Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
La cena es ese momento del día donde, o terminas bien tus comidas o lo tiras todo por la borda. Lo importante no son tanto las recetas, sino que recuerdes pequeñas líneas que no es conveniente cruzar.
Lo primero, controla los hidratos. La pasta, el arroz y la fruta es mejor que la dejes para antes de cenar. Tu metabolismo se está preparando para irse a dormir, así que reduce y mucho su actividad, haciendo que esta fuente rápida de energía se convierta en grasa.
En segundo lugar, opta por proteínas magras. De esta manera haz platos en los que la carne magra, como el pollo, el pavo o el conejo sean los protagonistas. Si no quieres comer carne, lánzate a por los pescados blancos. Y si eres vegetariano, platos con tófu, quinoa o soja texturizada pueden ser buenas fuentes de proteína vegetal.
Puedes aderezar tus recetas con algún lácteo como por ejemplo el mascarpone, el queso fresco o quesos blancos desnatados.
En Gallina Blanca vamos sobrados de ideas. Un segundo plato perfecto para el otoño y el invierno, un riquísimo estofado de verduras con pavo. Es estupendo para esos días en los que necesitamos un empujoncito, ya sea por el frío o porque nuestro ánimo no está del todo a punto.
Si no eres de estofados, pero te flipa el pimiento, tenemos una de recetas con esta hortaliza como acompañamiento que es para perder la cabeza. Estos rollitos de pollo y pimiento te harán quedar como un auténtico chef con tus invitados. Y, espérate, porque vamos con una riquísima lasaña de champìñones, pimiento y atún
Y si quieres muchas, muchas más ideas, visita nuestro apartado de recetas con verduras en la web
Hay muchas opciones para poder hacer deliciosos bocadillos fríos. Una de las mejores opciones son aquellos que contienen queso en su composición. Por ejemplo, siempre puedes combinar una tortilla francesa con queso emmental y unos pimientos verdes fritos. Si no eres de pimientos, no te preocupes, puedes hacer un majado de aguacate, con pimienta negra y sal gorda, súmale atún, rúcula, queso de cabra y salmón ahumado. Vale, el aguacate quizás es demasiado graso. Siempre puedes combinar cebolla caramelizada, con lomo pasado por la plancha, el toque verde de los canónigos y el queso que más te guste. Y si estas opciones no te convencen, siempre puedes acudir a nuestro recetario de bocadillos.
El acompañamiento ideal para la salsa carbonara es cualquier tipo de pasta, siendo los espaguetis y tallarines las opciones más recomendadas. También combina de maravilla con macarrones o incluso sobre filetes de pollo. Esta versatilidad permite disfrutar de su cremosidad en diversas recetas caseras con un resultado siempre delicioso.
Gallina Blanca Chef Guía
Lasaña fría de atún y olivas
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