Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Pártelas por la mitad y retira la piel interior amarillenta y rugosa, que es dura y no se ablanda al cocinarla. Quita también los restos de grasa y nervios, enjuágalas con agua fría y sécalas con papel. Si la piel se resiste, un hervor de 2 o 3 minutos en agua con sal la afloja y facilita retirarla. Muchas carnicerías las venden ya limpias.
Una cebolla dulce o amarilla, que al pocharse despacio se vuelve blanda y suelta azúcares que equilibran el amargor de la cerveza. La cebolla morada también sirve y aporta un color más oscuro a la salsa, aunque al pocharse pierde su color vivo. Lo importante no es tanto la variedad como el tiempo: cerca de 20 minutos de pochado lento, hasta que quede blanda y dorada.
Sí, e incluso mejoran porque la salsa asienta. Guárdalas en la nevera cubiertas de salsa en un táper cerrado y consúmelas en 2 o 3 días, o congélalas hasta 3 meses. Para servirlas, caliéntalas sin prisa, mojándolas con algo de agua o de caldo, ya que la salsa espesa en frío. Añade el perejil fresco justo antes de servirlas.
Con algo que absorba la salsa, como arroz blanco, puré de patatas o simplemente pan. La cebolla pochada y el caldo dejan una salsa sabrosa que pide ser mojada. Si quieres un contraste más ligero, sírvelas con una ensalada verde o con tomate aliñado. En raciones pequeñas funcionan como tapa, y también puedes servirlas dentro de tortillas de maíz al estilo de unos tacos.
Gallina Blanca Chef Guía
Mollejas de pollo encebolladas
No encontramos resultados para tu búsqueda.
Verifica la ortografía o prueba con una palabra diferente.