Más de 700 g de verduras de huerta acompañan a la legumbre en las lentejas a la jardinera, un guiso de cuchara con sofrito de panceta y 500 ml de caldo en el que la verdura casi iguala en cantidad a la lenteja. Partiendo de lenteja ya cocida, el plato para 4 personas está listo en unos 55 minutos, y cerca de 20 se van en lavar y trocear.

El apellido viene del francés jardinière, la guarnición de hortalizas variadas cortadas en trozos pequeños, y en España da nombre a guisos de carne, pescado o legumbre con zanahoria, guisantes y judías verdes, como el pollo a la jardinera. Como aquí la lenteja va cocida, elige un bote de grano entero y caldo poco turbio; necesitarás unos 600 g escurridos. Si prefieres partir de lenteja seca, cuécela antes por separado: la pardina no pide remojo y suele estar tierna en 30 a 40 minutos de cazuela, o en 8 a 10 de olla rápida, como en el potaje de lentejas en olla rápida.

En primavera, con judías y guisantes frescos, este guiso tradicional gana dulzor; el resto del año los guisantes congelados cumplen igual y no alteran los tiempos. Para quien empieza con las legumbres es una cuchara fácil, porque la lenteja llega ya cocida y tu atención se va a las verduras, cortadas todas de un tamaño parecido para que en 12 minutos de hervor queden tiernas a la vez y ninguna se deshaga mientras otra sigue cruda.

Información nutricional(por ración)

Energía

385 kcal

Hidratos

44 g

Grasas

13 g

Fibra

12 g

Proteínas

19 g

¿Cuántos comensales?
4
Caldo Casero de Verduras 100% Natural
Lenteja
Lenteja
600 gramos
Panceta
Panceta
100 gramos fresca
Cebolla
Cebolla
125 gramos tierna
Pimiento rojo
Pimiento rojo
100 gramos
Pimiento verde
Pimiento verde
100 gramos
Zanahoria
Zanahoria
100 gramos
Tomate
Tomate
150 gramos
Judía verde
Judía verde
100 gramos
Guisante
Guisante
80 gramos
Laurel
Laurel
1 hoja
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Receta

Lentejas a la jardinera

Paso 1 de 4

Dora la panceta y pocha la base

Dora la panceta y pocha la base

Trocea todas las verduras antes de encender el fuego. Corta los 100 g de panceta fresca en tiras anchas o en dados pequeños, y pica fina la cebolla tierna, 125 g, junto con la parte blanca del puerro si lo usas. Los pimientos rojo y verde, 100 g de cada uno, van en dados parecidos entre sí, para que se ablanden al mismo ritmo.

Pon un fondo fino de aceite en una cazuela ancha y, con el fuego medio, dora la panceta entre 3 y 4 minutos, hasta que esté tostada y haya soltado parte de su grasa. Si el fondo queda muy graso, retira un poco antes de seguir. Echa la cebolla, el puerro y los pimientos con algo de sal y sofríe con el fuego bajo durante 10 minutos, vigilando, hasta que la cebolla clarée y los pimientos cedan al apretarlos. La sal del principio les hace soltar su agua, y así se pochan sin llegar a tostarse.

Paso 2 de 4

Suma la zanahoria, el tomate y el laurel

Suma la zanahoria, el tomate y el laurel

Pela la zanahoria, 100 g, y córtala en rodajas finas o en daditos del tamaño del resto de la verdura, para que no se quede dura cuando lo demás ya esté hecho. Échala a la cazuela, mete también la hoja de laurel y rehoga 2 o 3 minutos, removiendo a menudo.

Ralla los 150 g de tomate maduro, o córtalo en dados pequeños si prefieres encontrar trocitos en el plato, e incorpóralo. Mantén el sofrito a fuego medio 5 minutos más, el tiempo que necesita el tomate para perder su agua y la mezcla se vea brillante y algo pegada a la base. Ese punto concentrado es el que luego da sabor al caldo: si añades el líquido con el tomate aún crudo, el guiso queda ácido y aguado. Despega a menudo lo que se agarre a la base, que ahí está el sabor, sin dejar que llegue a quemarse.

Paso 3 de 4

Cuece las judías y los guisantes en caldo

Cuece las judías y los guisantes en caldo

Lava los 100 g de judías verdes, quítales las puntas y los hilos si los tienen y córtalas en trozos de unos 2 cm. Échalas a la cazuela con los 80 g de guisantes y mézclalo todo con el sofrito durante 1 minuto, para que las verduras se impregnen de la grasa de la panceta.

Vierte encima el Caldo Casero de Verduras 100% Natural, 500 ml, sube la llama y, cuando hierva, bájala a medio bajo. Cuece unos 12 minutos con la cazuela medio tapada, hasta que la zanahoria y las judías estén tiernas al pincharlas pero conserven el verde. Con guisantes frescos o congelados el tiempo es el mismo; si son de bote, guárdalos para el último paso, porque ya vienen cocidos y se deshacen. Un hervor suave evita que el caldo se reduzca demasiado antes de que entre la legumbre.

Paso 4 de 4

Añade las lentejas y deja reposar

Escurre los 600 g de lentejas cocidas y enjuágalas bajo un chorro fino de agua fría para quitarles el líquido del bote, que enturbia el caldo y le da sabor a conserva. Incorpóralas a la cazuela con cuidado y mézclalas con una cuchara ancha o meneando la cazuela, sin batir, para no romper el grano.

Cocina a fuego lento unos 5 minutos, lo justo para que las lentejas se calienten y tomen el sabor del caldo y del sofrito. La sal se corrige al final, una vez que la panceta y el caldo han soltado la suya. Retira el laurel, aparta la cazuela del fuego, tápala y deja que el guiso descanse 2 minutos antes de repartirlo. Si lo quieres más caldoso, alarga con agua caliente; si lo prefieres trabado, chafa unas cucharadas de lentejas en un lateral y remueve.

Consejos finales

Tapado y en frío, este guiso se mantiene bien 3 días, y al día siguiente las verduras y el caldo están más asentados, así que puedes prepararlo la víspera con tranquilidad. Congelarlo también funciona, hasta 3 meses, aunque las judías verdes pierden algo de firmeza al descongelarse. Para recalentarlo, vuelve a soltarlo con agua o caldo antes de calentarlo despacio, porque la lenteja absorbe líquido en frío y lo encontrarás más espeso.

Trituradas con un poco de caldo, las sobras se convierten en una crema de verduras y legumbre que pide unos dados de pan tostado por encima, muy parecida a la crema de lentejas. También puedes escurrirlas y saltearlas en la sartén con un huevo para una cena rápida.

Sin panceta el guiso queda vegetariano: arranca el sofrito con aceite de oliva virgen extra generoso y una cucharadita de pimentón de la Vera, que aporta color y un fondo ahumado, y el caldo de verduras ya encaja. Si buscas algo más contundente, las lentejas con verduras y chorizo mantienen la huerta y suman embutido, mientras que las lentejas con verdura y pollo resultan más ligeras para entre semana.

Sírvelas en plato hondo con pan para mojar y una ensalada verde aliñada con un buen vinagre, que equilibra la grasa de la panceta. No eches la lenteja de bote sin enjuagarla ni la dejes hervir más de 5 minutos en el caldo: en una receta casera con legumbre cocida, pocos trucos rinden tanto, porque así el caldo sale limpio y el grano llega entero al plato.

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