Hacer los filetes de merluza al horno sobre una base de patata y cebolla evita los 2 problemas habituales del pescado blanco en casa: que se seque y que quede soso. Con 400 g de merluza en filetes hay para 4 comensales, y en unos 50 minutos lo tienes listo, aunque la mayor parte de ese tiempo las patatas se hacen solas en el horno mientras tú preparas el aliño.

Cada zona tiene su forma de llevar la merluza a la mesa: en el País Vasco se cubre de salsa verde con perejil y ajo, en Galicia se sirve con cachelos y una ajada de aceite, ajo y pimentón, y en muchas casas se hace como aquí, al horno con patatas. Para esta versión, pide al pescadero filetes del lomo, más gruesos y regulares que los de la cola, de 1,5 a 2 cm. Si los compras frescos, la carne tiene que ser blanca, brillante y firme al tacto; si usas filetes de merluza congelados sin piel, descongélalos la víspera en la nevera, nunca a temperatura ambiente.

El método tiene 2 temperaturas: 180 °C para la base, en 2 tandas de 15 minutos con una vuelta en medio, y 200 °C para el pescado, que solo necesita 10 o 12 minutos. El sabor lo pone un majado de ajo, albahaca fresca y limón que se reparte por encima justo antes de hornear.

Es una cena fácil y ligera de aceite: los 40 ml se reparten entre la base y el aliño. Si prefieres un acabado aún más fresco, mira también los filetes de merluza al limón.

Información nutricional(por ración)

Energía

250 kcal

Hidratos

30 g

Grasas

4 g

Fibra

25 g

Proteínas

10 g

¿Cuántos comensales?
4
Caldo Casero de Pescado 100% Natural
Merluza
Merluza
400 gramos cortado en filetes
Patata
Patata
200 gramos
Cebolla
Cebolla
100 gramos
Ajo
Ajo
1 diente
Albahaca
Albahaca
20 gramos
Limón
Limón
20 mililitros zumo
Pimienta negra
Pimienta negra
5 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
40 mililitros
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 4

Hornea la base de patata y cebolla

Hornea la base de patata y cebolla

Enciende el horno y ponlo a 180 °C. Mientras se calienta, pela los 200 g de patata y córtalos en rodajas finas, de 3 o 4 mm: cuanto más finas, antes se hacen y mejor se impregnan del jugo del pescado al final. Pela la cebolla (100 g) y córtala en juliana, en tiras finas.

Coloca las patatas y la cebolla en la base de una fuente apta para horno, mézclalas con las manos y repártelas en una capa más o menos uniforme, del tamaño que ocuparán después los filetes. Rocíalas con la mitad del aceite de oliva virgen extra, unos 20 ml, y añade una pizca de sal. Hornea 15 minutos a 180 °C. Esta cama de verduras no es solo guarnición: hace de colchón para que la merluza no toque directamente el fondo caliente de la fuente, se cueza con suavidad y absorba el sabor dulce de la cebolla.

Paso 2 de 4

Dale la vuelta a las patatas

Dale la vuelta a las patatas

Pasados los primeros 15 minutos, abre el horno, saca la fuente y dale la vuelta a las patatas y a la cebolla con una espátula, despegando las que se hayan pegado al fondo, para que se doren parejas por las 2 caras. Si quieres, añade en este momento un chorrito de vino blanco, que da algo de acidez a la base. Vuelve a hornear otros 15 minutos a la misma temperatura, hasta que las patatas estén tiernas al pincharlas y tengan los bordes algo dorados.

Aprovecha este tiempo para tener el pescado listo. Si usas merluza congelada, ya tendría que estar descongelada desde la noche anterior en la nevera. Seca los filetes con papel absorbente por ambas caras, quita las espinas que encuentres con unas pinzas y déjalos en un plato. Un filete húmedo suelta agua en la fuente y diluye el aliño.

Paso 3 de 4

Prepara el majado de ajo y albahaca

Prepara el majado de ajo y albahaca

Mientras las patatas terminan, prepara el aliño. Pela el diente de ajo, quítale el germen si lo tiene y machácalo en el mortero junto con una pizca de sal gruesa, que hace de abrasivo y ayuda a convertirlo en pasta. Añade las hojas de los 20 g de albahaca fresca, poco a poco, y sigue majando hasta obtener una pasta verde y húmeda.

Incorpora los 20 ml de zumo de limón, la pimienta negra recién molida y el resto del aceite de oliva virgen extra, los otros 20 ml, y mezcla con la mano del mortero hasta que todo se una. Prepara el aliño justo antes de usarlo y ponlo sobre la merluza en el último momento: si el pescado pasa mucho rato con el limón, la acidez empieza a blanquear la superficie y la textura se vuelve más seca. La albahaca, además, se oscurece si espera demasiado picada.

Paso 4 de 4

Hornea los filetes de merluza sobre las patatas

Saca la fuente y gradúa el horno a 200 °C. Coloca los filetes de merluza sobre las patatas y la cebolla, sin que se monten unos sobre otros, con la piel debajo, si la tienen. Sálalos ligeramente y reparte el majado de ajo y albahaca por encima de cada filete, extendiéndolo con una cuchara.

Vierte los 200 ml de Caldo Casero de Pescado 100% Natural por el borde de la fuente, en la base y no sobre el pescado, para no arrastrar el aliño. Hornea entre 10 y 12 minutos a 200 °C. La merluza está hecha cuando la carne deja de ser translúcida y se vuelve blanca y opaca y se abre en lascas si la presionas con un tenedor; si tienes termómetro, el centro debe llegar a 60 °C. Con filetes de más de 2 cm, déjala otros 2 o 3 minutos. Sírvela enseguida, con las patatas y un poco del jugo del fondo, y acompáñala de una ensalada fresca.

Consejos finales

La merluza fresca está en el mercado todo el año, pero el precio y la calidad varían mucho según el tamaño y el origen; para el horno conviene que los filetes tengan un grosor parecido entre sí, porque así salen todos a la vez. La congelada es una alternativa muy razonable: descongelada despacio en la nevera y bien seca antes de hornear, el resultado es muy parecido.

Con los filetes de merluza al horno, el error más común es pasarse de tiempo. Unos minutos de más y la merluza se vuelve seca y fibrosa, así que empieza a mirar a los 10 minutos y sácala en cuanto se separe en lascas. Otros trucos útiles: seca bien los filetes para que no suelten agua y echa el caldo siempre por el borde, para que el majado se quede encima del pescado. Si las patatas aún están duras cuando el pescado ya está hecho, la próxima vez córtalas más finas o dales 5 minutos más en la primera fase.

Si te apetece cambiar la salsa, el filete de merluza en salsa verde se hace en cazuela con perejil, ajo y caldo. Para otros pescados al horno con patata, la dorada al horno con patatas y cebolla y la lubina al horno con patatas siguen una lógica muy parecida.

El pescado cocinado se conserva 1 o 2 días en frío, bien tapado. Recalentado pierde jugosidad, así que mejor aprovéchalo desmigado en unas croquetas, en un pastel de pescado o en una ensalada templada con las patatas que hayan quedado.

Valora esta recetas 18 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras