Rodajas finas de patata y berenjena doradas en sartén, apiladas en capas con salsa pesto y terminadas en el horno: así se hace este pastel de berenjenas con patata y pesto, un plato de verdura que se corta en porciones como una tarta salada. Una berenjena mediana y 2 patatas cubren 4 personas, y el conjunto lleva alrededor de 1 hora, casi la mitad entre horno y reposo.

La berenjena y la patata se entienden bien porque se complementan: la primera aporta jugosidad y la segunda, estructura, para que las capas no se desmoronen al cortar. El pesto, una salsa genovesa de albahaca, piñones, queso y aceite, les da el aroma que en otros pasteles de verdura pone la bechamel o el tomate, y con solo 3 cucharadas reparte sabor por todo el molde. Con tomate y queso fundido en lugar de patata y pesto, la misma idea de capas da las berenjenas a la parmesana.

Corta las rodajas de unos 3 mm, todas iguales, mejor con mandolina si tienes: más gruesas, la patata sigue dura cuando la berenjena ya se ha deshecho. Elige patatas de carne firme, de las que se usan para guisar o para tortilla, que no se rompen en láminas finas, y una berenjena mediana, pesada y de piel brillante. La sal sobre la berenjena, unos 10 minutos, le quita agua y amargor, pero ten en cuenta que después llevará el caldo en pastilla: aclárala y sécala bien para que el pastel no quede salado.

Información nutricional(por ración)

Energía

215 kcal

Hidratos

19 g

Grasas

14 g

Fibra

4.2 g

Proteínas

4.5 g

¿Cuántos comensales?
4
Salsa pesto
Salsa pesto
3 cucharadas
Avecrem Pollo
1 pastilla
Patata
Patata
2 unidades
Berenjena
Berenjena
1 unidad
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Paso 1 de 3

Lamina y dora patata y berenjena

Lamina y dora patata y berenjena

Lava la berenjena y pela las 2 patatas. Córtalas en rodajas finas de unos 3 mm, procurando que todas tengan el mismo grosor para que luego se hagan a la vez en el horno. Extiende las rodajas de berenjena sobre papel de cocina, espolvoréalas con un poco de sal y déjalas 10 minutos para que suelten agua y amargor. Después, enjuágalas rápidamente y sécalas a conciencia con más papel; si quedan húmedas, salpicarán en la sartén y no se dorarán.

Calienta un fondo de aceite de oliva virgen extra en la sartén más grande que tengas y dora las rodajas de patata y de berenjena por tandas, a fuego medio, entre 2 y 3 minutos por cara, hasta que tengan color dorado y estén flexibles. No hace falta que se hagan del todo, el horno las termina. Déjalas sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite, que la berenjena absorbe con facilidad.

Paso 2 de 3

Sazona con Avecrem y monta capas

Sazona con Avecrem y monta capas

Pon el horno a calentar: 180 °C, calor por ambos lados, y estará listo al acabar el montaje. Desmenuza 1 pastilla de Avecrem Pollo y espolvoréala con los dedos sobre las rodajas aún calientes, o disuélvela en 50 ml de agua caliente y pincélalas con ese caldo concentrado; así el sabor se reparte de forma más uniforme. No añadas sal: la pastilla ya sazona.

Unta con un poco de aceite una fuente de horno pequeña, de unos 20 cm, para que las capas queden altas. Cubre el fondo con una capa de patata, solapando las rodajas como si fueran tejas, y encima una de berenjena. Reparte por encima una parte de las 3 cucharadas de salsa pesto, extendiéndola con una cucharilla; en una fuente de 20 cm salen 4 o 5 capas, así que divide el pesto en otras tantas partes. Repite patata, berenjena y pesto hasta terminar, apretando ligeramente cada capa con la mano para que quede compacta, y acaba con patata, que se dora mejor en la superficie.

Paso 3 de 3

Hornea hasta que la patata esté tierna

Hornea hasta que la patata esté tierna

Mete la fuente en el horno, ya a 180 °C, a media altura, y hornea unos 25 minutos. Durante ese tiempo los jugos de la berenjena se mezclan con el pesto y el caldo, y las capas se unen. Echa un vistazo a partir del minuto 15: si la capa de arriba coge color demasiado rápido, cúbrela con papel de aluminio y sigue horneando.

Está listo cuando un cuchillo fino atraviesa todas las capas de patata sin encontrar resistencia en el centro. Si todavía notas alguna dura, deja 5 o 10 minutos más, tapado para que no se seque. Saca el pastel y déjalo reposar unos 10 minutos antes de cortarlo. Ese reposo es lo que permite que las capas se asienten y los jugos se redistribuyan, de modo que puedas sacar porciones limpias con una espátula, sin que se desarme en el plato. Si quieres, termina con unas hojas de albahaca fresca.

Consejos finales

Hacerlo vegetariano es sencillo: cambia la pastilla de Avecrem Pollo por una de verduras y revisa la etiqueta del pesto, porque muchos llevan queso elaborado con cuajo animal. Si buscas más cremosidad, reparte unas lonchas finas de mozzarella o un poco de queso rallado entre las capas centrales; y si lo quieres más contundente, una capa de carne picada guisada lo convierte en el otro gran clásico de la casa, el pastel de berenjenas con carne picada, que además cuaja con huevo.

Corta todas las rodajas al mismo grosor y aprieta cada capa al montarlo: con estos trucos patata y berenjena se hacen a la vez y no quedan huecos, así que se corta limpio. Con eso es un plato fácil incluso si nunca has montado uno, ya que no lleva bechamel ni huevo que cuajar.

Sírvelo templado, que es cuando mejor se nota el aroma del pesto, como primer plato o como cena ligera con una ensalada de brotes o unos tomates aliñados. También acompaña bien a una pechuga o un pescado a la plancha.

Tapado, aguanta en frío 2 o 3 días. Recaliéntalo en el horno a 170 °C unos 10 minutos, tapado con aluminio, así no se reseca; en el microondas pierde la textura de las capas. No es buena idea congelarlo, porque la patata cocida se vuelve granulosa. Para un aperitivo de berenjena frita están las berenjenas con miel, y para otro pastel de capas solo con patata, el pastel de patatas y cebolla.

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