Este caldo de pescado rápido se hace con trozos de congrio rehogados en mantequilla con cebolleta y cocidos en 1 litro de agua, sin espinas ni cabezas que hervir durante horas. En unos 20 minutos lo tienes listo, suficiente para 4 personas en cuenco como sopa ligera, o alrededor de 1 litro de base para un arroz o una fideuá.

El congrio es un pescado económico y muy gelatinoso, y precisamente por eso da cuerpo al caldo. Pide la parte delantera, la más cercana a la cabeza, que tiene más carne y menos espinas que la cola, y que te la corten en filetes; para esta receta se usan unos 450 g. Si no lo encuentras, el rape o la merluza funcionan, aunque el resultado será más fino y con menos gelatina. La cebolleta, mejor con el tallo firme y las hojas verdes sin marchitar.

La diferencia con un fumet clásico está en el tiempo y en lo que hierve. El fumet se prepara con espinas y cabezas de pescado blanco, que cuecen entre 20 y 25 minutos antes de colarse; aquí la carne del congrio pone la gelatina y las pastillas de caldo de pescado aportan la profundidad, así que con 5 minutos de hervor suave el líquido ya tiene cuerpo. Eso lo vuelve fácil de sacar entre semana, con una sola condición: que no borbotee, porque el pescado se rompería y el caldo saldría turbio.

Información nutricional(por ración)

Energía

145 kcal

Hidratos

4 g

Grasas

8 g

Fibra

0.5 g

Proteínas

15 g

¿Cuántos comensales?
4
Avecrem Pescado
2 pastilla
Congrio
Congrio
1 libra cortado en filetes cortado
Agua
Agua
1 litro
Cilantro
Cilantro
1 rama
Cebolla larga
Cebolla larga
1 tallo
Mantequilla
Mantequilla
2 cucharadas de café
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Paso 1 de 4

Derrite la mantequilla y pocha la cebolleta

Limpia el tallo de cebolleta, quita la primera capa si está estropeada y pícalo fino, incluida una parte de lo verde si está tierno. En una olla de unos 3 litros, derrite a fuego medio la mantequilla, 2 cucharadas de café, sin que llegue a tomar color: si se tuesta, aporta un sabor a avellana que tapa el del pescado.

Añade la cebolleta y cocínala unos 4 o 5 minutos, sin dejar de moverla, hasta que esté blanda, translúcida y huela dulce. No debe dorarse; si ves que empieza a coger color por los bordes, baja el fuego y añade 1 cucharada de agua. Esta base suave es la que redondea el caldo y le da un fondo algo dulce que contrasta con el sabor marino.

Paso 2 de 4

Marca los trozos de congrio

Seca el congrio con papel de cocina y córtalo en trozos medianos, de unos 4 cm. Si el filete trae espinas visibles o restos de piel, retíralos ahora con un cuchillo fino o unas pinzas: luego, dentro del caldo, cuesta mucho más encontrarlas.

Echa el congrio a la olla y rehógalo con la cebolleta y la mantequilla unos 2 minutos, dando la vuelta a los trozos, solo hasta que la superficie se vuelva blanca. No se trata de cocinarlo por dentro, sino de que la carne se asiente para que no se deshaga en el hervor y de que suelte un primer jugo que después recoge el agua. Este pescado es rico en gelatina, y esa gelatina es la que da cuerpo y una textura algo untuosa al caldo de pescado.

Paso 3 de 4

Añade el agua y las pastillas

Vierte el litro de agua en la olla, sube el fuego y llévalo a ebullición. Cuando empiece a hervir, desmenuza con los dedos las 2 pastillas de Avecrem Caldo de Pescado -30% de sal y remueve hasta que se hayan disuelto por completo; en agua caliente se disuelven en menos de 1 minuto.

Al subir el hervor aparecerá algo de espuma blanca en la superficie, formada por proteínas que suelta el pescado: retírala con una espumadera o un cucharón para que el caldo quede más limpio. No añadas sal todavía. Entre las pastillas y el propio pescado suele bastar, y siempre resulta más sencillo corregir al final que arreglar un caldo que se ha pasado de sal.

Paso 4 de 4

Cuece suave y termina con cilantro

Baja el fuego para que el caldo cueza a borbotón suave unos 5 minutos, sin hervir fuerte: así el congrio termina de hacerse sin romperse y el líquido no se enturbia. El pescado está listo cuando la carne se ve opaca hasta el centro y se separa con facilidad de la espina, lo que equivale a unos 60 °C en el interior.

En los últimos 2 minutos añade la rama de cilantro entera, para que perfume sin llenar el caldo de hojas; retírala antes de servir y pica unas hojas frescas por encima si quieres que se note más. Prueba y ajusta de sal. Deja la olla 2 minutos fuera del fuego y sirve en cuencos con los trozos de congrio, o cuela el caldo si lo vas a usar como base de otro plato.

Consejos finales

Colado, este caldo es una base lista para otros platos: con él puedes cocer un arroz caldoso, mojar una fideuá de marisco y pescado o empezar una sopa de pescado con arroz. Los trozos de congrio que retires no se tiran: desmígalos, sin espinas, y añádelos al final al arroz o úsalos para unas croquetas.

Para tomarlo como sopa, un puñado de fideos finos cocidos 3 o 4 minutos en el propio caldo, o unos costrones de pan tostado, lo convierten en una cena más completa. Si quieres un sabor más marinero, añade al hervor las cabezas y cáscaras de unas gambas y cuela al final; y sin mantequilla, el aceite de oliva virgen extra sirve igual para pochar la cebolleta, con un resultado algo menos redondo.

Mantén un borboteo suave y no dejes el congrio dentro más de 10 minutos, porque a partir de ahí la carne queda seca y fibrosa y el caldo se enturbia; con esos trucos, y pasándolo por un colador fino forrado con una gasa o papel de cocina, sale casi transparente. Ya colado, guárdalo tapado en frío un máximo de 2 días, o congélalo en raciones hasta 3 meses, listo para el próximo arroz.

Para el fondo clásico, hierve entre 20 y 25 minutos espinas y cabezas de merluza o rape con un puerro y un chorrito de vino blanco, y cuela. Y cuando quieras algo más contundente, la sopa de pescado suma más variedad de pescado y marisco, y se acompaña bien con un pan de corteza crujiente.

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