Para una merienda de domingo o un postre que se monta en poco rato, un hojaldre de manzana con crema pastelera junta 3 texturas en cada bocado: masa crujiente, crema suave y fruta caramelizada por encima. Entre cocinar la crema, montar y hornear se van unos 50 minutos, más 1 hora de nevera para que la crema se enfríe del todo, y sale una bandeja para 4 personas.

Es la misma idea que la tarta de manzana de hojaldre de las pastelerías, con una sola lámina y sin molde. La manzana Golden es la más indicada, porque aguanta el horno sin deshacerse, suelta poco jugo y tiene un dulzor suave que no compite con la crema; con 2 o 3 piezas medianas cubres la lámina. Si buscas un contraste más ácido, la reineta funciona bien, aunque se ablanda más. La temporada de recogida empieza a finales del verano y sigue durante el otoño, cuando la fruta llega más firme y aromática. Para la base, una lámina de hojaldre refrigerado hecho con mantequilla da más sabor que el elaborado con otras grasas, así que merece la pena mirar la etiqueta.

El acabado de pastelería depende sobre todo del contraste de temperaturas: hojaldre muy frío y horno ya caliente a 200 °C, donde se cuece entre 15 y 20 minutos. Así las capas de la masa se separan y suben, y el borde de 2 cm que dejas sin pinchar forma un marco que sujeta el relleno. Que sea un postre fácil se explica por la despensa: leche, yemas, azúcar, maicena y unas manzanas, sin batidora ni molde.

Información nutricional(por ración)

Energía

285 kcal

Hidratos

36 g

Grasas

14 g

Fibra

2 g

Proteínas

4 g

¿Cuántos comensales?
4
Leche
Leche
500 mililitros
Azúcar blanco
Azúcar blanco
160 gramos
Almidón de maíz
Almidón de maíz
50 gramos
Azúcar lustre
Azúcar lustre
4 cucharadas
Yema de huevo
Yema de huevo
4 unidades
Masa de hojaldre
Masa de hojaldre
1 lámina
Canela
Canela
1 rama
Limón
Limón
1 unidad piel
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Paso 1 de 5

Cocina la crema pastelera

Cocina la crema pastelera

Pon en un cazo los 500 ml de leche con la rama de canela y la piel del limón, solo la parte amarilla, porque lo blanco amarga, y calienta a fuego medio. Mientras tanto, bate en un bol las 4 yemas con los 160 g de azúcar blanco y los 50 g de almidón de maíz hasta tener una mezcla lisa y sin grumos.

Cuando la leche esté a punto de hervir, retira la canela y la piel de limón y vierte la leche poco a poco sobre las yemas sin dejar de batir, para que se templen sin cuajarse. Devuelve todo al cazo y cocina a fuego suave, removiendo sin parar, hasta que la crema espese y empiece a hacer burbujas; déjala 1 minuto más para que el almidón pierda el sabor a crudo.

Pásala a una fuente, cúbrela con film en contacto con la superficie para que no forme costra y, ya templada, métela 1 hora en la nevera. Más detalle en la receta de crema pastelera.

Paso 2 de 5

Prepara la lámina de hojaldre

Prepara la lámina de hojaldre

Pon el horno a calentar, 200 °C con calor por arriba y por abajo, para que haya cogido temperatura cuando entre la masa. Extiende la lámina de hojaldre sobre la bandeja del horno con el mismo papel en el que viene enrollada, así no se pega y no ensucias nada más.

Con un tenedor, pincha toda la zona central de la masa y deja sin pinchar un margen de unos 2 cm en todo el contorno. Los pinchazos dejan escapar el vapor y evitan que el centro se hinche bajo el relleno, mientras que el borde intacto sube libremente y forma un marco dorado y crujiente.

Si prefieres raciones individuales, corta la lámina en 4 rectángulos y dobla un poco las esquinas sobre sí mismas para que suban al cocer. En cualquier caso, mantén la masa fría hasta el último momento: si se ha ablandado al manipularla, mete la bandeja 10 minutos en la nevera antes de rellenarla.

Paso 3 de 5

Corta la manzana en láminas finas

Pela las manzanas Golden, pártelas por la mitad y retira el corazón con un cuchillo pequeño o con un sacabocados. Córtalas en láminas finas y regulares, de unos 2 o 3 mm, con un cuchillo bien afilado o con una mandolina si tienes. La regularidad no es solo estética: si unas láminas son gruesas y otras finas, en los 15 o 20 minutos de horno unas quedan crudas y otras se queman.

Si vas a tardar en montar, deja las láminas en un bol con unas gotas de zumo del limón que ya pelaste para la crema, removiéndolas para que todas se impregnen, y así no se oxidan. Si trabajas rápido, puedes saltarte este paso, porque el azúcar y el horno ya les darán color.

Escúrrelas bien antes de colocarlas y sécalas con papel de cocina si han soltado líquido. El agua que quede en la fruta acabaría en la masa y le restaría crujiente a la base.

Paso 4 de 5

Monta la crema y la manzana

Saca la crema pastelera de la nevera y bátela unos segundos con las varillas para que recupere una textura lisa. Repártela con una espátula sobre la parte pinchada del hojaldre, en una capa de 1 cm como mucho y sin invadir el margen de 2 cm, porque si la crema llega al borde, este ya no sube. Con estas cantidades sobra crema: guárdala tapada en la nevera y tómala en 2 días.

Coloca encima las láminas de manzana en filas, solapándolas ligeramente como si fueran tejas, hasta cubrir toda la crema. Así, al hornearse, la fruta se encoge sin dejar huecos y cada porción lleva crema y manzana a partes iguales.

Termina espolvoreando por encima las 4 cucharadas de azúcar lustre con un colador fino, para que caiga repartido. Con el calor ese azúcar se funde con el jugo de la manzana y forma una capa brillante y algo caramelizada. Si tienes canela molida, mezcla una pizca con el azúcar antes de espolvorearlo.

Paso 5 de 5

Hornea a 200 °C y deja templar

Hornea a 200 °C y deja templar

Mete la bandeja en el horno ya caliente a 200 °C, a media altura, y hornea entre 15 y 20 minutos. Está listo cuando los bordes del hojaldre tienen un dorado intenso, la base se ve hecha al levantarla un poco con una espátula y la manzana está tierna, brillante y con algún punto tostado en las puntas.

Vigila sobre todo los últimos minutos, porque no todos los hornos calientan igual y el azúcar pasa de caramelizado a quemado muy deprisa. Si los bordes se oscurecen antes de que la manzana esté hecha, cubre el hojaldre con papel de aluminio el tiempo que falte.

Al sacarlo, pásalo con cuidado a una rejilla para que circule el aire por debajo; si se queda en la bandeja caliente, el vapor de la crema y la fruta ablanda la base. Déjalo templar al menos 30 minutos antes de cortarlo en porciones, así la crema se asienta y no se escurre.

Consejos finales

Este hojaldre está en su mejor momento el mismo día. Como lleva crema pastelera con huevo, guarda las porciones que queden tapadas en la nevera y cómelas en 1 o 2 días como máximo. Para recuperar el crujiente, mételas 5 minutos a 180 °C en el horno antes de servir. No conviene congelarlo, porque la crema pastelera se corta al descongelarse y la masa queda húmeda.

Una base blanda casi siempre tiene una de estas 3 causas: la crema estaba templada al extenderla, la manzana llevaba agua o el hojaldre se quedó enfriando sobre la bandeja. Crema fría de nevera, láminas secadas con papel y rejilla en cuanto sale del horno son los trucos que lo evitan. Si aun así la base queda pálida, la próxima vez hornea en la parte baja del horno los primeros 10 minutos y sube la bandeja a media altura para terminar.

Cambia la fruta según la estación: pera conferencia en láminas, melocotón en verano, ciruelas rojas cortadas en gajos finos a finales de agosto o manzana con unas almendras laminadas por encima antes de hornear. Si cortas la lámina en rectángulos individuales, sirve cada uno templado con una bola de helado de vainilla al lado.

Para otra tarde con manzana, la tarta de manzana fácil y el bizcocho de yogur con manzanas se preparan con ingredientes parecidos, y la empanada de hojaldre aprovecha la misma masa en versión salada.

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