En la merluza al horno con patatas y cebolla el orden manda: primero va la verdura sola al horno y después el pescado, para que la guarnición quede tierna y los lomos jugosos, sin que ninguno de los 2 se pase. Cuenta con unos 45 minutos entre preparación y horno para 4 personas, de los que más de 30 son de horno sin tener que estar pendiente.

Para esta merluza al horno funcionan mejor los lomos gruesos, de 3 cm o más, que los filetes finos, porque soportan los 12 minutos a 200 °C sin secarse. La merluza fresca se reconoce por la carne blanca y brillante, el olor a mar limpio y la firmeza al tocarla; si usas lomos congelados, pásalos al frigorífico la noche anterior para que se descongelen despacio y sécalos con papel antes de colocarlos sobre la verdura.

Las patatas, mejor de carne firme, que mantienen la rodaja entera tras el horneado. Si buscas una versión más rápida y sin cama de verduras, tienes los filetes de merluza al horno.

Aunque la dificultad indicada es intermedia, el trabajo se reparte bien y es fácil de seguir: el cuchillo se concentra al principio y el horno hace el resto. Todo depende del grosor: rodajas de patata de 3 o 4 mm, porque a 160 °C las más gruesas no se ablandan en 20 minutos. Los 100 ml de caldo con el vino blanco, en la base de la bandeja, cuecen la verdura por debajo mientras se dora por arriba.

Información nutricional(por ración)

Energía

300 kcal

Hidratos

30 g

Grasas

4 g

Fibra

30 g

Proteínas

15 g

¿Cuántos comensales?
4
Merluza
Merluza
2 kilos
Patata
Patata
400 gramos
Cebolla
Cebolla
200 gramos
Vino blanco
Vino blanco
50 mililitros
Caldo Casero de Verduras 100% Natural
Orégano
Orégano
25 gramos
Pimienta negra
Pimienta negra
20 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
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Paso 1 de 4

Corta y aliña las patatas y la cebolla

Corta y aliña las patatas y la cebolla

Enciende el horno a 160 °C, arriba y abajo, y deja que coja temperatura mientras cortas. Friega con agua los 400 g de patatas, pélalas y lamínalas a 3 o 4 mm de grosor; si tienes mandolina, úsala, porque un grosor igual en todas hace que se cuezan al mismo tiempo. Pela los 200 g de cebolla y córtala en juliana, en tiras finas siguiendo la veta.

Junta patata y cebolla en un bol grande, riégalas con la primera cucharada de aceite de oliva virgen extra y añade el orégano y la pimienta negra. Mezcla con las manos, separando las rodajas que se pegan entre sí, hasta que todas queden brillantes y con algo de especia. Este aliño previo perfuma la base de la merluza al horno con patatas y cebolla, ya que las patatas sin aceite se resecan por los bordes en lugar de hacerse. Añade ahora una pizca de sal, que se reparte mejor en crudo.

Paso 2 de 4

Extiende la verdura y moja con caldo

Extiende la verdura y moja con caldo

Esparce la mezcla de patata y cebolla en una bandeja de horno, en una capa lo más uniforme posible y sin amontonar: si las rodajas se apilan en el centro, las de abajo se cuecen al vapor y las de arriba se tuestan antes de tiempo. Una bandeja de unos 30 x 20 cm suele bastar para estas cantidades.

Vierte por encima los 100 ml de Caldo Casero de Verduras 100% Natural mezclados con los 50 ml de vino blanco, suficiente para mojar la base de la bandeja sin llegar a tapar las patatas. Ese líquido es el que cuece la verdura por debajo mientras el calor del horno la dora por arriba, y al final se convierte en un jugo concentrado que acompaña al pescado. Reparte con una cuchara las tiras de cebolla que hayan quedado juntas, para que haya algo de cebolla en cada parte de la bandeja.

Paso 3 de 4

Adelanta la patata 20 minutos al horno

Adelanta la patata 20 minutos al horno

Coloca la bandeja a media altura en el horno ya caliente y deja que se haga 20 minutos a 160 °C. A los 10 minutos, sácala y da la vuelta a las patatas y la cebolla con una espátula, llevando las de las esquinas al medio y las del medio a las esquinas, porque las esquinas siempre se hacen antes. Si el fondo se ha quedado seco, riégalo con otro chorro de caldo.

La verdura está lista para recibir el pescado si un cuchillo atraviesa las rodajas con poca resistencia, aunque todavía no estén del todo blandas: terminarán de hacerse con la merluza. Mientras tanto, saca los lomos de merluza de la nevera, pásales papel absorbente por ambas caras y ponles sal fina. Un pescado seco y templado se hace de manera más pareja que uno recién salido del frío y húmedo.

Paso 4 de 4

Termina la merluza al horno con patatas

Sube la temperatura del horno a 200 °C. Coloca los lomos de merluza sobre la cama de patata y cebolla, apoyados sobre la piel, si la conservan, dejando algo de espacio entre ellos. Reparte sobre los lomos la segunda cucharada de aceite de oliva virgen extra, que protege la superficie y evita que se seque.

Hornea 12 minutos más. Sabrás que la merluza está hecha porque su carne se vuelve blanca y opaca, sin zonas nacaradas, y se abre en láminas si la empujas con un tenedor; el centro debe llegar como mínimo a 60 °C. Los lomos finos pueden necesitar solo 8 o 10 minutos, y los muy gruesos alguno más, así que vigila los últimos minutos. Sirve enseguida, con la merluza sobre las patatas, rociando cada plato con el jugo que queda en la bandeja. Una vez montada, la bandeja se hace prácticamente sola: solo tienes que respetar los tiempos.

Consejos finales

Para completar la comida, basta una ensalada verde o de tomate con cebolleta, y si quieres un primero ligero, una crema de verduras encaja bien. Quien prefiera la patata más dorada puede hacer aparte unas patatas panaderas y usar solo la cebolla como cama. Para una versión con salsa, la merluza en salsa verde con guisantes es la alternativa tradicional en cazuela.

Los fallos de la merluza al horno con patatas y cebolla casi siempre vienen del grosor de la patata o del horno. Si las patatas siguen duras cuando la merluza ya está hecha, la próxima vez córtalas más finas o dales 5 minutos más antes de poner el pescado; si ya están en la mesa, saca la merluza a un plato y devuelve la bandeja al horno mientras tanto.

Una merluza seca y fibrosa indica que ha pasado demasiado tiempo: con lomos de grosor medio, a los 10 minutos conviene mirar. Y si el fondo se ha quemado, faltaba líquido, así que añade más caldo en el paso 3.

Las sobras de pescado se aprovechan bien en un pastel de merluza o desmigadas en una tortilla, siempre sin espinas y en las 24 horas siguientes, guardadas en frío y tapadas. Las patatas, recalentadas 8 o 10 minutos a 180 °C en horno convencional, recuperan parte de su textura, mientras que el microondas las deja blandas.

Secar los lomos antes de hornearlos y cortar la patata con mandolina, en rodajas idénticas, parecen trucos menores, pero evitan las 2 quejas más frecuentes de este plato: patata dura en el centro y pescado seco.

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