre 200 y 300 ml de agua caliente por si el grano lo absorbe todo antes de hora. Cuenta 17 o 18 minutos en total desde que rompe a hervir.

Paso 4 de 4

Añade la cola y deja reposar

Hacia el minuto 13 o 14, cuando falten unos 4 minutos, reparte por la cazuela los medallones de la cola, la carne de las pinzas si la apartaste y los jugos del plato. En lugar de usar la cuchara, mueve la cazuela en vaivén, sujetándola por las asas, hasta que la carne quede cubierta y la salsa ligue. Es el tiempo justo para que la cola se haga sin endurecerse.

Prueba un grano: debe estar blando por fuera, con un leve punto firme en el centro, mientras el caldo, untuoso y brillante, se desplaza al inclinar la cazuela. Ajusta de sal si hace falta. Apaga, cubre con un paño de cocina y espera 3 minutos: el calor que queda termina el arroz y espesa un poco más el caldo. Sirve directamente desde la cazuela, sin dejar que pase más tiempo.

Consejos finales

Acompáñalo solo con una ensalada verde de aliño suave o unos entrantes ligeros de verdura, que no le roben protagonismo al marisco. Con el bogavante, los trucos tienen que ver con el reloj: márcalo únicamente hasta que cambie de color y deja la cola para los 4 minutos finales, y la carne llegará jugosa; la cabeza, en cambio, va desde el sofrito, porque es la que da sabor al caldo.

Si al apagar el fuego el arroz ha quedado seco, añade un cazo de agua o caldo caliente, remueve con cuidado y dale 1 minuto más: un meloso tiene que correr un poco en la cuchara. Si sobra caldo y el grano ya está hecho, el reposo lo espesa bastante; no lo dejes más al fuego o se pasará. Un grano abierto y demasiado almidonado suele venir de mantener un hervor fuerte toda la cocción, y por eso conviene bajar el fuego pasados los primeros 5 minutos.

El bogavante sube mucho de precio en Navidad, así que comprarlo congelado unas semanas antes es una buena idea; si encuentras buen precio y te llevas 2, el segundo puede ir directo al horno como en el bogavante al horno, con muy poca preparación.

Para otra ocasión, el arroz caldoso con bogavante lleva más caldo y se come con cuchara, el arroz a la marinera sale más económico y el arroz negro con sepia cambia el color y el sabor del plato.

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