La receta de berenjenas a la parmesana es uno de esos platos que reconfortan el alma y que nos permiten disfrutar de la esencia del Mediterráneo en cada bocado. En Gallina Blanca sabemos que el ritmo del día a día a veces nos deja poco tiempo, por eso nuestro Tomate Frito Casero es el aliado perfecto para conseguir ese sabor auténtico y tradicional sin complicaciones innecesarias en la cocina.

Aunque su origen se disputa entre varias regiones de Italia, en España hemos adoptado esta elaboración con gran cariño, integrándola en nuestro recetario familiar gracias a la sencillez de sus componentes. Es un plato que celebra la huerta y que demuestra cómo unos pocos ingredientes bien seleccionados pueden transformarse en una comida espectacular.

Para conseguir unas berenjenas a la parmesana con ingredientes de calidad, solo necesitas seguir unos pasos básicos que garantizan el éxito. Si buscas una de berenjenas a la parmesana receta fácil, el secreto reside en el orden y el reposo de las hortalizas. Aprender a hacer berenjenas a la parmesana al estilo original te permitirá llevar a la mesa un plato equilibrado, sabroso y que gusta tanto a niños como a adultos.

Información nutricional(por ración)

Energía

320 kcal

Hidratos

14 g

Grasas

22 g

Fibra

7 g

Proteínas

16 g

¿Cuántos comensales?
4
Berenjena
Berenjena
900 gramos
Tomate Frito Casero
400 gramos
Queso mozzarella
Queso mozzarella
200 gramos fresca
Queso parmesano reggiano
Queso parmesano reggiano
100 gramos rallado grueso
Albahaca
Albahaca
1 manojo
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
60 mililitros
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Receta

Berenjenas a la parmesana

Paso 1 de 6

Preparación y purga de las berenjenas

Preparación y purga de las berenjenas

El primer paso para que esta receta salga perfecta es preparar las berenjenas correctamente. Lávalas bien y córtalas en láminas de aproximadamente medio centímetro de grosor. Puedes hacerlo a lo largo o en rodajas, según prefieras la presentación final del plato.

Coloca las láminas en un colador grande y espolvorea un poco de sal sobre cada capa. Déjalas reposar durante al menos treinta minutos para que suelten el exceso de agua y ese toque amargo que a veces tienen. Pasado este tiempo, enjuágalas ligeramente y sécalas muy bien con papel de cocina.

Paso 2 de 6

Cocinado de las láminas de berenjena

Cocinado de las láminas de berenjena

En una sartén amplia con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, cocina las láminas de berenjena por ambos lados hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. No es necesario sumergirlas en aceite; con un sellado a fuego medio es suficiente para que mantengan su estructura y no absorban demasiada grasa.

Si prefieres una versión más ligera, también puedes asarlas en el horno a 200 grados durante unos quince minutos. Lo importante es que la verdura esté bien cocida antes de montar las capas, ya que esto evitará que suelte agua durante el horneado final y estropee la textura del plato.

Paso 3 de 6

Preparación de los quesos y la albahaca

Preparación de los quesos y la albahaca

Mientras las berenjenas se enfrían un poco, prepara el resto de los ingredientes. Escurre bien la mozzarella fresca y córtala en trozos pequeños o desmenúzala con las manos. Ralla el queso parmesano en hebras gruesas para que se aprecie bien su textura al fundirse.

Lava las hojas de albahaca fresca y sécalas con cuidado. No utilices el cuchillo; es mejor trocearlas con las manos justo antes de incorporarlas para que no se oxiden y mantengan todo su aroma natural, algo fundamental en esta elaboración.

Paso 4 de 6

Montaje de las capas

En una fuente apta para el horno, extiende una base fina de Tomate Frito Casero Gallina Blanca. De este modo, evitarás que la primera capa de berenjena se pegue y aportarás una gran jugosidad al plato. A continuación, coloca una tanda de láminas cubriendo bien todo el fondo.

Sobre la verdura, añade un poco más de tomate, una parte de la mozzarella, el parmesano rallado y unas hojas de albahaca fresca. Repite el proceso alternando las capas de hortaliza, salsa y quesos hasta terminar con todos los ingredientes.

Paso 5 de 6

Horneado y gratinado

Precalienta el horno a 190 °C con calor arriba y abajo. Introduce la fuente y hornea durante unos veinte o veinticinco minutos. Verás cómo los quesos se funden y se integran con el tomate, creando una salsa espesa y deliciosa que une todas las láminas.

En los últimos cinco minutos, puedes activar la función de grill para que la capa superior de parmesano adquiera un tono dorado y una textura crujiente. Vigila bien el horno para evitar que el queso se tueste en exceso, ya que podría amargar el resultado final.

Paso 6 de 6

Reposo final

Este es quizás el paso más difícil, pero también el más importante. Una vez saques la fuente del horno, deja que las berenjenas a la parmesana reposen al menos diez o quince minutos antes de servirlas. Este tiempo permite que las capas se asienten y que los sabores terminen de redondearse.

Si intentas cortarlas nada más salir del horno, lo más probable es que las capas se deslicen y el plato pierda su forma. Al dejar que templen un poco, conseguirás un corte limpio y una degustación mucho más placentera, apreciando así todos los matices del tomate y la albahaca fresca.

Consejos finales

Preparar unas berenjenas a la parmesana caseras es una forma excelente de resolver una comida familiar con éxito asegurado. Este plato funciona de maravilla como plato único o como acompañamiento de una proteína sencilla. Si te organizas bien, verás que es una receta rápida que no requiere grandes esfuerzos técnicos, solo paciencia en el horneado. Al seguir estos trucos para cocinar las berenjenas, como el purgado previo de la verdura, notarás una diferencia abismal en la textura final.

Si tienes invitados, esta elaboración para cuatro personas es ideal porque se puede dejar montada con antelación y solo requiere el golpe final de calor. Saber cómo hacer este clásico paso a paso te da la libertad de ajustar las cantidades de queso a tu gusto, logrando siempre un resultado equilibrado. Sírvela con un poco de pan artesano para aprovechar hasta la última gota de la salsa de tomate y disfruta de un plato que nunca pasa de moda.

Si te ha gustado esta forma de preparar la verdura, también puedes probar las berenjenas rellenas de carne picada al horno para una opción más contundente, o las berenjenas gratinadas si buscas algo rápido y sencillo. Otra alternativa deliciosa para compartir es el pastel de berenjenas, que siempre triunfa en las cenas con amigos.

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