Con el pan del día anterior y 1 litro de caldo se prepara esta sopa de pan, un plato tradicional de aprovechamiento que cabe en una noche cualquiera. En unos 25 minutos tienes cena para 4 personas, sobre una base de cebolla, ajo y pimiento verde sofritos, tomate y pulpa de pimiento choricero, que tiñe el caldo de rojo y le da un fondo dulce y algo terroso.

En buena parte de España hay sopas que nacieron para no tirar el pan duro. La castellana se hace con ajo, pimentón y huevo; otras se cuecen con el caldo del cocido o con agua y aceite cuando no había otra cosa. Esta versión toma el color de la pulpa de pimiento choricero, un ingrediente muy ligado a la cocina vasca y riojana, y suma pimiento verde y tomate, así que queda más cerca de un guiso ligero que de una sopa de ajo.

El pan es lo que más pesa en el resultado. Uno de barra o de hogaza con 1 o 2 días absorbe el caldo y se ablanda sin convertirse en papilla, mientras que el pan tierno se deshace en cuanto toca el líquido. Córtalo en rebanadas finas, de menos de 1 cm, para que se empapen por igual y no queden centros secos. Como líquido, el Caldo Casero de Pollo 100% Natural aporta cuerpo y color desde el principio; si usas uno hecho en casa, que esté bien desgrasado. Es una cena fácil con lo que casi siempre queda en la despensa, y el único momento delicado es el sofrito: si el ajo se quema, el amargor pasa a toda la sopa.

Información nutricional(por ración)

Energía

180 kcal

Hidratos

30 g

Grasas

3 g

Fibra

8 g

Proteínas

2 g

¿Cuántos comensales?
4
Salsa de tomate
Salsa de tomate
2 cucharadas
Pimiento choricero
Pimiento choricero
1 cucharada pulpa
Ajo
Ajo
2 dientes
Pimiento verde
Pimiento verde
2 unidades
Cebolla
Cebolla
1 unidad pequeña
Tomillo
Tomillo
al gusto
Perejil
Perejil
al gusto
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Paso 1 de 2

Sofríe la base y añade el caldo

Sofríe la base y añade el caldo

Calienta a fuego medio una olla grande con 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Añade la cebolla pequeña picada fina y el ajo triturado (2 dientes) y sofríelos unos 5 minutos: la cebolla debe perder el color blanco y mostrar algún borde tostado. Incorpora los 2 pimientos verdes picados y cocina 4 o 5 minutos más, hasta que estén tiernos: el pimiento poco hecho deja trozos duros en una sopa que debe quedar suave.

Agrega las 2 cucharadas de salsa de tomate y la cucharada de pulpa de pimiento choricero y remueve 1 minuto, sin dejar que se peguen, para que se mezclen con el aceite. Vierte el litro de Caldo Casero de Pollo 100% Natural, echa una pizca de tomillo y lleva a ebullición. Deja hervir entre 4 y 6 minutos para que el caldo tome el sabor del sofrito; verás que cambia de color y se vuelve rojizo.

Paso 2 de 2

Añade el pan y termina la sopa de pan

Añade el pan y termina la sopa de pan

Mientras hierve la base, corta unos 150 g de pan del día anterior en rebanadas finas. Échalas en la olla, húndelas con la cuchara para que se empapen de caldo y verduras, y pon el fuego al mínimo. Mantén la olla así unos 5 minutos: el pan se hincha, una parte se deshace y espesa el caldo y el resto conserva algo de forma, y esa mezcla de texturas es la que caracteriza la sopa.

Si la quieres más espesa, añade más pan; si la prefieres caldosa, pon menos o aclárala con agua caliente. Termina con un puñado de perejil fresco picado, que da color y un punto fresco, y rectifica la sal y la pimienta. Sírvela muy caliente, a ser posible en cuencos de barro precalentados, que guardan el calor hasta la última cucharada.

Consejos finales

Para convertir la sopa de pan en una cena completa, casca 1 huevo por persona en la olla los últimos 4 minutos, con la olla tapada y a fuego suave, hasta que la clara esté cuajada; es como se sirve la sopa castellana. El truco para que el pan no se deshaga del todo es tostar las rebanadas 2 minutos en la plancha seca o en el horno antes de echarlas, y frotarlas con un diente de ajo crudo refuerza el sabor sin añadir más sofrito.

En la nevera se guarda 2 días, pero el pan sigue absorbiendo caldo y la sopa espesa mucho de un día a otro. Al recalentarla a fuego suave, añade un vaso de caldo, o agua si no tienes, y remueve hasta que recupere su punto. Si quieres congelarla, guarda solo la base sin pan, hasta 3 meses, y añade las rebanadas al calentarla: así no queda una masa pastosa.

Para una versión vegetariana, usa caldo vegetal y remata cada plato con aceite de oliva virgen extra en crudo. Otras sopas con pan de la cocina española que siguen la misma idea de aprovechar lo que hay son la sopa de ajo y la sopa perota; y si aún te queda pan duro después de esta receta, las migas en caldo lo aprovechan de otra manera, con un resultado más seco y para comer con cuchara o tenedor.

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