Seco, hecho en paella y con el marisco terminando de cocinarse encima del grano: así se prepara este arroz con bogavante, con un sofrito de pimiento, ajo y tomate y un caldo de marisco que recoge todo el jugo del bogavante troceado. La receta es para 4 personas, con 2 bogavantes y 300 g de arroz bomba, y pide unos 50 minutos contando el sofrito y el reposo.

El bogavante europeo, de caparazón azul muy oscuro, casi negro, es más apreciado y más caro que el americano, de tono pardo anaranjado y pinzas más grandes; los 2 funcionan bien en este arroz. Si lo compras vivo, debe mover patas y antenas con energía y pesar en la mano más de lo que aparenta. Para 4 raciones, 2 piezas de unos 500 g son una buena medida: dan carne para todos sin encarecer demasiado el plato. Y si no quieres pelearte con el caparazón, pide al pescadero que te lo trocee, que lo hace en un momento y sin perder jugo. Quien prefiera una textura de cuchara tiene el arroz caldoso con bogavante, con el mismo marisco y bastante más líquido.

Hay una proporción que conviene respetar: 1 litro de caldo para 300 g de arroz bomba, algo más de 3 partes de líquido por cada parte de grano, porque el bomba absorbe mucho y aguanta entero sin pasarse. El bogavante, en cambio, no debe estar más de 7 u 8 minutos sobre el arroz: si se cuece de más, la carne se queda dura y fibrosa. Con ese tiempo vigilado, lo demás es fácil de seguir en casa: un sofrito sin prisa y no tocar el grano una vez que lleva el caldo. El marcado del bogavante en el aceite, al principio, aporta buena parte del sabor.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

55 g

Grasas

12 g

Fibra

3 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Bogavante
Bogavante
2 unidades
Arroz tipo bomba
Arroz tipo bomba
300 gramos
Pimiento rojo
Pimiento rojo
80 gramos
Pimiento verde
Pimiento verde
60 gramos
Ajo
Ajo
2 dientes
Tomate
Tomate
2 unidades rallado
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
40 mililitros
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Receta

Arroz con bogavante

Paso 1 de 4

Trocea y marca el bogavante

Trocea y marca el bogavante

Lava los 2 bogavantes con agua fría. Separa las pinzas y dales un golpe seco con el lomo de un cuchillo grande para agrietar la cáscara sin destrozarla; así luego se abren sin esfuerzo en el plato. Corta la cabeza por la mitad a lo largo y el cuerpo en rodajas, siguiendo las articulaciones del caparazón. Trabaja sobre una bandeja para recoger el líquido que suelta, porque después se añade al arroz. Si lo has comprado vivo, déjalo antes 15 o 20 minutos en el congelador para aturdirlo, o pide al pescadero que lo trocee.

Calienta los 40 ml de aceite de oliva virgen extra en una paella de unos 38 cm a fuego fuerte y marca los trozos unos 2 minutos por lado, hasta que el caparazón se vuelva rojo intenso. No se trata de cocinarlos, sino de que suelten su aroma en el aceite, que será la base de todo el arroz. Retíralos a un plato y resérvalos.

Paso 2 de 4

Haz el sofrito a fuego lento

Haz el sofrito a fuego lento

En el mismo aceite, ya con sabor a marisco, pasa a fuego medio, añade los 80 g de pimiento rojo y los 60 g de pimiento verde cortados en dados pequeños. Sofríe unos 6 o 7 minutos, removiendo, hasta que estén blandos y empiecen a dorarse por los bordes. Añade los 2 dientes de ajo picados y dales 1 minuto, sin que lleguen a tostarse, porque el ajo quemado amarga el arroz.

Elige 2 tomates maduros y carnosos, rállalos por la parte del corte y desecha la piel. Vierte la pulpa en la paella y deja que se fría a fuego medio bajo entre 5 y 8 minutos, hasta que pierda el agua, se oscurezca y el aceite empiece a separarse por los lados. Cuanto más hecho esté el tomate, menos acidez tendrá el arroz. Es la base que le da color y cuerpo al plato, así que no tengas prisa en este punto.

Paso 3 de 4

Nacara el grano y vierte el caldo

Nacara el grano y vierte el caldo

Pon a calentar el litro de Caldo para Paella Fácil de Marisco 100% Natural de Gallina Blanca en un cazo aparte; tiene que entrar en la paella muy caliente, casi hirviendo, para no cortar la cocción. Mientras tanto, añade los 300 g de arroz bomba al sofrito y remueve durante 2 minutos a fuego medio, hasta que los granos se vean algo translúcidos por los bordes y bien impregnados de aceite. Este nacarado sella el exterior del grano y le ayuda a mantenerse entero.

Vierte el caldo de una vez, junto con el jugo que soltó el bogavante en la bandeja, y reparte el arroz con la cuchara en una capa uniforme. A partir de aquí ya no se remueve: si lo mueves, el arroz suelta almidón y queda empastado en lugar de suelto. Prueba el caldo en este momento y rectifica la sal únicamente si lo pide, porque ya viene sazonado.

Paso 4 de 4

Cuece con el bogavante y reposa

Cuece con el bogavante y reposa

Cuece a fuego fuerte durante los primeros 8 a 10 minutos, hasta que el caldo baje al nivel del arroz y aparezcan pequeños cráteres en la superficie. Entonces modera el fuego y coloca encima los trozos de bogavante reservados, con la carne hacia abajo, hundiéndolos un poco en el grano. Deja que se cocinen 7 u 8 minutos más: es el tiempo justo para que la carne se haga sin endurecerse y suelte sus últimos jugos sobre el arroz. Si el grano sigue duro y se ha quedado sin líquido, o si lo prefieres más caldoso, añade un poco más de caldo caliente.

Prueba un grano: tiene que ceder al morderlo y conservar un corazón algo entero. Apaga el fuego, cubre la paella con un paño limpio y deja reposar 5 minutos para que el arroz termine de asentarse y absorba el caldo restante. Sírvelo enseguida, repartiendo el bogavante entre los platos.

Consejos finales

La base admite otros mariscos y pescados. Puedes sumar unas gambas o unos mejillones en los últimos minutos, o dados de rape o de sepia al sofrito. A medio camino entre este arroz seco y el caldoso está el arroz meloso de bogavante, y para una versión con marisco más económico, el arroz a la marinera o el arroz negro con sepia parten de un sofrito muy parecido.

Escucha la paella: cuando el chisporroteo suena seco, el arroz está pidiendo terminar. Si al llegar al minuto 15 el grano sigue duro y ya no queda caldo, el fuego estaba demasiado alto al principio y el líquido se evaporó antes de tiempo; reparte un cazo de caldo caliente por toda la superficie y sigue a fuego medio. Si, al contrario, sobra caldo cuando el grano ya está hecho, sube el fuego los últimos 2 minutos, lo que además forma algo de socarrat en el fondo. Calentar el caldo aparte es el truco que más se nota, porque el arroz arranca a hervir al momento y se cuece parejo; guardar el jugo del troceado y echarlo con el caldo es otro que no cuesta nada.

Cómelo recién hecho, porque recalentado pierde su punto. Si sobra, sepáralo del bogavante, guárdalo tapado en la nevera y tómalo al día siguiente como mucho; no lo congeles, ya que el grano se rompe al descongelar. Al recalentarlo, añade un chorro de caldo y dale calor suave en una sartén. Las raciones para 4 personas son generosas, y una ensalada verde sencilla basta como acompañamiento.

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