Picado a cuchillo y aliñado en el último momento, el tartar de atún es un entrante frío que nunca pasa por el fuego: atún fresco, lima, aceite de oliva virgen extra, cebolla roja y cilantro. Para 4 personas se preparan 600 g de lomo, y entre picar el pescado y las 2 cebollas tardarás unos 15 o 20 minutos.

En la pescadería, pide un trozo de lomo limpio, sin piel ni espinas, de carne brillante y rojo intenso, sin zonas parduzcas ni olor fuerte. La ventresca es más grasa y se funde en la boca; el lomo da un dado más firme que aguanta mejor el aliño. El atún rojo salvaje se pesca en las almadrabas de la costa de Cádiz en primavera, sobre todo entre abril y junio, y es entonces cuando se encuentra en su mejor momento. Como se come crudo, usa atún que ya venga congelado o congélalo en casa a -20 °C o menos durante al menos 5 días, salvo que el envase indique que ya ha pasado por esa congelación. Descongélalo despacio en la nevera, sin prisas, y sécalo bien antes de cortarlo.

Corta dados de medio centímetro: el aliño los cubre sin ocultarlos, mientras que más grandes cuestan de comer con la cuchara y más pequeños acaban convertidos en pasta. Vigila también el ácido. La lima empieza a blanquear el pescado en pocos minutos, igual que en un ceviche, de modo que el aliño se une al atún justo antes de servir. Como no hay fuegos que vigilar, el plato es fácil de tener listo mientras tuestas un poco de pan; lo único que pide es orden y el atún siempre en frío.

Información nutricional(por ración)

Energía

210 kcal

Hidratos

3 g

Grasas

10 g

Fibra

1.5 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Avecrem Pescado
1 pastilla
Atún
Atún
600 gramos cortado en filetes fresco
Cebolla roja
Cebolla roja
2 unidades
Lima
Lima
2 unidades
Cilantro
Cilantro
5 gramos fresco
Pimienta
Pimienta
3 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
20 mililitros
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Paso 1 de 3

Corta el atún muy frío en dados

Corta el atún muy frío en dados

Saca el atún de la nevera justo cuando vayas a cortarlo: con el pescado muy frío, entre 0 y 4 °C, la carne está firme y el cuchillo entra limpio sin aplastarla. Sécalo con papel de cocina por todas sus caras, porque la humedad de la superficie aguaría el aliño. Retira con la punta del cuchillo cualquier resto de piel, nervio blanquecino o zona oscura de sangre, que tiene un sabor más metálico.

Con un cuchillo largo y bien afilado, corta los 600 g de atún primero en lonchas de medio centímetro, después en tiras del mismo grosor y, por último, en dados. Hazlo con un solo movimiento largo, sin serrar ni presionar, para que cada dado conserve su forma y no suelte jugo. Pasa los dados a un bol de cristal, apóyalo sobre otro bol más grande lleno de hielo y guárdalo en la nevera mientras preparas lo demás. Mantener el frío es una cuestión de seguridad alimentaria y también de textura: el atún templado se ablanda.

Paso 2 de 3

Prepara el aliño con Avecrem Pescado

Prepara el aliño con Avecrem Pescado

Exprime las 2 limas y cuela el zumo para quitar las pepitas. En un cuenco pequeño, deshaz con los dedos la pastilla de Avecrem Pescado hasta dejarla en polvo fino y añade un par de cucharadas del zumo; remueve con un tenedor hasta que no quede ningún grumo, porque se disuelve mucho mejor en el ácido que en el aceite. Después incorpora el resto del zumo y los 20 ml de aceite de oliva virgen extra y bate hasta que la vinagreta se vea ligeramente turbia y ligada.

Muele los 3 g de pimienta en el momento y añádelos. No pongas sal antes de probar: la pastilla ya sazona el conjunto y es muy fácil pasarse. Deja reposar el aliño 2 minutos para que los sabores se asienten, pero no lo mezcles todavía con el atún. Si lo haces con mucha antelación, la lima empieza a cuajar las proteínas del pescado y los dados se vuelven blanquecinos y algo fibrosos por fuera, como en un ceviche.

Paso 3 de 3

Mezcla, emplata con molde y sirve

Mezcla, emplata con molde y sirve

Pela las 2 cebollas rojas y córtalas en brunoise muy fina: pártelas por la mitad, haz cortes verticales sin llegar a la raíz, luego horizontales y, al final, transversales, hasta obtener cuadraditos diminutos. Si la cebolla pica mucho, déjala 10 minutos en agua muy fría y escúrrela bien; si la prefieres más suave aún, póchala unos minutos con unas gotas de aceite y deja que se enfríe. Pica los 5 g de cilantro y reserva unas hojas enteras para decorar.

Justo antes de llevarlo a la mesa, saca el atún, añade la cebolla y el cilantro, vierte el aliño y mezcla con una cuchara con movimientos envolventes, sin aplastar, hasta que todos los dados brillen. Coloca un aro de emplatado en el centro de cada plato, reparte la mezcla en 4 porciones, aprieta un poco con la parte curva de una cuchara y retira el aro hacia arriba. Termina con las hojas de cilantro y un poco de ralladura de lima, y sirve enseguida, con el tartar todavía frío.

Consejos finales

Para acompañarlo, unas tostas finas de pan o unas láminas de aguacate aportan el contraste crujiente o cremoso que pide la firmeza del pescado. El aguacate también puede ir dentro, en dados del mismo tamaño que el atún, y en verano hay quien añade mango maduro picado, que combina bien con la lima. Como entrante para 4 personas funciona antes de un plato de pasta: una ensalada de pasta con atún si hace calor, o unos canelones de atún gratinados si te apetece repetir pescado ya cocinado.

Enfría también los platos 10 minutos en la nevera: el tartar se mantiene frío y brillante mientras se come. Y si no tienes aro de emplatado, presiona la mezcla dentro de un cortapastas redondo o de un vaso bajo forrado con film y desmóldalo dándole la vuelta sobre el plato. Son trucos pequeños que ahorran el problema más habitual, un tartar aguado o blando, que casi siempre viene de un atún mal secado o aliñado demasiado pronto. Si al mezclar se forma un charco de líquido en el fondo del bol, escurre los dados con una cuchara antes de emplatar. Cuando te pases de lima, un hilo más de aceite de oliva virgen extra suaviza la acidez; si queda soso, añade unas escamas de sal al final.

Prepáralo y cómelo al momento. No lo guardes aliñado, ya que la lima sigue cocinando el pescado y la cebolla suelta agua. Si te sobra atún cortado sin aliñar, tápalo con film en contacto, déjalo en la parte más fría de la nevera, consúmelo en el día y no lo vuelvas a congelar. Lo que no vayas a comer crudo puede pasar 1 minuto por cada lado por la plancha y acabar en un atún con tomate casero.

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