Partir de garbanzos ya cocidos convierte el cocido de garbanzos en un guiso de cuchara de diario: patata, zanahoria y chorizo cocidos en caldo hasta que la patata suelta su almidón y espesa el conjunto. Para 4 personas, con 800 g de garbanzos cocidos, está listo en unos 45 minutos en lugar de las horas que pide un cocido completo con carnes.

En España casi cada región tiene su cocido, y lo que cambia es tanto el contenido como la forma de servirlo. El madrileño se toma en 3 vuelcos: primero la sopa, luego los garbanzos con las verduras y al final las carnes; en la versión larga del cocido madrileño a fuego lento el caldo se hace durante horas con morcillo, tocino y hueso. El maragato, de la zona de Astorga, invierte el orden y empieza por las carnes, y en Andalucía el puchero comparte la misma idea de legumbre, verdura y caldo. Este cocido de garbanzos se queda en un solo plato, más rápido y más de diario.

Lo que lo hace fácil, aunque tenga aspecto de guiso de domingo, está sobre todo en la compra. Si usas garbanzos de bote, busca una conserva con el grano entero y la piel poco suelta, y enjuágalos bien antes de usarlos. El chorizo, mejor de guisar y no muy seco, para que suelte su grasa roja en la olla sin quedarse correoso. Y la patata, chascada en lugar de cortada: al romperla con el cuchillo suelta más almidón y el caldo queda trabado sin añadir harina.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

42 g

Grasas

18 g

Fibra

11 g

Proteínas

24 g

¿Cuántos comensales?
4
Garbanzo
Garbanzo
800 gramos
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Ajo
Ajo
2 dientes
Patata
Patata
1 unidad
Zanahoria
Zanahoria
2 unidades
Patata
Patata
1 unidad
Chorizo de guisar
Chorizo de guisar
1 unidad
Pimentón
Pimentón
1 cucharada de café
Perejil
Perejil
al gusto fresco
Cebolleta
Cebolleta
1 unidad
Sal
Sal
al gusto
Pimienta de molinillo
Pimienta de molinillo
al gusto
Ají
Ají
al gusto molido
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Receta

Cocido de garbanzos

Paso 1 de 6

Corta las verduras y el chorizo

Corta las verduras y el chorizo

Antes de encender el fuego, deja todo cortado para que el guiso vaya rápido. Pela y pica fina la cebolla, y pica también la cebolleta en trozos pequeños. Pela los 2 dientes de ajo y pícalos. Pela las 2 zanahorias y córtalas en rodajas no muy finas, para que aguanten la cocción sin deshacerse.

Pela las 2 patatas y cháscalas: clava el cuchillo y gíralo para romper trozos medianos en lugar de cortarlos limpios. Corta el chorizo en rodajas. Para los 800 g de garbanzos cocidos, si son de bote, enjuágalos en un colador con abundante agua fría hasta que dejen de soltar espuma y escúrrelos. Si prefieres cocerlos tú, pon en remojo la noche anterior unos 350 g de garbanzo seco y cuécelos aparte hasta que estén tiernos: entre 1 h 30 y 2 h en olla normal, o unos 20 minutos de presión en olla rápida.

Paso 2 de 6

Dora el chorizo y resérvalo

Dora el chorizo y resérvalo

En una olla amplia, pon un poco de aceite de oliva virgen extra a calentar, sin que llegue a humear, y echa las rodajas de chorizo. Déjalas 2 o 3 minutos, dándoles la vuelta, hasta que se doren por los bordes y la grasa empiece a soltarse y a teñir el aceite de rojo.

Sácalas con una espumadera y resérvalas en un plato, pero deja en la olla toda esa grasa: es la base de sabor del guiso y en ella vas a pochar las verduras. Retirar el chorizo ahora evita que se queme mientras haces el sofrito y que se quede seco; volverá a la olla con el caldo. No subas el fuego para acelerar: si el aceite humea, el chorizo se ennegrece por fuera y la grasa toma un gusto amargo que pasa a todo el plato.

Paso 3 de 6

Pocha la cebolla en esa grasa

Pocha la cebolla en esa grasa

En la misma olla, con el aceite y la grasa del chorizo, añade la cebolla y la cebolleta con una pizca de sal. La sal ayuda a que suelten sus jugos y se pochen antes, sin llegar a quemarse. Cocina a fuego suave unos 6 u 8 minutos, dándoles una vuelta cada poco, hasta que empiecen a transparentar.

En ese momento incorpora el ajo picado y remueve 1 minuto, lo justo para que suelte su aroma sin dorarse. Si lo echas desde el principio, se quema antes de que la cebolla esté hecha y amarga. Rasca el fondo con la cuchara para despegar los restos del chorizo, que tienen mucho sabor. Si la olla se queda seca, añade un poco más de aceite: la cebolla tiene que pocharse, no tostarse.

Paso 4 de 6

Añade la zanahoria, la patata y el pimentón

Añade la zanahoria, la patata y el pimentón

Incorpora la zanahoria y la patata chascada y rehógalas 3 o 4 minutos con el sofrito, removiendo para que se impregnen bien de la grasa roja. Este rehogado sella un poco la patata por fuera y hace que la zanahoria suelte su dulzor.

Aparta la olla del fuego un momento y añade la cucharadita de café de pimentón y el ají molido al gusto; con una pizca basta para un punto picante sutil que realza el guiso sin dominarlo. Remueve unos segundos para que se integren con el aceite. Hacerlo fuera del fuego tiene su razón: con el aceite tan caliente, el pimentón pasa de tostado a quemado casi al instante, y quemado amarga el plato entero sin arreglo posible. Así consigues el tono rojizo y el aroma tan propios de los guisos de cuchara.

Paso 5 de 6

Cuece con el caldo y los garbanzos

Cuece con el caldo y los garbanzos

Vuelve a poner la olla al fuego y vierte todo el Caldo Casero de Cocido 100% Natural, 1 litro. Añade los garbanzos y el chorizo reservado y mezcla con cuidado, sin aplastar, para que los garbanzos no se rompan. Sube el fuego hasta que hierva y baja enseguida a un hervor suave y constante. Tapa la olla a medias y deja cocer a fuego medio entre 15 y 20 minutos.

Pincha la patata con un tenedor: si entra sin resistencia, está lista. Si el caldo te parece ligero, machaca en el mortero un trozo de patata y unos pocos garbanzos y devuélvelos a la olla para que espese de forma natural. Ajusta la sal solo al final, después de probar, porque el chorizo y el caldo ya aportan bastante, y añade una vuelta de pimienta de molinillo.

Paso 6 de 6

Deja reposar y sirve con perejil

Deja reposar y sirve con perejil

Retira la olla del fuego y deja el cocido tapado al menos 5 minutos. En ese tiempo los sabores se asientan, la temperatura baja lo justo para comerlo y el caldo gana untuosidad con el almidón que ha soltado la patata.

Mientras, lava el perejil y pícalo fino. Sirve el cocido bien caliente en cuencos o platos hondos, procurando que cada ración lleve garbanzos, verdura, unas rodajas de chorizo y suficiente caldo. Termina con el perejil picado por encima, que aporta color y un punto fresco frente a la grasa del chorizo. Si prefieres separar, sirve primero el caldo en taza y después los garbanzos con el resto de los ingredientes, como se hace con los cocidos más tradicionales.

Consejos finales

Guardado en la nevera en un recipiente cerrado, aguanta 3 o 4 días, y al segundo día suele estar más sabroso. Al recalentarlo, añade un poco de agua o de caldo, porque espesa en frío. Si quieres congelarlo, retira antes la patata, que al descongelarse se vuelve granulosa; el resto aguanta bien unos 3 meses.

Los restos tienen mucha salida. Tritura los garbanzos con su caldo y algo de verdura para una crema de garbanzos que puedes terminar con el chorizo en dados por encima, o pica los garbanzos con el chorizo y úsalos en unas croquetas caseras de cocido.

Un caldo aguado, unos garbanzos rotos o un fondo amargo son los fallos que más se repiten en este guiso, y los 3 tienen arreglo o prevención. Contra el primero, el truco del mortero: un trozo de patata y unos garbanzos machacados y devueltos a la olla espesan en 2 minutos. Para que el garbanzo no se deshaga, otro de esos trucos de cocina de cuchara: no remuevas con fuerza, mejor mueve la olla por las asas. Y el amargor casi siempre viene del pimentón quemado, así que añádelo con la olla apartada del fuego.

Usar legumbre ya cocida ahorra más de 1 hora sin que el plato lo note, y la misma base sirve para otras recetas de garbanzos: el potaje de garbanzos con bacalao cambia el chorizo por pescado y es el plato de vigilia por excelencia, y los garbanzos con pollo resultan más ligeros para cualquier día de la semana.

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