Dorar bien la carne y dejarla después a fuego lento con sofrito, vino blanco y caldo: en eso consiste el estofado de carne con patatas, un guiso casero de magro de cerdo en el que la patata se deshace por los bordes y espesa la salsa. Para 4 personas necesitas 600 g de carne y unos 75 minutos de principio a fin, aunque la mitad de ese tiempo la cazuela trabaja tapada y sin que tengas que estar encima.

La carne marca el resultado. Pide al carnicero magro de aguja o de paletilla, con algo de grasa entreverada, cortado en dados de 3 cm más o menos: el lomo, muy magro, tiende a quedar seco en un guiso. Para las patatas, elige una variedad de guisar que aguante entera y cháscala en vez de cortarla limpia, porque el almidón que suelta por la parte rota liga la salsa sin harina. Con vacuno, el estofado de ternera con patatas sigue la misma idea con una cocción más larga.

Dora la carne en tandas y con el aceite bien caliente: amontonada suelta agua y se cuece en lugar de tostarse, y ese tostado es el color de la salsa. El pimentón, en cambio, se echa apartando la cazuela del calor y solo necesita 10 segundos, porque quemado amarga el guiso entero. Si cuidas esas 2 precauciones, acertar con el estofado a la primera es fácil, y además se presta a hacerlo con antelación: recalentado al día siguiente está incluso mejor.

Información nutricional(por ración)

Energía

460 kcal

Hidratos

26 g

Grasas

23 g

Fibra

4.2 g

Proteínas

34 g

¿Cuántos comensales?
4
Carne magra de cerdo
Carne magra de cerdo
600 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
80 mililitros
Cebolla
Cebolla
150 gramos
Zanahoria
Zanahoria
100 gramos
Laurel
Laurel
1 hoja
Ajo
Ajo
2 dientes entero
Pimentón dulce
Pimentón dulce
1 cucharada de café
Tomate Frito Casero
100 gramos
Vino blanco
Vino blanco
80 mililitros
Patata
Patata
240 gramos
Perejil
Perejil
4 ramas
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Receta

Estofado de carne con patatas

Paso 1 de 4

Dora la carne con los ajos enteros

Dora la carne con los ajos enteros

En una cazuela amplia y de fondo grueso, pon a fuego medio-alto los 80 ml de aceite de oliva virgen extra. Añade los 2 dientes de ajo enteros y sin pelar, chafados con un golpe para que se abran un poco, y deja que perfumen el aceite 1 minuto, sin que se quemen.

Seca los 600 g de magro de cerdo en dados con papel de cocina y sálalos ligeramente. Dóralos en 2 o 3 tandas, sin amontonarlos, de 3 a 4 minutos por tanda, hasta que estén bien tostados por todas las caras. Si echas toda la carne a la vez, el aceite se enfría, la carne suelta su agua y se cuece en lugar de dorarse; ese tostado es el que da color y sabor al fondo del guiso.

Retira la carne a un plato junto con los jugos que haya soltado y resérvala. Deja los ajos en la cazuela para el sofrito.

Paso 2 de 4

Pocha el sofrito y añade el vino

Pocha el sofrito y añade el vino

En la misma cazuela, baja el fuego a medio-bajo y añade los 150 g de cebolla picada fina y los 100 g de zanahoria en rodajas de 1 cm. Arrastra con la espátula los restos tostados que ha dejado la carne, porque ahí está buena parte del sabor. Cocina unos 10 minutos, moviendo cada poco, hasta que la cebolla esté tierna y translúcida y la zanahoria empiece a ablandarse.

Aparta la cazuela del fuego, añade la cucharada de café de pimentón dulce y remueve solo 10 segundos para que no se queme. Incorpora enseguida los 100 g de Tomate Frito Casero y la hoja de laurel, vuelve al fuego y mezcla 1 minuto. Vierte los 80 ml de vino blanco, sube el fuego y deja hervir unos 2 minutos, hasta que deje de oler a alcohol y el sofrito quede espeso y brillante.

Paso 3 de 4

Chasca las patatas y moja con caldo

Chasca las patatas y moja con caldo

Devuelve la carne a la cazuela con todos los jugos del plato y mézclala con el sofrito. Pela los 240 g de patata, lávala y cháscala en trozos del tamaño de un bocado: clava la punta del cuchillo y, en lugar de terminar el corte, haz palanca para que el trozo se rompa. La superficie irregular suelta más almidón durante la cocción, y ese almidón espesa el caldo de forma natural.

Añade las patatas y rehógalas 2 minutos con el resto para que se impregnen del sofrito. Calienta en un cazo todo el Caldo Casero de Pollo 100% Natural, 1 litro, y viértelo sobre el guiso; al echarlo caliente, la cazuela no deja de hervir y la cocción no se alarga. Lleva a ebullición y, en cuanto rompa a hervir, baja el fuego hasta mantener un hervor suave y constante.

Paso 4 de 4

Cuece a fuego lento y remata con perejil

Tapa la cazuela y deja cocer a fuego lento de 30 a 35 minutos, meneando la cazuela de vez en cuando en lugar de remover, para no romper las patatas. Está listo cuando la carne se corta con el canto de un tenedor y la punta de un cuchillo atraviesa la patata sin resistencia. Si el caldo se reduce demasiado deprisa, baja el fuego al mínimo o añade medio vaso de agua caliente; si al final queda muy líquido, destapa los últimos 5 minutos.

Si la aguja tiene mucho tejido, puede pedir de 10 a 15 minutos más. La sal, solo al final y después de probar, porque el caldo y el tomate ya aportan. Pica las hojas de las 4 ramas de perejil y espárcelas un par de minutos antes de apagar. Retira el laurel y deja reposar el estofado tapado unos 5 minutos fuera del fuego: la salsa se asienta y espesa un poco.

Consejos finales

Sírvelo en plato hondo y bien caliente, con pan de corteza crujiente para mojar y unos pimientos asados o una ensalada de tomate que aligeren la comida. Los ajos enteros que se han guisado con la carne quedan tiernos y se pueden aplastar sobre el pan.

Si la salsa ha quedado clara, aplasta 2 o 3 trozos de patata contra la pared de la cazuela y remueve: el almidón la espesa en un par de minutos. Los guisos de cuchara tienen trucos clásicos como este de la patata, y otro igual de útil es cocinarlo con antelación, porque tras una noche en la nevera la salsa se liga y la carne gana sabor. En olla rápida, después de dorar la carne y hacer el sofrito, bastan unos 12 a 15 minutos de presión con la patata ya dentro; deja que la olla pierda la presión sola antes de abrirla.

Bien tapado, aguanta 3 días en la nevera. Para congelarlo, mejor sin patata, que al descongelarse queda arenosa: separa la carne con su salsa, congélala hasta 3 meses y añade patata recién cocida al recalentar, siempre despacio y con un poco de agua o caldo. Con lo que quede, deshilacha la carne para un arroz con carne estofada o para rellenar empanadillas con un poco de su salsa bien reducida.

Dentro de los guisos con patata, las patatas a la riojana, el pollo guisado con patatas o, en versión de legumbre, las lentejas con chorizo y patatas siguen la misma lógica de sofrito y cocción lenta.

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