Táper de oficina, comida de playa o cena de un día largo: una ensalada de pasta con atún se monta con ingredientes de despensa y se come fría. Calcula unos 25 minutos de trabajo para 4 personas, entre hervir el agua, cocer 250 g de fideo corto y enfriarlo, y suma 30 minutos de nevera antes de servirla.

En aceite de oliva, el atún queda más jugoso y untuoso; al natural, más ligera, y entonces la vinagreta tiene que trabajar más. Escúrrelo bien en cualquier caso, porque el aliño ya lleva 1 dl de aceite.

Con la piña pasa algo parecido: la de lata en su jugo es la opción práctica y más dulce, mientras que la fresca, cortada en dados, aporta más acidez y se mantiene firme más tiempo en la nevera. El maíz dulce de bote mejora si lo enjuagas, porque pierde el sabor del líquido de conserva.

Para la pasta, la proporción clásica es de 1 litro de agua por cada 100 g, así que aquí necesitas 2,5 litros. El punto debe quedarse al dente, incluso un minuto por debajo de lo que indique el paquete: en frío, la pasta sigue absorbiendo aliño y se ablanda. En lugar de sal, el agua lleva una pastilla de caldo que perfuma el fideo desde dentro mientras se cuece. Si no encuentras fideo corto, sirven otras pastas pequeñas como coditos o hélices, que retienen bien la vinagreta en sus pliegues.

Información nutricional(por ración)

Energía

425 kcal

Hidratos

56 g

Grasas

14.1 g

Fibra

4.2 g

Proteínas

18.5 g

¿Cuántos comensales?
4
Fideo corto
Fideo corto
250 gramos
Piña
Piña
6 rodajas
Maíz dulce
Maíz dulce
1 lata
Atún
Atún
1 lata
Avecrem Pollo
1 pastilla
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 decilitro
Mostaza
Mostaza
1 cucharada
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Paso 1 de 4

Cuece el fideo corto con Avecrem Pollo

Cuece el fideo corto con Avecrem Pollo

Pon a hervir 2,5 litros de agua en una cazuela amplia con una hoja de laurel, si tienes. Cuando rompa a hervir, desmigaja la pastilla de Avecrem Pollo dentro del agua y dale unas vueltas; hace el papel de la sal, de modo que el agua no necesita nada más. Espera a que el agua vuelva a hervir con fuerza y echa los 250 g de fideo corto de una vez.

Mueve la pasta con una cuchara de madera nada más echarla, que es cuando tiende a pegarse entre sí y al fondo. Según el grosor del fideo o de la pasta corta que uses, el paquete indicará entre 4 y 9 minutos: retíralos un minuto antes, cuando estén enteros y con un punto firme al morder. Escúrrelos, quita el laurel y pásalos por el chorro de agua fría: así frenas la cocción y retiras el almidón suelto, el responsable de que la pasta fría acabe en un bloque. Mézclalos con unas gotas de aceite.

Paso 2 de 4

Prepara el atún, el maíz y la piña

Mientras la pasta se enfría, abre la lata de atún y escúrrela bien, apretando la tapa contra el contenido para sacar todo el aceite o el líquido. Desmenúzalo con un tenedor en lascas medianas, sin llegar a deshacerlo: en trozos visibles se reparte mejor y cada bocado lleva su parte de pescado. Abre la lata de maíz dulce, pásalo a un colador fino, dale un enjuague rápido y déjalo escurrir hasta que deje de gotear.

Corta las 6 rodajas de piña en dados regulares de un tamaño parecido al de la pasta, para que se mezclen bien y ningún ingrediente se imponga. Si la piña es de lata, escúrrela antes y sécala un poco con papel de cocina, porque el almíbar o el jugo aguarían la vinagreta. Su punto dulce y ácido equilibra la grasa del atún y refresca el conjunto.

Paso 3 de 4

Emulsiona la vinagreta de mostaza

Emulsiona la vinagreta de mostaza

Pon en un tarro de cristal con tapa, o en un cuenco pequeño, la cucharada de mostaza y el decilitro de aceite de oliva virgen extra. Cierra y agita con energía unos 20 segundos, o bate con unas varillas de mano, hasta que se forme una emulsión densa, brillante y de color dorado uniforme. La mostaza actúa como emulsionante: ayuda a que el aceite se mantenga ligado en lugar de separarse y quedarse en el fondo de la ensaladera.

Prueba el aliño mojando un fideo. Si la mostaza resulta muy fuerte, suaviza el aliño con otro chorrito de aceite; si la quieres más presente, añade media cucharadita más y vuelve a agitar. Para darle algo de acidez, unas gotas de vinagre de manzana o de zumo de limón le aportan viveza, aunque no forman parte de la receta. No le pongas sal todavía: el caldo de la cocción ya ha salado la pasta y, una vez mezclado todo, es fácil pasarse.

Paso 4 de 4

Mezcla todo y enfría en la nevera

Mezcla todo y enfría en la nevera

En una ensaladera amplia, junta la pasta ya fría, el atún desmenuzado, los dados de piña y el maíz escurrido. Reparte la vinagreta por encima y mezcla envolviendo, levantando desde el fondo, con 2 cucharas grandes o una espátula. Así el aliño llega a todo sin romper la piña ni convertir el atún en migas.

Tapa la ensaladera con film o con su tapa y déjala enfriar al menos media hora en la nevera. En ese tiempo la pasta absorbe parte de la vinagreta y los sabores se igualan. Antes de servir, remueve de nuevo y prueba: si la notas seca, añade un hilo de aceite, porque el fideo frío sigue chupando aliño. Sácala del frío 5 minutos antes de servir: así el aceite recupera su textura fluida y los sabores se perciben mejor.

Consejos finales

Bien tapada en la nevera, esta ensalada de pasta fría con atún aguanta hasta 2 días, así que puedes dejarla hecha la noche anterior y llevarla en táper. No la congeles: la pasta cocida se reblandece al descongelarse y la piña suelta agua. Si vas a comerla fuera de casa, transpórtala en una bolsa isotérmica con un acumulador de frío y no la dejes al sol.

Para que llegue suelta al día siguiente, guarda una cucharada de vinagreta aparte y añádela justo antes de servir, porque la pasta habrá absorbido buena parte del aliño durante la noche. Escurrir la piña a fondo completa los trucos de táper: es la que más líquido suelta en el recipiente.

La base es fácil de variar sin tocar la técnica: unos dados de jamón cocido, aceitunas negras, tomate cherry o huevo duro picado encajan sin problema. Para una versión sin gluten, usa pasta sin gluten y revisa la etiqueta de la mostaza y de la pastilla de caldo. Si te apetece otro cereal, la ensalada de cous cous sigue la misma idea con un grano más fino y la ensalada de arroz es la alternativa para quien no quiere pasta.

El fallo más común es pasarse con la cocción: un fideo blando en caliente acaba convertido en una masa en frío. El otro es aliñar la pasta todavía templada, que absorbe el aceite de golpe y queda grasienta. Para otros días, tienes la ensalada de pasta fría, una ensalada de lentejas con atún si prefieres legumbre o, en caliente, unos macarrones con atún y cebolla.

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