Para una cena de entre semana con aire de restaurante chino, el pollo con almendras estilo chino se prepara entero en una sartén: dados de pechuga marinados en soja, cebolla y champiñones salteados, una salsa brillante y almendras tostadas al final. Todo está listo en unos 30 minutos, 15 de ellos de marinado, y la cantidad es la justa para 4 personas.

Es un plato muy habitual en las cartas de los restaurantes chinos de España, donde se sirve casi siempre con arroz blanco, y prepararlo en casa es fácil con ingredientes de cualquier supermercado. La carne queda tierna gracias a un detalle de la cocina china: rebozar el pollo crudo con un poco de harina de maíz en la marinada, una película fina que retiene los jugos en el fuego fuerte y luego ayuda a espesar la salsa.

Merece la pena elegir bien los champiñones y las almendras. Los champiñones, mejor firmes, blancos y cerrados por debajo del sombrero, porque los abiertos sueltan mucha agua y se quedan pálidos en la sartén. Las almendras, tostadas y sin sal, o crudas y repeladas que tuestes tú en una sartén sin aceite hasta que huelan y tomen color, cosa de 3 o 4 minutos.

La salsa lleva salsa de soja, agua y media pastilla de Avecrem Pollo, que redondea el fondo sin necesidad de preparar caldo. Al ser un salteado rápido, deja cada ingrediente cortado y a mano desde el principio, porque después no hay tiempo de picar nada. Si buscas una versión con más verdura y sin frutos secos, el salteado de pollo con verduras sigue la misma técnica.

Información nutricional(por ración)

Energía

335 kcal

Hidratos

13 g

Grasas

14 g

Fibra

3.5 g

Proteínas

36 g

¿Cuántos comensales?
4
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
500 gramos
Aceite de sésamo
Aceite de sésamo
al gusto
Harina de maíz
Harina de maíz
al gusto
Avecrem Pollo
al gusto
Ajo
Ajo
al gusto en polvo
Jengibre
Jengibre
al gusto en polvo
Salsa de soja
Salsa de soja
al gusto
Champiñón
Champiñón
250 gramos
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Almendra tostada
Almendra tostada
al gusto
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Paso 1 de 6

Corta el pollo y déjalo marinar

Corta el pollo y déjalo marinar

Limpia los 500 g de pechuga de pollo de grasa y ternillas y córtala en dados regulares de unos 2 o 3 cm, para que todos se hagan a la vez. Ponlos en un bol con 2 cucharadas de salsa de soja, media cucharadita de ajo en polvo, media de jengibre en polvo y una cucharadita de harina de maíz. Mezcla con las manos limpias o con una cuchara hasta que todos los trozos queden cubiertos.

Deja marinar entre 10 y 15 minutos; si va a ser más tiempo, mételo en la nevera. La soja da el sabor, y la harina de maíz forma una capa fina que protege la carne del fuego fuerte y la mantiene jugosa. Aprovecha esos minutos para cortar la cebolla y limpiar los champiñones: con todo preparado antes de encender el fuego, el salteado se sigue sin prisas.

Paso 2 de 6

Saltea la cebolla a fuego fuerte

Saltea la cebolla a fuego fuerte

Quita la piel a la cebolla y trocéala en cuadrados grandes, de unos 2 cm, del mismo tamaño que el pollo, separando las capas. Calienta una sartén amplia o un wok a fuego medio-alto con una cucharada de aceite de sésamo; si el tuyo es tostado, que humea antes, mézclalo a partes iguales con aceite de girasol para aguantar el fuego.

Saltea la cebolla unos 2 minutos, moviéndola sin parar, hasta que se dore por los bordes pero siga firme por dentro: en este plato la cebolla tiene que crujir un poco, no quedar pochada. Sácala a un plato y resérvala. Así no se ablanda mientras se hace el resto y vuelve a la sartén al final con su textura.

Paso 3 de 6

Dora los champiñones y resérvalos

Dora los champiñones y resérvalos

Limpia los 250 g de champiñones frotándolos con papel de cocina humedecido, sin dejarlos en remojo, porque absorben agua como una esponja. Córtalos en láminas gruesas o en cuartos, según su tamaño.

En la misma sartén, con unas gotas más de aceite si hace falta, saltéalos a fuego fuerte unos 3 minutos, hasta que se doren un poco. No los amontones: si la sartén es pequeña, hazlos en 2 tandas, porque si se apilan sueltan su agua, se cuecen y quedan grises. Cuando estén dorados, sácalos al plato con la cebolla y guarda también el jugo que hayan soltado, que irá a la salsa.

Paso 4 de 6

Saltea el pollo con la salsa

Saltea el pollo con la salsa

Devuelve la sartén al fuego medio-alto con otro chorrito de aceite y añade el pollo con todo el líquido de la marinada. Extiéndelo en una sola capa, sin amontonarlo, y saltéalo 3 o 4 minutos, moviéndolo con frecuencia, hasta que esté dorado por fuera.

Desmenuza encima media pastilla de Avecrem Caldo de Pollo, añade otra cucharada de salsa de soja y medio vaso de agua, unos 100 ml. Deja que hierva suave y reduzca a la mitad, unos 3 o 4 minutos, sin dejar de vigilarla. La harina de maíz de la marinada empieza a espesar la salsa y la deja brillante. La soja y la pastilla ya salan, así que no añadas sal.

Paso 5 de 6

Junta el pollo con las verduras

Junta el pollo con las verduras

Cuando el pollo esté casi hecho y la salsa haya reducido, devuelve a la sartén la cebolla y los champiñones con su jugo. Mezcla con cuidado para que todo quede cubierto por la salsa.

Cocina 1 o 2 minutos más a fuego medio, solo lo necesario para que las verduras se calienten y el pollo termine de hacerse. Para comprobarlo, abre el trozo más grande: el centro tiene que estar blanco y sin rastro rosado, y el jugo debe salir claro. No lo alargues más de la cuenta, porque la pechuga se seca enseguida y la cebolla pierde el punto crujiente que le has dado al principio. Si la salsa se ha quedado corta, añade un chorrito de agua.

Paso 6 de 6

Añade las almendras y liga la salsa

Añade las almendras y liga la salsa

Echa un buen puñado de almendras tostadas, unos 60 o 70 g, y mezcla. Si ves poca salsa o muy líquida, disuelve una cucharadita de harina de maíz en 3 o 4 cucharadas de agua fría, viértela en la sartén y remueve a fuego medio 1 minuto: espesa en cuanto hierve y queda brillante. Disuelve siempre la harina en agua fría antes de añadirla, porque si la echas directamente se forman grumos.

Retira del fuego en cuanto la salsa tenga cuerpo, para que las almendras sigan crujientes, y sirve enseguida, caliente, con un poco de cebollino picado por encima si lo tienes.

Consejos finales

El acompañamiento natural es un arroz blanco de grano largo, jazmín o basmati, cocido al vapor o en agua y bien suelto, que recoge la salsa y equilibra lo salado de la soja. Unos fideos de trigo salteados en el momento también funcionan, y un poco de cebollino fresco picado por encima da color. Si prefieres algo más ligero, sirve el pollo sobre hojas de lechuga romana a modo de cuenco, para comerlo con las manos.

Los anacardos tostados sustituyen bien a las almendras, el pimiento rojo o verde en tiras puede entrar con la cebolla y el calabacín en dados con los champiñones. Para que no lleve gluten, usa salsa de soja sin gluten, como el tamari, y comprueba el envase de la pastilla. Con muslo deshuesado en lugar de pechuga la carne queda más jugosa, aunque pide unos 2 o 3 minutos extra en la sartén.

Si el pollo sale seco, se ha cocinado de más o a fuego bajo durante demasiado tiempo; si los champiñones quedan aguados, la sartén estaba llena. Para evitarlo, toma de la cocina de wok los trucos básicos y saltea por tandas, retirando la sartén en cuanto el pollo pierda el rosado. Y si la salsa espesa demasiado al reposar, un chorro de agua caliente la devuelve a su punto.

Para otros días de la semana, el pollo guisado es la opción de cuchara y, si en casa comen niños, prueba con albóndigas de pollo en salsa.

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