El conejo al horno con patatas es un asado de bandeja en el que un conejo troceado se hace sobre una cama de patatas en rodajas, con ajo, romero, tomillo, limón y vino blanco. Un conejo entero y 3 patatas dan de comer a 4 personas, y entre preparación, horno y reposo se va algo más de 1 hora, de la que solo unos 20 minutos son de trabajo.

Al comprarlo, fíjate en que la carne sea rosada pálida y brillante, sin zonas oscuras, y pide al carnicero que lo trocee en piezas de tamaño parecido: los muslos traseros son más gruesos y tardan más que las costillas o las patas delanteras. Un conejo de granja de alrededor de 1,2 kg es lo habitual para 4 raciones. El hígado, si viene con él, puedes reservarlo para un majado o dorarlo aparte. El de monte tiene un sabor más intenso y una carne más seca, y pide más líquido en la bandeja y algo más de tiempo.

Al ser una carne muy magra, el conejo se reseca si el horno es demasiado agresivo o la bandeja se queda sin jugo. Por eso se asa a 180 °C, no más, con el vino y el limón en el fondo, y se le da la vuelta a mitad de cocción. La pastilla Avecrem Dúo Guisos de Carne frotada directamente sobre la carne hace de sal y se mezcla con los jugos que caen sobre las patatas.

Información nutricional(por ración)

Energía

320 kcal

Hidratos

12 g

Grasas

18 g

Fibra

2 g

Proteínas

35 g

¿Cuántos comensales?
4
Conejo
Conejo
1 unidad troceado
Limón
Limón
1 unidad
Ajo
Ajo
3 dientes
Patata
Patata
3 unidades
Vino blanco
Vino blanco
200 mililitros
Romero fresco
Romero fresco
al gusto
Tomillo
Tomillo
al gusto fresco
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 3

Prepara la bandeja y adoba el conejo

Prepara la bandeja y adoba el conejo

Calienta el horno a 180 °C, función convencional, para que esté caliente cuando la bandeja esté lista. Pela las 3 patatas y corta rodajas de 1 cm de grosor: más finas se deshacen, más gruesas no se hacen a tiempo. Extiéndelas en una bandeja amplia formando una cama uniforme y reparte por encima los 3 dientes de ajo machacados con la piel y unas ramas de romero y tomillo frescos.

Seca las piezas de conejo con papel de cocina, desmenuza la pastilla Avecrem Dúo Guisos de Carne sobre ellas y frótalas para que se adhiera por todos los lados. Colócalas sobre las patatas sin amontonarlas. Lava el limón, ralla un poco de su piel por encima y riega con su zumo, los 200 ml de vino blanco y aceite de oliva virgen extra al gusto, con generosidad. Si tienes tiempo, deja reposar la carne con el limón, la ralladura y las hierbas unos 30 minutos antes de hornear; se impregna más de aroma.

Paso 2 de 3

Hornea y da la vuelta al conejo

Hornea y da la vuelta al conejo

Hornea a media altura. Las piezas deben tener algo de espacio entre ellas para que el aire caliente circule y se doren por igual; si están pegadas, se hacen en su propio vapor y quedan pálidas. Durante los primeros 20 minutos el vino y el limón se reducen y se mezclan con lo que suelta la carne, y las patatas empiezan a absorber ese fondo.

Pasados esos 20 minutos, saca la bandeja, da la vuelta a cada trozo con unas pinzas y remueve un poco las patatas para que no se peguen. Mira el fondo: debe quedar una lámina de líquido. Si se ha secado, añade medio vaso de agua o caldo caliente, unos 100 ml, vertiéndolo por los bordes y no sobre la carne para no lavar el dorado. Ese ambiente húmedo es lo que impide que el conejo se reseque, y además evita que las patatas se quemen contra la bandeja.

Paso 3 de 3

Dora, comprueba el punto y deja reposar

Dora, comprueba el punto y deja reposar

Vuelve a meter la bandeja y hornea de 20 a 25 minutos más, hasta que la carne esté dorada y las patatas tiernas al pincharlas. Para comprobar el punto, pincha la parte más gruesa de un muslo: el jugo debe salir claro, sin rastro rosado, y la carne separarse del hueso con facilidad. Si tienes termómetro, busca unos 70 °C en el centro de la pieza más gruesa. Si las patatas siguen firmes cuando la carne ya está, sácala, tápala y deja la bandeja 5 o 10 minutos más a 200 °C.

Cubre la carne sin apretar con papel de aluminio y deja reposar 5 minutos antes de servir. Mientras tanto las fibras se relajan y, al cortar, el jugo se queda dentro de la carne. Sirve cada ración con una buena base de patatas y riégala con el líquido que queda en la bandeja, que es la salsa del plato.

Consejos finales

Es un asado fácil de dejar preparado: puedes tener la bandeja montada en la nevera unas horas antes, con el adobo, y meterla al horno cuando llegues. Para acompañar, una ensalada verde con algo ácido, como tomate o encurtidos, equilibra la intensidad de las hierbas y del ajo asado. Si te apetece un acabado más tostado, dora antes las piezas en una sartén con aceite, a tandas, y pásalas luego a la bandeja; unas hojas de salvia junto al romero son otra variante que le va bien.

Cuando el conejo queda seco, la culpa suele ser del exceso de horno o de la falta de líquido en la bandeja. Los trucos para evitarlo pasan por vigilar: revisa el fondo a los 20 minutos sin falta y saca antes las piezas pequeñas, como las costillas, que están hechas unos minutos antes que los muslos.

Guardado con su jugo en un táper bien cerrado, aguanta 2 o 3 días en frío. Recaliéntalo tapado en el horno a 160 °C unos 15 minutos y un fondo de agua o caldo, para que no se reseque. En el congelador dura hasta 3 meses, pero mete solo la carne con su salsa, porque la patata se vuelve harinosa. Con la carne deshuesada se puede preparar un arroz al día siguiente, en la línea del arroz con conejo y alcachofas.

Para hacerlo al fuego en lugar de en el horno, el conejo al ajillo se prepara en sartén con mucho ajo y vino. Y la idea de bandeja y patatas sirve también para asar muslos de pollo al horno, una paletilla de cordero al horno o un solomillo al horno para un día especial.

Valora esta recetas 9 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras