Cocida al vapor sobre las patatas y desmenuzada con ajo y hierbas, la merluza se convierte en unas albóndigas de merluza caseras y tiernas que terminan de hacerse en salsa de tomate. Las preparas para 4 personas en unos 45 minutos de principio a fin y, como el pescado ya entra cocido y no hay que freír en abundante aceite, el trabajo se reduce a una olla y una sartén, y eso las hace fáciles de encajar entre semana, con las propias patatas como guarnición.

Para la masa necesitas 300 g de merluza en filetes. Vale fresca o congelada: si es congelada, descongélala la víspera en la nevera y escúrrela bien, porque el agua que suelta es lo que hace que las albóndigas se deshagan. La pescadilla, más barata, funciona igual, y también puedes mezclar merluza con un poco de bacalao fresco para un sabor más marcado. Pide los filetes sin piel; las espinas que queden se ven y se quitan mucho mejor una vez cocido el pescado, al desmenuzarlo con los dedos.

Son una manera práctica de que los niños coman pescado: no hay espinas a la vista, la textura recuerda a la de una albóndiga de carne y la salsa de tomate suaviza el sabor del mar. Con 300 g de merluza salen unas 16 a 20 piezas del tamaño de una nuez, 4 o 5 por plato, y si las haces algo más pequeñas también sirven como aperitivo pinchadas en un palillo. A diferencia de las croquetas, no llevan bechamel ni rebozado, así que quedan más ligeras y con más sabor a pescado.

Información nutricional(por ración)

Energía

285 kcal

Hidratos

26 g

Grasas

9 g

Fibra

3.5 g

Proteínas

22 g

¿Cuántos comensales?
4
Patata
Patata
300 gramos
Tomate Frito Casero
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 cucharada
Pan rallado
Pan rallado
2 cucharadas
Ajo
Ajo
1 diente
Finas hierbas aromáticas
Finas hierbas aromáticas
al gusto
Pimienta
Pimienta
al gusto
Merluza
Merluza
300 gramos cortado en filetes alternativa: bacalao
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Paso 1 de 3

Cuece las patatas y la merluza al vapor

Cuece las patatas y la merluza al vapor

Lava bien los 300 g de patata y trocéalos en piezas de 3 cm, con piel o pelados, para que se hagan en unos 12 a 15 minutos. Ponlos en una olla, cúbrelos con agua fría y desmigaja sobre ellos la pastilla de Avecrem Dúo Paella De Pescado. Lleva a ebullición y deja que hiervan a fuego medio.

Cuando falten unos 10 minutos para que las patatas estén, coloca encima la cesta de vapor con los 300 g de merluza en filetes, sin amontonarlos, y tapa la olla. Así el pescado se cuece con el vapor del caldo y toma su sabor sin empaparse. La merluza está cuando pierde la transparencia y se abre en lascas con solo tocarla; las patatas, cuando un cuchillo entra sin esfuerzo. Retira la cesta, escurre las patatas y reserva ambas cosas por separado.

Paso 2 de 3

Mezcla el pescado con ajo y hierbas

Mezcla el pescado con ajo y hierbas

Pica finamente las finas hierbas y el diente de ajo. Desmenuza la merluza cocida con los dedos, aún templada, y aprovecha para retirar cualquier espina o resto de piel que quede. Ponla en un bol, añade las hierbas, el ajo, las 2 cucharadas de pan rallado y una pizca de pimienta, y mezcla bien con un tenedor hasta que todo quede repartido.

Aprieta un poco de masa con la mano: si se sostiene, está lista. Si se desmorona, aplasta 1 o 2 trozos de la patata cocida y mézclalos con el pescado; el almidón de la patata liga la masa sin necesidad de huevo y la deja más jugosa. El caldo de cocción ya ha salado la merluza, así que la sal, solo si al probar la masa la echas en falta. Deja que la mezcla se temple del todo antes de formar las albóndigas, así se trabaja mejor.

Paso 3 de 3

Forma, dora y guisa en el tomate

Forma, dora y guisa en el tomate

Con las manos humedecidas, toma porciones del tamaño de una nuez y dales forma redonda sin apretar demasiado. Si la masa sigue algo blanda, pásalas por una capa fina de pan rallado: ganan consistencia por fuera. Pon a fuego medio una sartén grande, añade el aceite de oliva virgen extra (basta 1 cucharada) y dora las albóndigas 2 o 3 minutos, girándolas con cuidado, hasta que tengan una costra ligera por todos lados. Esa costra es la que las mantiene enteras en la salsa.

Vierte el bote de Tomate Frito Casero en la misma sartén, baja a fuego lento, tapa y deja que se cocinen 15 minutos, moviendo la sartén en vaivén de vez en cuando en lugar de remover con la cuchara, para no romperlas. Si la salsa espesa demasiado, añade un par de cucharadas del agua de cocer las patatas. Sirve las albóndigas con su tomate y las patatas cocidas en trozos al lado.

Consejos finales

Las patatas cocidas del primer paso ya hacen de guarnición, pero si quieres un plato más completo, añade arroz blanco de grano redondo o una ensalada verde con cebolla tierna. Para los más pequeños, puedes servirlas sobre pasta corta, con la salsa de tomate por encima. Y si buscas otra forma de llevar la merluza a la mesa con salsa, la merluza a la marinera con patatas es un guiso de cuchara sin más complicación que esta.

Que se rompan en la sartén tiene arreglo, y estos trucos lo evitan casi siempre: escurre muy bien el pescado si era congelado, añade patata aplastada si la masa no liga y no remuevas con cuchara una vez estén en la salsa, solo vaivén. Si quedan secas por dentro, es que se han pasado de tiempo en el vapor; con 10 minutos basta para filetes normales.

Se guardan 2 días en frío con su salsa, en un recipiente cerrado, y se congelan bien hasta 2 o 3 meses ya cocinadas en el tomate. Descongélalas en la nevera y caliéntalas tapadas, a fuego bajo y con 2 cucharadas de agua, o en el microondas a media potencia, para que no se sequen. Las patatas, mejor recién cocidas, porque congeladas pierden textura.

Para seguir comiendo merluza durante la semana, prueba una merluza al horno con patatas, una merluza a la romana para una cena rápida o, en versión de carne, otras albóndigas en salsa de tomate con ternera y cerdo.

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