En los chifas de Lima, los restaurantes de cocina chino-peruana, el wantán frito se sirve como entrante: una lámina fina de masa rellena de pollo especiado, frita hasta que cruje y acompañada de salsa de tamarindo. En casa lleva alrededor de 1 hora, casi toda de montaje, y con la masa y el relleno de esta receta hay bocados para 8 personas como aperitivo al centro.

El wantán viene de la cocina cantonesa, donde se toma sobre todo cocido en caldo; la versión frita es la que se ha popularizado como bocado de picoteo. Esta receta conserva el vocabulario peruano de muchas cocinas familiares: el sillao es la salsa de soja, el ostión es la salsa de ostras, la cebolla china es la cebolleta, el ajonjolí es el sésamo y la palta es el aguacate. Con eso a mano, la lista de ingredientes se entiende sin problema en cualquier supermercado de aquí.

Las láminas para wantán se venden refrigeradas o congeladas en tiendas de alimentación asiática y en algunos supermercados, en cuadrados finos de unos 8 cm. Si son congeladas, descongélalas en la nevera y, mientras montas, tenlas tapadas con un paño húmedo, porque en pocos minutos al aire se secan y se agrietan al doblarlas. El plegado intimida al principio, pero a partir del cuarto o quinto la mano coge el gesto, y se vuelve un aperitivo fácil si lo montáis entre varios: alguien pone el relleno y otra persona pliega. El aceite, a unos 170 °C, es el otro punto que hay que vigilar.

Información nutricional(por ración)

Energía

285 kcal

Hidratos

24 g

Grasas

14 g

Fibra

1.2 g

Proteínas

15 g

¿Cuántos comensales?
8
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
180 gramos cortado en filetes aproximadamente
Canela china
Canela china
1 una pizca
Aceite de ajonjolí
Aceite de ajonjolí
1 chorro
Cebolla
Cebolla
al gusto china alternativa: cebolleta
Jengibre
Jengibre
1 trozo
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 5

Pica fino la pechuga y el jengibre

Pica fino la pechuga y el jengibre

Corta los 180 g de pechuga de pollo en tiras y pícalas con un cuchillo bien afilado hasta dejar una carne muy fina, o ráspala con el filo, como se hace en los chifas, para obtener una pasta con algo de cuerpo. No la tritures en la picadora hasta hacerla puré: el relleno quedaría gomoso al morder. Mantén la carne en la nevera mientras preparas el resto.

Pela el trozo de jengibre con el borde de una cucharilla y rállalo fino. Si quieres un sabor más limpio, aprieta la ralladura con los dedos y usa solo unas gotas de su jugo, que perfuman sin dejar hebras. Lava la cebolla china o cebolleta y córtala en rodajas muy finas, aprovechando la parte blanca, más intensa, y parte de la verde, que aporta frescor y color al relleno.

Paso 2 de 5

Sazona el relleno y déjalo reposar

Sazona el relleno y déjalo reposar

En un bol, junta el pollo picado con una pizca de canela china, un chorrito de aceite de sésamo, el jengibre y la cebolleta. Añade la salsa de soja y la salsa de ostras con mano ligera, una cucharadita de cada una como punto de partida, porque las 2 son saladas; si hace falta, completa con una pizca de sal. Mezcla con una cuchara o con las manos limpias hasta que los aromas queden repartidos por igual.

Como no puedes probar el pollo crudo, fríe en una sartén una bolita de relleno del tamaño de una avellana, pruébala cuando esté bien hecha y corrige la sazón del resto. Tapa el bol y mételo unos 10 minutos en el frigorífico, para que la carne tome los sabores y el relleno se asiente y se maneje mejor al montar los wantanes.

Paso 3 de 5

Rellena y cierra los wantanes

Rellena y cierra los wantanes

Trabaja con 4 o 5 láminas a la vez sobre una superficie seca y deja el resto tapadas. Pon en el centro de cada una una cucharadita escasa de relleno: si te pasas, la masa se rompe al cerrar y el centro tarda más en hacerse que la masa en dorarse. Moja la yema del dedo en agua y humedece los bordes.

Dobla la lámina en triángulo sobre el relleno, presionando alrededor para sacar el aire y sellar bien. Humedece una de las 2 puntas de la base, junta las 2 puntas por delante del relleno, montando una un poco sobre la otra, y aprieta para pegarlas. Hazlo con suavidad pero sin miedo, siguiendo este paso a paso: los primeros pueden salir irregulares, y la práctica hace el resto. Revisa que no quede ninguna abertura, porque por ahí entraría aceite. Ve dejándolos en una bandeja enharinada, separados y tapados con un paño.

Paso 4 de 5

Fríe en tandas a 170 °C

Fríe en tandas a 170 °C

Calienta abundante aceite en un wok, una sartén honda o una freidora, con al menos 4 cm de altura, hasta unos 170 °C. Sin termómetro, echa un recorte de masa: tiene que subir a la superficie rodeado de burbujas en 2 o 3 segundos, sin oscurecerse enseguida. Si el aceite está demasiado caliente, la masa se tuesta en exceso mientras el pollo sigue crudo; si está frío, el wantán se empapa de grasa.

Fríe en tandas de 5 o 6 para que la temperatura no caiga, entre 3 y 4 minutos, dándoles la vuelta con una espumadera a mitad, hasta que estén dorados por los 2 lados y con la masa llena de burbujas. Abre el primero de la tanda: el relleno tiene que estar blanco y sin ningún tono rosado, ya que el pollo debe quedar bien hecho. Si no lo está, alarga 1 minuto y baja algo el fuego.

Paso 5 de 5

Escurre y sirve con salsas

Escurre y sirve con salsas

Saca los wantanes con la espumadera y déjalos sobre una rejilla o sobre papel de cocina; la rejilla los mantiene más crujientes, porque el vapor no se queda debajo. Si tienes que freír varias tandas, guárdalos en el horno a unos 90 °C, sobre la rejilla, mientras terminas: aguantan calientes sin reblandecerse.

Sírvelos recién hechos, que es cuando la masa está más crujiente y el relleno más aromático. En los chifas se acompañan con salsa de tamarindo, y también van bien con guacamole, con una salsa agridulce casera o con soja aliñada con unas gotas de sésamo tostado y semillas tostadas. Pon las salsas en cuencos pequeños para mojar y presenta los wantanes juntos en una bandeja, para que cada uno los coja con la mano.

Consejos finales

Montados y sin freír, los wantanes se congelan muy bien. Colócalos en una bandeja enharinada sin que se toquen, congélalos 2 horas y pásalos después a una bolsa; aguantan hasta 2 meses. Fríelos directamente congelados, sin descongelar, a 160 °C y con 1 o 2 minutos más, para que el relleno se haga entero. Así puedes tener aperitivo para 8 personas listo en un cuarto de hora.

Para que salgan crujientes y sin grasa, seca bien la superficie de trabajo, no te pases de relleno y fríe siempre en tandas pequeñas: son los trucos que evitan casi todos los fallos, y el resto lo da la práctica. Si se abren en el aceite, faltaba agua en los bordes o quedó aire dentro; si quedan pálidos y blandos, el aceite estaba frío o la sartén demasiado llena. Si sobra relleno crudo, consérvalo cubierto en el frigorífico y gástalo en el día, por ejemplo frito en bolitas para añadir a una sopa de fideos. También admiten la freidora de aire, aunque quedan menos inflados: pincélalos con aceite y cocínalos a 180 °C entre 6 y 8 minutos, girándolos a mitad, y abre uno antes de servir para comprobar que el relleno está blanco por completo. Si los recalientas, bastan 5 minutos de horno caliente, a 180 °C, para que recuperen parte del crujiente, mientras que el microondas los ablanda.

Para completar una cena de inspiración oriental, acompáñalos con un arroz frito o unos tallarines estilo chino, y si apetece otro bocado frito para picar, el pollo frito estilo americano al curry comparte mesa con ellos.

Valora esta recetas 22 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras