La sopa de fideos es un primer plato de caldo de pollo, zanahoria sofrita y pasta fina que se remata con perejil picado justo antes de servirla. Para 4 personas basta con un litro de caldo y unos 25 minutos de cocina, de los que 10 se van en sofreír la zanahoria hasta que coja color.

El número del fideo cambia la sopa más de lo que parece. Los del 0 y el 1, muy finos, se hacen en 3 o 4 minutos y dejan el caldo casi limpio; los del 2 tardan algo más y se notan en la cuchara; los gruesos piden bastante más tiempo y dan una sopa más espesa. Mira siempre el paquete, porque cada fabricante indica su propio tiempo. Con la cantidad pasa algo parecido: en 1 litro de caldo, unos 100 g de fideos dan una sopa caldosa, y 200 g, una sopa espesa en la que el fideo manda sobre el caldo.

Es la sopa de diario en muchas casas y la base de otras más completas. Con unas hebras de pollo cocido en cada plato se acerca a la sopa de pollo con fideos, que lleva más carne y un caldo más intenso, y si cueces en el mismo caldo unas albóndigas pequeñas antes de echar la pasta, tienes una sopa de fideos con albóndigas sin cambiar casi nada del método. La única condición para que esta receta fácil quede bien es que el fideo entre cuando el caldo ya hierve y se sirva en cuanto está tierno, porque sigue absorbiendo líquido en el plato y en pocos minutos se hincha y se ablanda de más.

Información nutricional(por ración)

Energía

185 kcal

Hidratos

28 g

Grasas

4.2 g

Fibra

2.1 g

Proteínas

6.5 g

¿Cuántos comensales?
4
Zanahoria
Zanahoria
100 gramos
Perejil
Perejil
al gusto
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Receta

Sopa de fideos

Paso 1 de 4

Sofríe la zanahoria picada

Sofríe la zanahoria picada

Pela los 100 g de zanahoria y córtala en dados muy pequeños, de medio centímetro como mucho, o en rodajas finas si lo prefieres. Cuanto más menudo sea el corte, antes se hace y mejor se reparte en cada cucharada junto al fideo.

Cubre el fondo de una cazuela amplia con un poco de aceite de oliva virgen extra, ponla a fuego medio, añade la zanahoria y sofríe unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna y empiece a dorarse por los bordes. Ese dorado es lo que aporta un punto dulce y tostado que el caldo solo no tiene. No subas el fuego para ir más rápido: con calor fuerte la zanahoria se quema por fuera y queda dura por dentro, y el aceite quemado amarga la sopa entera.

Paso 2 de 4

Hierve el caldo y añade los fideos

Hierve el caldo y añade los fideos

Vierte sobre la zanahoria todo el Caldo Casero de Pollo 100% Natural, 1 litro, y sube el fuego. Pon la tapa para que rompa a hervir antes y se evapore menos líquido. Si quieres sumar alguna otra verdura que tengas a mano, bien picada, este es el momento de echarla.

Cuando el caldo hierva con fuerza, destapa, baja a un hervor suave y añade los fideos en forma de lluvia, repartiéndolos por toda la cazuela. Usa fideos del 1 si te gustan finos y del 2 si los prefieres un poco más gruesos; para este litro de caldo, entre 100 y 200 g, según la quieras más caldosa o más espesa. Remueve enseguida con una cuchara de madera, porque en los primeros segundos el fideo tiende a pegarse al fondo y a formar grumos.

Paso 3 de 4

Incorpora el perejil picado

Incorpora el perejil picado

Mientras el fideo se cuece, lava el perejil, sécalo bien y pícalo fino con un cuchillo bien afilado para que no se machaque ni ennegrezca. Echa la mitad a la cazuela y remueve: con el calor del caldo suelta su aroma y lo perfuma durante el último minuto de cocción.

Guarda el resto para el final y espolvoréalo en crudo sobre cada plato. El perejil fresco mantiene su verde intenso y da un contraste de color que alegra mucho una sopa tan sencilla; en un plato así la vista cuenta tanto como el sabor. Por eso esta segunda parte va en crudo: el perejil que hierve varios minutos pierde frescura y se queda en un verde apagado.

Paso 4 de 4

Termina la cocción y deja reposar

Termina la cocción y deja reposar

Deja que los fideos se hagan el tiempo que indique el paquete, que en los finos suele rondar los 3 o 4 minutos y en los del 2 algo más. No te fíes solo del reloj: prueba un fideo un minuto antes del final. Tiene que estar tierno pero entero, con un punto de firmeza en el centro.

En ese momento apaga el fuego, aunque te parezca que le falta un poco: el fideo sigue cociéndose con el calor del caldo. Prueba de sal y rectifica solo si hace falta, porque el caldo ya viene sazonado. Deja reposar la sopa un par de minutos para que baje un poco la temperatura y los sabores se asienten, y sírvela en una sopera caliente o directamente en platos hondos, con el perejil que habías reservado por encima.

Consejos finales

Para convertirla en un plato más completo, reparte en el centro de cada plato unos taquitos de jamón curado, huevo duro picado o pollo cocido deshilachado. Con jamón y huevo te acercas a la sopa de picadillo; con unas gambas peladas y unos dados de pescado blanco cocidos en el caldo durante el último par de minutos, a la sopa de fideos con marisco y pescado, que cambia el caldo de pollo por uno marinero.

Si al servir notas que el fideo ha chupado casi todo el caldo, no la des por perdida: añade un poco de caldo caliente o agua hirviendo, dale un hervor de 1 minuto y vuelve a probar de sal. Al revés, si te ha quedado demasiado líquida, en la siguiente ocasión sube los fideos hasta los 200 g o deja hervir el caldo destapado 5 minutos antes de echarlos, para que se concentre.

Para que no sobre una sopa pasada, sirven 2 trucos de orden. El primero, cocer en el caldo solo los fideos que se vayan a comer en el momento y guardar el resto del caldo con la zanahoria, que aguanta 3 días en la nevera y hasta 3 meses en el congelador. El segundo, si ya está todo mezclado, recalentarla a fuego suave con un chorrito de caldo, porque el fideo sigue hinchándose en frío y espesa la sopa. El fideo cocido, en cambio, no se congela bien: al descongelarse queda blando y se rompe. Otro truco se ve en el color: guarda la mitad del perejil para echarlo en crudo sobre cada plato, y mantendrá su verde.

En invierno, la sopa de ajo, con pan, pimentón y huevo, es otra cena caliente que sale de la despensa con muy pocos ingredientes y alterna bien con esta sopa casera a lo largo de la semana.

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