Preparar una buena crema de calabaza y zanahoria es uno de esos placeres sencillos que reconfortan cualquier mesa cuando bajan las temperaturas. En casa, siempre buscamos ese sabor auténtico que nos recuerde a la cocina de siempre, y para lograrlo sin complicaciones, el Caldo Casero de Verduras 100% Natural se convierte en nuestro mejor aliado, aportando ese fondo de hortalizas frescas que realza el dulzor natural de los ingredientes de forma discreta y equilibrada.

En la gastronomía española, las cremas de verduras han sido tradicionalmente el primer plato por excelencia en los meses de otoño e invierno. La combinación de la calabaza, tan presente en nuestras huertas, con la zanahoria, crea un equilibrio cromático y de sabor que ha pasado de generación en generación como un básico imprescindible en cualquier recetario familiar por su sencillez y valor nutricional.

Para que esta elaboración sea un éxito, es fundamental contar con los mejores ingredientes de la crema de calabaza y zanahoria, seleccionando piezas maduras y firmes. Aunque existen muchas formas de innovar, hoy te presentamos una crema de calabaza y zanahoria con receta fácil para que no pierdas tiempo en la cocina, pero manteniendo ese toque de crema de calabaza y zanahoria original que tanto nos gusta. Si te preguntas cómo hacer una crema de calabaza y zanahoria deliciosa y con la textura perfecta, solo necesitas seguir estos sencillos pasos.

Información nutricional(por ración)

Energía

145 kcal

Hidratos

18 g

Grasas

7 g

Fibra

5 g

Proteínas

3 g

¿Cuántos comensales?
4
Zanahoria
Zanahoria
3 unidades
Calabaza
Calabaza
1 unidad
Semilla
Semilla
2 cucharadas mixtas calabaza, girasol y sésamo
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
Ajo
Ajo
1 diente
Pimienta
Pimienta
al gusto
Sal
Sal
al gusto
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Paso 1 de 4

Preparación de las hortalizas

Preparación de las hortalizas

Empezamos preparando la base de nuestro plato con esmero. Pelamos la calabaza retirando la piel dura y las semillas, y hacemos lo mismo con las zanahorias. Cortamos todo en dados de tamaño similar para asegurar una cocción uniforme y evitar que queden trozos más enteros que otros al finalizar la elaboración.

Es importante que el corte no sea excesivamente grande, ya que esto nos ayudará a reducir el tiempo en el fuego. Mientras terminamos de trocear, pelamos el diente de ajo, que aportará un aroma sutil pero necesario para equilibrar el dulzor natural de las hortalizas protagonistas de esta receta.

Paso 2 de 4

Rehogado para potenciar el sabor

Rehogado para potenciar el sabor

En una olla amplia, vertemos un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra y calentamos a fuego medio. Añadimos el diente de ajo, entero o laminado según prefieras, y dejamos que se dore ligeramente sin que llegue a quemarse; así conseguiremos que el aceite se aromatice de forma suave y natural.

Incorporamos los dados de calabaza y zanahoria con una pizca de sal. Rehogamos las verduras durante unos cinco minutos, removiendo constantemente para que se impregnen bien y empiecen a soltar sus jugos, lo que intensificará el sabor de nuestra elaboración antes de añadir el caldo.

Paso 3 de 4

Cocción con caldo natural

Es el momento de añadir las dos tazas de Caldo Casero de Verduras 100% Natural, cubriendo bien todos los ingredientes. Subimos el fuego hasta que rompa a hervir y, en ese preciso instante, lo bajamos para que las verduras se cocinen con suavidad, absorbiendo toda la esencia del caldo mientras se ablandan.

Tapamos la olla y dejamos cocer durante unos quince o veinte minutos aproximadamente. Sabremos que están en su punto cuando, al pinchar un trozo de zanahoria —que suele ser la parte más firme—, el cuchillo entre y salga sin ninguna resistencia, garantizando así una textura sedosa tras el triturado.

Paso 4 de 4

Triturado y toque final

Una vez que las verduras estén tiernas, retiramos la olla del fuego y trituramos todo con la batidora o un procesador de alimentos hasta obtener una textura fina y homogénea. Rectificamos el punto de sal si fuera necesario y añadimos una pizca de pimienta recién molida para darle ese toque de carácter que redondea el plato a la perfección.

Para terminar, servimos la crema bien caliente en cuencos individuales y repartimos por encima un par de cucharadas de semillas mixtas de calabaza, girasol y sésamo. Este contraste crujiente no solo mejora la presentación, sino que aporta una dimensión extra de sabor que convierte esta receta en un plato muy especial para disfrutar en familia.

Consejos finales

Servir esta crema de calabaza y zanahoria casera es la mejor forma de empezar una comida equilibrada y reconfortante. Puedes acompañarla con unos costrones de pan tostado o incluso un hilo de aceite de oliva virgen en crudo justo antes de llevarla a la mesa para resaltar su brillo y aroma. Es una opción excelente tanto para almuerzos como para cenas ligeras que siempre apetecen.

Saber cómo elaborar este plato paso a paso te permite tener siempre a mano una alternativa saludable en tu recetario. Se trata de una receta rápida e ideal para el día a día; si sigues nuestros trucos, como el rehogado previo de las verduras, conseguirás la densidad perfecta sin esfuerzo. Además, las cantidades indicadas están pensadas para cuatro personas, lo que la convierte en una solución muy práctica para organizar el menú semanal.

Si buscas variar tus platos de cuchara, te recomendamos probar otras opciones igual de suaves como nuestra crema de calabacín o la clásica crema de puerros. Para los días en los que prefieras combinar más hortalizas, la crema de brócoli y patatas es una alternativa deliciosa que siempre gusta a grandes y pequeños.

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