Para quien prefiere una tapa fría sin mayonesa, esta ensaladilla de patatas con huevo duro, atún, aceitunas y pimiento asado se aliña con un majado de ajo, aceite de oliva virgen extra y vinagre. Da para 6 personas y se prepara en unos 40 minutos, a los que hay que sumar 1 o 2 horas de reposo en frío para que el aliño penetre.

Aunque comparte nombre y casi todos los ingredientes con la ensaladilla rusa de bar, el aliño la acerca más a las ensaladas de patata del sur, como las papas aliñás de Cádiz, que se visten solo con aceite de oliva, vinagre, cebolla y perejil. Por eso mucha gente la busca como ensalada de patata: sin una salsa espesa que lo cubra todo, se distingue el sabor de cada ingrediente y la textura queda más suelta y ligera en boca.

Con la patata conviene ser exigente. Elige una variedad de carne firme, como la spunta o la patata nueva, que aguanta la cocción sin deshacerse y se corta en dados limpios; las muy harinosas, buenas para puré, se rompen al mezclar. Procura que las piezas sean de tamaño parecido, así se cuecen a la vez. Para acertar sin esfuerzo, que es lo que hace fácil esta receta, cuece las patatas enteras y con piel, para que no se empapen de agua, y alíñalas mientras están templadas, porque así absorben el vinagre y la sal mucho mejor que en frío.

Información nutricional(por ración)

Energía

345 kcal

Hidratos

32 g

Grasas

18 g

Fibra

3.8 g

Proteínas

14 g

¿Cuántos comensales?
6
Patata
Patata
1 kilo
Huevo
Huevo
4 unidades
Aceituna verde
Aceituna verde
1 paquete sin hueso
Atún
Atún
3 latas
Pimiento rojo
Pimiento rojo
1 lata
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Vinagre
Vinagre
al gusto
Ajo
Ajo
1 diente
Sal
Sal
al gusto
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Paso 1 de 4

Cuece las patatas con piel y los huevos

Lava bien el kilo de patatas bajo el grifo, frotando para retirar la tierra, pero sin pelarlas: la piel evita que absorban agua durante el hervor y queden aguadas. Ponlas en una cazuela amplia, cúbrelas con agua fría y añade una pizca generosa de sal. Empezar en frío hace que se cuezan de forma pareja, sin que el exterior se deshaga antes de que el centro esté hecho.

Lleva a ebullición a fuego medio y cuece entre 25 y 30 minutos, según el tamaño. Están listas cuando un cuchillo entra hasta el centro sin resistencia. Mientras, cuece los 4 huevos en un cazo con agua ya hirviendo durante 10 minutos y sumérgelos al momento en agua muy fría o con hielo. El choque de temperatura corta la cocción, evita el anillo gris verdoso de la yema y hace que se pelen con facilidad.

Paso 2 de 4

Pela, corta y sazona la patata templada

Escurre las patatas y déjalas templar sobre una tabla unos minutos, hasta que puedas manipularlas sin quemarte. Pélalas con un cuchillo pequeño o con los dedos; recién cocidas, la piel se desprende sola. Córtalas en dados regulares de unos 2 cm o, si prefieres una textura más rústica y ligada, aplástalas un poco con un tenedor.

Pela los huevos y pícalos en trozos medianos. Si quieres decorar al final, reserva una de las yemas para rallarla por encima. Pon la patata todavía tibia en un bol grande con el huevo, añade una pizca de sal y unas gotas de vinagre y mezcla con cuidado. Hacerlo ahora tiene su porqué: la patata templada absorbe el aliño hasta el centro, mientras que la fría solo se impregna por fuera y luego sabe sosa aunque la sales de más.

Paso 3 de 4

Incorpora el atún, las aceitunas y el pimiento

Abre las 3 latas de atún y escúrrelas solo en parte, dejando un poco de su aceite, que aporta jugosidad a la mezcla. Desmenuza el atún con un tenedor sobre el bol de las patatas. Corta las aceitunas verdes sin hueso del paquete en rodajas o por la mitad e incorpóralas.

Escurre la lata de pimientos rojos asados y córtalos en tiras finas o en dados pequeños, reservando unas cuantas tiras enteras para adornar la fuente al servir. Añade el resto al bol. Mezcla todo con una espátula y movimientos envolventes, levantando desde el fondo en lugar de remover en círculos: así los dados de patata se mantienen enteros y el atún se reparte sin convertirse en pasta. Prueba y ajusta de sal, teniendo en cuenta que el atún y las aceitunas ya aportan bastante.

Paso 4 de 4

Aliña con ajo y deja reposar en frío

Pela el diente de ajo y májalo en un mortero con una pizca de sal hasta obtener una pasta fina; la sal actúa como abrasivo y ayuda a deshacerlo. Añade el aceite de oliva virgen extra, unas 5 cucharadas como referencia, y unas gotas de vinagre, y bate con un tenedor hasta que el aliño se vea turbio y algo ligado.

Viértelo sobre la ensaladilla y mezcla de nuevo con suavidad para que llegue a todos los ingredientes. Si la notas seca, añade otro chorrito de aceite. Cubre el bol con film y déjalo en la nevera al menos 1 hora, mejor 2. En ese tiempo la patata termina de absorber el aliño, el ajo se suaviza y el conjunto gana frescor. Sácala unos 10 minutos antes de servir para que el aceite recupere su fluidez y el sabor se note más.

Consejos finales

Por llevar huevo cocido y atún, esta ensaladilla tiene que estar siempre en frío. Guárdala tapada en la nevera y consúmela en un plazo de 2 días. Si la sacas a la mesa en verano, no la dejes fuera más de 2 horas, y menos aún al sol en una terraza o un picnic. No se congela: la patata se vuelve granulosa y el huevo, gomoso.

Si echas de menos la versión con mayonesa, prepárala aparte y mézclala justo antes de servir. Con mayonesa casera de huevo crudo, consume la ensaladilla en el mismo día y no rompas la cadena de frío; puedes usar huevo pasteurizado para más tranquilidad, o recurrir a la mayonesa de leche, que no lleva huevo. Para la receta de bar de siempre, con zanahoria y guisantes, tienes la ensaladilla rusa. Valen los mismos trucos para las 2 versiones: escurre muy bien el pimiento, o soltará agua en el bol, y espera a que la patata pierda el calor fuerte antes de añadir la salsa.

Preséntala en una fuente amplia, con las tiras de pimiento reservadas por encima, la yema rallada y unas aceitunas enteras. Funciona como entrante con picos o tostas de pan de masa madre, o como guarnición de pescado a la plancha y carnes frías.

Cuando apetezca la patata en caliente, en invierno van bien unas patatas a la riojana; para el horno, un pollo al horno con patatas y cebolla, y con pescado, una merluza a la marinera con patatas.

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