Con la legumbre ya cocida, unos garbanzos con bacalao y espinacas pasan de guiso de domingo a cena fácil de diario: el garbanzo se termina en caldo de pescado con las espinacas, el bacalao desalado y huevo duro por encima. En unos 40 minutos tienes la cazuela en la mesa para 4 personas, porque el bacalao apenas pasa 4 minutos al fuego.

La combinación viene de la Cuaresma. Durante siglos, la abstinencia de carne en esas semanas llevó a las cocinas españolas a juntar legumbre y bacalao en salazón, un pescado que aguantaba meses sin frío y llegaba bien al interior. De esa costumbre salen el potaje de Semana Santa y versiones como esta, más rápida y con más caldo, que hoy apetecen igual en noviembre que en marzo.

Al bacalao merece la pena dedicarle atención en la compra. Busca 250 g de lomo o de migas ya desaladas; si lo desalas en casa, déjalo en agua fría en la nevera de 1 a 2 días, más cuanto más grueso sea el lomo, renovando el agua 3 veces al día, y pruébalo antes de usarlo. Córtalo en tacos de unos 3 cm, porque más pequeños se deshacen en cuanto el caldo hierve.

El garbanzo de bote sirve perfectamente si lo enjuagas bien, y con 600 g y un litro de Fumet de Pescado de Roca y Marisco queda un guiso caldoso, de los de mojar pan. Si lo prefieres más espeso, aplasta con el tenedor unos cuantos garbanzos contra la pared de la cazuela al final: el almidón traba el caldo en un par de minutos.

Información nutricional(por ración)

Energía

345 kcal

Hidratos

28 g

Grasas

11 g

Fibra

9 g

Proteínas

24 g

¿Cuántos comensales?
4
Garbanzo
Garbanzo
600 gramos
Puerro
Puerro
al gusto
Pimiento verde
Pimiento verde
al gusto
Ajo
Ajo
2 dientes
Bacalao desalado
Bacalao desalado
250 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Espinaca
Espinaca
2 manojos fresca
Sal
Sal
al gusto
Huevo duro
Huevo duro
1 unidad
Pimienta de molinillo
Pimienta de molinillo
al gusto
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Receta

Garbanzos con bacalao

Paso 1 de 4

Pocha el puerro, el pimiento y el ajo

Pocha el puerro, el pimiento y el ajo

Lava el puerro y córtalo en rodajas finas, aprovechando la parte blanca y la verde clara. Pica el pimiento verde en dados pequeños, de medio centímetro, y lamina los 2 dientes de ajo. Así todo se hace al mismo ritmo y no quedan trozos crudos.

Pon 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una cazuela ancha, a fuego medio. Rehoga ahí el puerro y el ajo, salpimentados, unos 3 o 4 minutos y sin dejar de remover; después añade el pimiento y sigue 5 minutos más, hasta que el puerro esté transparente y el pimiento blando. Vigila el ajo: si se tuesta, amarga todo el guiso.

Incorpora los 200 g de Sofrito Casero de Tomate y Cebolla y mézclalo durante 2 minutos, hasta que se una con la verdura y se caliente bien antes de recibir la legumbre.

Paso 2 de 4

Cuece los garbanzos en el fumet

Cuece los garbanzos en el fumet

Escurre los 600 g de garbanzos cocidos y, si son de bote, pásalos por agua fría en un colador hasta que dejen de hacer espuma: ese líquido aporta sal y un regusto metálico que no quieres en el caldo. Añádelos a la cazuela y dales vueltas con suavidad 1 o 2 minutos: así toman el sofrito sin romperse.

Vierte el litro de Fumet de Pescado de Roca y Marisco 100% Natural, que debe cubrir bien la legumbre. Lleva a ebullición a fuego vivo y bájalo enseguida para mantener un hervor suave, con burbujas pequeñas en la superficie.

Deja cocer entre 10 y 12 minutos sin tapar. En ese tiempo el garbanzo toma el sabor del caldo y este reduce un poco. Si a mitad de cocción ves que el líquido baja demasiado, completa con un poco de agua caliente.

Paso 3 de 4

Añade las espinacas y el bacalao encima

Añade las espinacas y el bacalao encima

Echa los 2 manojos de espinacas frescas, bien lavadas y escurridas, y remueve para hundirlas en el caldo. Al principio ocupan mucho, pero en 1 o 2 minutos se reducen a una fracción de su volumen.

Escurre los 250 g de bacalao desalado, sécalo entre 2 hojas de papel absorbente y colócalo encima del guiso, repartido, sin hundirlo ni remover. Al quedar en la superficie se cuece con el vapor y el calor del caldo, y las lascas se mantienen enteras y jugosas; si lo mezclas, se rompe y se pasa.

Tapa la cazuela y cocina a fuego suave 3 o 4 minutos, hasta que el bacalao se vuelva blanco opaco y empiece a separarse en lascas al tocarlo con una cuchara. Prueba entonces el caldo antes de echar sal, porque el bacalao y el fumet ya aportan bastante. Termina moliendo un poco de pimienta por encima.

Paso 4 de 4

Deja reposar y sirve con huevo duro

Deja reposar y sirve con huevo duro

Aparta la cazuela, sin destaparla, y espera unos 5 minutos antes de servir. El caldo se asienta, liga un poco y el bacalao acaba de cuajar con el calor que queda, sin pasarse.

Mientras tanto, pela el huevo duro y córtalo en cuartos, que es como se sirve tradicionalmente, o pícalo fino si prefieres que se reparta mejor entre los 4 platos. Si quieres el caldo más trabado, este es el momento de aplastar unos garbanzos contra la pared de la cazuela y remover con cuidado.

Sirve en platos hondos y calientes, con cucharón, repartiendo bien para que todos tengan lascas de bacalao, espinacas y bastante caldo. Coloca el huevo por encima justo antes de llevar a la mesa y termina, si te gusta, con unas gotas de aceite de oliva virgen extra en crudo.

Consejos finales

Secar el bacalao con papel antes de ponerlo sobre el guiso es el primero de los trucos de este plato: húmedo, enfría el caldo, se hierve por fuera y no se separa en lascas. El segundo es dejarlo encima, sin hundirlo, y no perderlo de vista; en cuanto se vuelve opaco está hecho, y cada minuto de más lo deja seco y fibroso. Si al probar el caldo lo notas plano, un chorrito de aceite en crudo y una pizca de sal al final lo levantan.

Tapado y en frío dura 2 o 3 días, y al día siguiente el caldo tiene más cuerpo. Guarda el huevo aparte y añádelo al servir. Recaliéntalo despacio y con un poco de agua, ya que la legumbre absorbe caldo en frío; si lo calientas fuerte, el bacalao se deshace. Congelarlo no merece la pena: las espinacas pierden textura y el pescado se queda acartonado.

Con pan de hogaza tostado para mojar en el fumet tienes comida completa para 4 personas, y en primavera admite unos ajetes salteados por encima. Para otra versión de vigilia, el potaje de garbanzos con bacalao es más espeso y de cocción más larga, y los garbanzos con sepia y gambas cambian el bacalao por marisco.

Sin pescado, el potaje de garbanzos con verduras mantiene la misma base de legumbre y caldo, y si tienes tiempo para cocer el garbanzo seco desde el principio, la receta de garbanzos guisados explica ese camino más largo.

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