Recién hecho o frío al día siguiente en el táper, este pollo con verduras combina pollo cocido y deshuesado con una juliana de zanahoria y apio salteada con salvia y romero. Calcula unos 45 minutos entre la cocción, el rato de templar la carne y el salteado, y una cantidad pensada para 4 personas, que parte de 800 g de pollo troceado y 4 zanahorias.

Un pollo entero troceado da mezcla de carne blanca y oscura, y el hueso aporta sabor al agua de cocción; si prefieres comprar por partes, los muslos y contramuslos quedan más jugosos que la pechuga después de 20 minutos de cocción y se deshuesan igual de fácil. En la carnicería te lo cortan en trozos medianos y regulares, para que se hagan todos al mismo ritmo. Las zanahorias, mejor firmes y de tamaño medio, y el apio con las pencas tersas, que se puedan partir con un chasquido.

Las hierbas frescas marcan el carácter del plato, así que, si puedes, usa salvia y romero frescos: unas pocas hojas bastan, porque los 2 tienen mucho aroma. El chorro de Avecrem Plancha Hierbas Aromáticas al final del salteado refuerza ese perfil y sazona la verdura. Como receta casera admite la verdura que tengas a mano: un calabacín en juliana entra en el mismo salteado durante los 3 últimos minutos. Si buscas una versión más jugosa y de cuchara, el pollo guisado va por ese camino.

Información nutricional(por ración)

Energía

320 kcal

Hidratos

9 g

Grasas

14 g

Fibra

3.5 g

Proteínas

32 g

¿Cuántos comensales?
4
Pollo
Pollo
800 gramos entero
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
Ajo
Ajo
2 dientes
Apio
Apio
1 tallo
Zanahoria
Zanahoria
4 unidades
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Pimienta
Pimienta
al gusto
Romero
Romero
al gusto
Salvia
Salvia
al gusto
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Paso 1 de 3

Prepara el pollo y saltéalo con cebolla

Prepara el pollo y saltéalo con cebolla

Seca los trozos de pollo con papel de cocina y revisa que no queden restos de plumas; quítalos con unas pinzas si los ves. No hace falta lavarlo: el agua salpica bacterias por el fregadero y lo que elimina el riesgo es cocinarlo bien hecho. Pela la cebolla y córtala en juliana fina, pela 1 de los 2 dientes de ajo y pícalo, y deja limpios las zanahorias, el apio y el otro ajo para el último paso.

Pon a fuego medio una sartén honda o una cazuela ancha con 1 cucharada del aceite de oliva virgen extra; la otra queda para la verdura. Añade el pollo salpimentado con pimienta negra, el ajo picado y la cebolla, y saltéalo todo unos 5 minutos, removiendo, hasta que la cebolla empiece a ablandarse y la carne pierda el color crudo por fuera. Usa un recipiente con tapa, porque en el siguiente paso el pollo se cuece en él.

Paso 2 de 3

Dora, cuece y deshuesa el pollo

Dora, cuece y deshuesa el pollo

Sube el fuego y dora el pollo por todos los lados entre 6 y 8 minutos, dándole la vuelta, hasta que tenga un color tostado uniforme. Ese dorado es el que da sabor al jugo, así que no muevas los trozos hasta que se despeguen solos de la base. Añade entonces un vaso de agua caliente, unos 200 ml, y rasca la base con la cuchara para soltar el tostado.

Tapa, reduce a fuego medio-bajo y mantén la cocción unos 20 minutos. El pollo está hecho cuando, al pinchar junto al hueso, en la zona más gruesa, el jugo sale transparente y la carne ya no está rosada. Si el agua se consume antes de tiempo, añade un poco más. Retira el pollo, deja que temple unos 10 minutos y deshuésalo con las manos, quitando piel y huesos y separando la carne en trozos grandes. Guarda el jugo de la cazuela.

Paso 3 de 3

Saltea la verdura y mezcla

Saltea la verdura y mezcla

Corta las 4 zanahorias y el tallo de apio en juliana, bastones finos de unos 5 cm de largo, para que estén tiernos al mismo tiempo. Calienta la otra cucharada de aceite en una sartén a fuego medio y añade el diente de ajo entero ligeramente aplastado, unas hojas de salvia y una ramita de romero. Cuando el aceite huela a hierbas, al cabo de 1 minuto, añade la verdura y saltéala de 6 a 8 minutos, removiendo, hasta que esté tierna pero todavía firme al morder.

Añade un chorro de Avecrem Plancha Hierbas Aromáticas, remueve y retira el ajo y el romero. Incorpora el pollo deshuesado con la cebolla y mezcla bien. Si lo ves seco, riégalo con 2 o 3 cucharadas del jugo de cocción. Sírvelo templado o, si lo preparas con antelación, consérvalo en frío hasta la hora de comer.

Consejos finales

Como se puede comer frío o templado, este plato está pensado para cocinarlo con tiempo. Tapado en frío aguanta 3 días; sácalo unos 15 minutos antes de comer si lo prefieres a temperatura ambiente, o caliéntalo en una sartén a fuego medio con 1 cucharada del jugo de cocción para que no se seque. Congelado dura unos 3 meses, aunque la zanahoria pierde algo de firmeza al descongelarse. Si lo vas a tomar frío o en táper, mételo en la nevera en cuanto temple, siempre antes de 2 horas desde que termines de cocinarlo.

Con las sobras tienes base para otras comidas: el pollo con la verdura sirve como relleno de unas tortillas de trigo o de una empanada, se puede mezclar con arroz salteado o con pasta corta y un chorro de aceite, y el jugo que haya quedado en la cazuela da sabor a una sopa o a un arroz. Si quieres una opción con la misma carne y verdura pero en sartén y más rápida, mira el salteado de pollo con verduras.

Caliente, el plato pide algo que recoja el jugo: arroz blanco cocido, patatas al vapor o un puré ligero. Frío, funciona con hojas verdes y un aliño suave de aceite y limón. Para los 2 casos valen los mismos trucos: dora bien el pollo antes de añadir el agua y no te pases con la verdura, que debe quedar firme.

Para otro día con pollo, el pollo al horno con patatas y cebolla resuelve una comida de horno sin mucha vigilancia, y una paella de pollo es el plan para compartir el fin de semana.

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