Con calabaza de otoño y un buen caldo de pollo, la sopa de arroz se convierte en un plato de cuchara con cuerpo y color anaranjado, en el que el grano se cuece junto a la patata y el calabacín. Para 4 personas necesitas un litro de caldo y unos 45 minutos, de los que el arroz solo pide unos 15.

La calabaza manda en el sabor, así que merece la pena elegirla bien: otoño e invierno son su temporada, y las de carne naranja intensa y piel dura, como la de cacahuete, son dulces y se deshacen lo justo en el caldo. Para esta sopa basta un trozo de 400 g; con lo que quede de la pieza puedes hacer una crema de calabaza para otro día.

Con el grano pasa algo parecido. Uno redondo suelta algo de almidón y espesa el caldo, mientras que uno largo queda más suelto y deja la sopa más clara; los 2 funcionan, según cómo te guste. Ajustar la textura es fácil sobre la marcha: 1 taza de arroz, unos 200 g, en 1 litro da una sopa bastante espesa, así que si la quieres más caldosa, añade un vaso de caldo o de agua caliente al final.

El calabacín entra más tarde que el resto de las verduras, ya que se cuece en pocos minutos y, si hierve desde el principio, se deshace. Y los dientes de ajo, chafados enteros en lugar de picados, aportan un sabor más suave y se pueden retirar antes de servir si en casa no gusta encontrarlos.

Información nutricional(por ración)

Energía

245 kcal

Hidratos

42 g

Grasas

6.1 g

Fibra

3.8 g

Proteínas

5.2 g

¿Cuántos comensales?
4
Cebolla
Cebolla
al gusto
Arroz blanco
Arroz blanco
1 taza
Patata
Patata
1 unidad grande
Calabaza
Calabaza
400 gramos
Perejil
Perejil
al gusto fresco
Sal
Sal
al gusto
Pimienta de molinillo
Pimienta de molinillo
al gusto
Calabacín
Calabacín
al gusto
Ajo
Ajo
3 dientes
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Receta

Sopa de arroz

Paso 1 de 4

Corta las verduras en dados

Corta las verduras en dados

Antes de encender el fuego, deja todas las verduras preparadas, porque luego van entrando en la olla una detrás de otra. Pela la patata grande y córtala en dados de 1 cm. Pela los 400 g de calabaza, retira las semillas y los filamentos y córtala del mismo tamaño. Lava el calabacín y trocéalo igual, sin pelar, para que aporte color y no se deshaga tanto.

Pica fina la cebolla. Pela los 3 dientes de ajo y chafa cada uno con la hoja plana del cuchillo; si prefieres no encontrarlos en el plato, pícalos finos. Lava el perejil, sécalo y pícalo, y resérvalo para el final. Que todos los dados tengan un tamaño parecido no es una manía: así se cocinan al mismo ritmo y cada cucharada lleva un poco de todo.

Paso 2 de 4

Sofríe la cebolla con la calabaza

Sofríe la cebolla con la calabaza

En una olla amplia, cubre el fondo con aceite de oliva virgen extra, caliéntalo a fuego medio y añade la cebolla con una pizca de sal. La sal hace que la cebolla suelte su agua y se poche antes sin quemarse. Remueve de vez en cuando durante unos 5 minutos, hasta que esté transparente y empiece a dorarse.

Incorpora la calabaza, mezcla bien y, a continuación, añade la patata y los ajos. Rehoga el conjunto unos 5 minutos a fuego medio bajo, removiendo para que no se pegue, hasta que las verduras se impregnen del aceite y la calabaza empiece a ablandarse por los bordes. Ese rehogado previo es lo que da sabor a la sopa: si echaras las verduras directamente al caldo, quedaría mucho más plana. Añade una vuelta de pimienta de molinillo al gusto.

Paso 3 de 4

Cuece las verduras en el caldo

Cuece las verduras en el caldo

Vierte en la olla todo el Caldo Casero de Pollo y 8 Verduras 100% Natural, 1 litro, sube el fuego y lleva a ebullición, rascando el fondo para despegar los restos del sofrito. Cuando hierva, baja a fuego medio y deja cocer unos 5 minutos destapado.

Añade entonces el calabacín y remueve. Va ahora y no antes porque se hace mucho más rápido que la patata y la calabaza, y así llega al final entero y con su color. Deja cocer otros 5 minutos: la patata y la calabaza empezarán a ponerse tiernas y la calabaza teñirá el caldo de naranja. La patata todavía debe ofrecer algo de resistencia al pincharla, porque terminará de hacerse con el arroz.

Paso 4 de 4

Añade el arroz y termina la sopa

Añade el arroz y termina la sopa

Echa la taza de arroz repartiéndola por toda la olla y remueve con suavidad para que los granos no se amontonen en el fondo. Tapa y deja cocer a fuego medio unos 15 minutos, removiendo un par de veces. Prueba un grano hacia el minuto 12: tiene que estar tierno pero con el corazón todavía firme.

En ese punto apaga el fuego, porque el arroz sigue cociéndose y absorbiendo caldo con el calor residual. Prueba y rectifica de sal si hace falta, teniendo en cuenta que el caldo ya viene sazonado, y dale un último toque de pimienta. Espolvorea el perejil picado, deja reposar la sopa un par de minutos y sírvela en platos hondos calientes, que mantienen la temperatura hasta la última cucharada.

Consejos finales

Esta sopa es de las que conviene hacer justas, porque el arroz no deja de beber caldo. Si sobra, guárdala tapada en la nevera antes de que pasen 2 horas desde que la apagas y tómala en 1 o 2 días; al recalentarla, añade caldo o agua caliente y dale un hervor suave, ya que la encontrarás mucho más espesa. Ya terminada no se congela bien: el arroz se rompe y la patata queda harinosa. Para adelantar trabajo, congela solo el caldo con la calabaza y el calabacín, sin patata, y el día que la vayas a comer cuece la patata en dados 10 minutos en ese caldo antes de echar el arroz.

Salar la cebolla al empezar es un truco pequeño que se nota: suda sin quemarse y endulza el fondo. El otro de sus trucos es apagar el fuego un par de minutos antes de que el grano esté hecho, para que lo termine el calor residual y no se pase.

Para una versión vegetariana, cambia el caldo de pollo por uno de verduras; el arroz no lleva gluten, pero si cocinas para alguien celíaco revisa siempre la etiqueta del caldo. Con un huevo por persona cascado en la sopa al final y cuajado unos 4 minutos con la olla tapada, o con huevo duro picado por encima como en la sopa de verduras y huevo duro, se convierte en una cena completa.

Recién hecha, acompáñala con unas rebanadas de pan rústico tostado. Para alternar platos de cuchara con la misma lógica de sofrito y caldo, la sopa de pollo con arroz suma carne al mismo grano, y la sopa de pescado con arroz lo lleva a un caldo marinero.

Valora esta recetas 135 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras