Sin sartén, sin salpicaduras y sin encender el horno: estas pechugas de pollo se cocinan en el microondas, dentro de una bolsa apta o un recipiente con tapa, junto con cebolla, pimientos, ajo y aceitunas. Tienes la comida de 4 personas lista en unos 25 minutos de reloj: 10 a 15 de cocción a máxima potencia y el resto repartido entre cortar la verdura y dejar reposar.

El pollo se hace en el vapor de sus propios jugos y de los de la cebolla y los pimientos, así que no necesita aceite y la carne no se reseca si respetas los tiempos. Por eso importa elegir bien la pechuga. Busca carne de un rosa pálido uniforme, firme al tacto, sin zonas grisáceas ni olor, y fíjate en el grosor: una pechuga muy gorda tarda más en hacerse por dentro que por fuera. La cantidad de la receta es una pechuga entera de buen tamaño; pide que te la separen en sus 2 mitades o ábrela tú en filetes gruesos de unos 2 cm, que es el punto en el que el microondas cocina de forma más pareja. Quien aprende a cocinar encuentra aquí una receta fácil de verdad, porque todo va a la misma bolsa y lo único que cambia de una casa a otra es la especia del adobo: pimienta, pimentón dulce o picante, o curry si quieres un perfil más especiado. El pimiento morrón aporta dulzor y el verde, un punto amargo que equilibra la sal de las aceitunas. Y si nunca has hecho pollo de esta forma, la primera vez comprueba el punto a los 10 minutos: cada aparato calienta distinto y así aprendes cuánto necesita el tuyo.

Información nutricional(por ración)

Energía

285 kcal

Hidratos

6 g

Grasas

14 g

Fibra

2.2 g

Proteínas

33 g

¿Cuántos comensales?
4
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
1 unidad adobar al gusto
Pimiento morrón
Pimiento morrón
1 unidad
Pimiento verde
Pimiento verde
1 unidad
Cebolla
Cebolla
1 unidad pelada
Ajo
Ajo
1 diente
Aceituna
Aceituna
1 lata
Avecrem Pollo
1 una pizca
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Paso 1 de 4

Prepara el recipiente y sazona la pechuga

Prepara el recipiente y sazona la pechuga

Ten a mano una bolsa de plástico especial para microondas o un recipiente apto con tapa. Comprueba el símbolo del envase: un táper cualquiera puede deformarse con el calor del pollo y las verduras. El recipiente debe ser lo bastante amplio para que los ingredientes queden en una capa más o menos uniforme, no amontonados.

Retira de la pechuga los restos de grasa o tendones y pásale papel absorbente hasta que no quede húmeda. Puedes dejarla en filetes gruesos o cortarla en tiras de 2 cm; en tiras se hace de forma más uniforme y en menos tiempo. Sazónala al gusto con pimienta, pimentón dulce o picante, o curry, frotando bien la especia por toda la superficie para que se pegue. Mientras preparas la verdura, déjala reposar con la especia: esos minutos le dan tiempo a tomar sabor.

Paso 2 de 4

Corta el ajo, la cebolla y los pimientos

Corta el ajo, la cebolla y los pimientos

Quita la piel al diente de ajo y pícalo fino; en trozos grandes quedaría crudo y picante, porque el microondas no lo dora. La cebolla, pelada, va en tiras finas, en juliana.

Lava el pimiento verde y el pimiento morrón (o rojo), retira el rabito, las pepitas y las tiras blancas del interior y córtalos también en tiras finas, de unos 5 mm. Que todas las tiras tengan un grosor parecido es lo que permite que la verdura quede tierna en el mismo tiempo que tarda el pollo; si la cortas gruesa, el pollo estará hecho y el pimiento seguirá duro.

Abre la lata de aceitunas y escúrrelas. Puedes usarlas enteras o cortarlas por la mitad si prefieres que su sabor se reparta más por el plato.

Paso 3 de 4

Mezcla todo en la bolsa o el recipiente

Mezcla todo en la bolsa o el recipiente

Introduce en la bolsa o en el recipiente la pechuga sazonada, el ajo, la cebolla, los pimientos y las aceitunas. Añade una pizca de Avecrem Pollo, que se disolverá con los jugos que suelten la carne y la verdura y les dará un fondo de caldo. No hace falta más sal: las aceitunas ya aportan bastante.

Remueve bien, o agita la bolsa cerrada, para que todos los ingredientes se mezclen y la especia y el caldo se repartan. Coloca la carne repartida entre la verdura, no toda en un bloque en el centro, porque el centro del plato es la zona que más tarda en calentarse.

Si has usado una bolsa, ciérrala y pínchala 3 o 4 veces con un palillo o un tenedor para que salga el vapor. Si has usado un recipiente, cúbrelo con su tapa con la válvula abierta o con una tapa de microondas.

Paso 4 de 4

Cocina al microondas y comprueba el punto

Cocina a máxima potencia durante unos 10 a 15 minutos, según el tamaño de la pechuga y la potencia de tu aparato. A mitad de cocción, abre con cuidado apartando la cara del vapor y remueve, siempre y no solo la primera vez: el microondas calienta de forma desigual y así no quedan zonas crudas. La primera vez que lo hagas, comprueba además el punto a los 10 minutos.

Corta la pieza más gruesa: estará lista si el centro está blanco, sin zonas rosadas, y los jugos salen transparentes; si tienes termómetro, el centro debe llegar a 75 °C. Si aún le falta, vuelve a meterlo en tandas de 2 minutos hasta que esté a tu gusto.

Deja reposar 3 minutos sin abrir, para que el calor termine de repartirse y la carne recupere sus jugos. Sirve las pechugas con la verdura y todo el caldo que haya quedado en el fondo, que es la salsa del plato.

Consejos finales

Ese caldo del fondo es lo mejor del plato, así que acompaña las pechugas con algo que lo recoja: arroz blanco, patatas cocidas al vapor o un buen pan. Si prefieres algo más ligero, una ensalada verde bien fresca contrasta con la verdura caliente. Y si quieres variar el sabor sin cambiar de pieza, las pechugas de pollo en escabeche se preparan con vinagre y laurel y se sirven frías o templadas.

Corta filetes o tiras del mismo grosor y no alargues la cocción por si acaso: la pechuga se mantiene jugosa gracias a trucos de corte y de reloj, no a ningún adobo. La pechuga tiene muy poca grasa y pasa de jugosa a seca en 2 o 3 minutos de más. Si aun así te queda algo seca, córtala en tiras y déjala unos minutos dentro del caldo caliente antes de servir; absorbe parte del líquido y mejora mucho.

Con su caldo y en un táper bien cerrado, se guarda 2 días en el frigorífico. Para recalentarla, tápala y dale 1 o 2 minutos a potencia media, removiendo a mitad; a máxima potencia los bordes se endurecen. También se puede congelar hasta 2 meses, aunque el pimiento pierde algo de textura. Fría, desmenuzada y con las aceitunas, es un buen relleno para un bocadillo o una ensalada de pasta.

Cuando tengas más tiempo, el horno ofrece otros resultados: prueba los muslos de pollo al horno o el pollo al horno con patatas y cebolla. En cazuela, un pollo guisado o unas albóndigas de pollo en salsa aprovechan la carne de otra manera.

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