La fideuá de marisco se cocina en paella, como un arroz seco, pero con fideos cortos que se tuestan en el aceite del sofrito antes de mojarlos. En unos 40 minutos sale una paella para 4 personas, con 200 g de sepia, 200 g de butifarra y 1 gamba grande por comensal. Ese tostado sella el fideo: absorbe el caldo de forma pareja y al final se levanta y queda suelto, en lugar de convertirse en un plato de pasta con caldo. Desde que entra el litro de caldo, los fideos necesitan poco más de 10 minutos.

La tradición sitúa su origen en Gandía, en la costa valenciana, a principios del siglo XX: según el relato más extendido, en un barco de pesca se usaron fideos en lugar de arroz y así nació el plato. Sea cual sea su historia exacta, Gandía celebra desde los años 70 un concurso internacional dedicado a la fideuá tradicional, que hoy se cocina en toda la costa mediterránea. En cada zona cambia el marisco: hay versiones con cigalas, con almejas o con rape, y en la mesa casi nunca falta el alioli.

Para elegir los fideos, busca los específicos para fideuá, cortos y algo más gruesos que los de sopa; los que tienen un agujero central se levantan más al final. La sepia debe tener la carne blanca y brillante y oler a mar; si la compras congelada, descongélala en la nevera y sécala con papel de cocina, porque húmeda suelta agua en la paella y no llega a tostarse. Si lo dejas todo troceado de antemano, la elaboración es fácil de seguir, porque una vez que entra el caldo apenas hay que tocar la paella.

Información nutricional(por ración)

Energía

485 kcal

Hidratos

52 g

Grasas

18 g

Fibra

3.5 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Sepia
Sepia
200 gramos
Butifarra
Butifarra
200 gramos
Gamba
Gamba
4 unidades
Ajo
Ajo
1 diente
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Perejil
Perejil
al gusto
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Receta

Fideuá de marisco

Paso 1 de 4

Dora las gambas, la sepia y la butifarra

Dora las gambas, la sepia y la butifarra

Pon la paella o una cazuela ancha a fuego medio con aceite de oliva virgen extra en cantidad suficiente para cubrir el fondo. Cuando el aceite esté caliente, añade las 4 gambas enteras y dóralas 1 minuto por cada lado, lo justo para que cambien de color y suelten su jugo en la grasa. Retíralas a un plato: si se quedan durante toda la cocción, acaban secas y duras.

En ese mismo aceite echa los 200 g de sepia cortada en dados y los 200 g de butifarra en rodajas pequeñas. Sofríe de 5 a 6 minutos, removiendo, hasta que la sepia pierda el aspecto translúcido y la butifarra esté dorada y bien hecha por dentro. La sepia suelta agua al principio; espera a que se evapore y vuelva a oírse el chisporroteo del aceite, porque es entonces cuando empieza a tostarse y a dar sabor al fondo de la paella.

Paso 2 de 4

Sofríe el ajo y tuesta los fideos

Sofríe el ajo y tuesta los fideos

Reduce el fuego y aparta la sepia hacia los bordes para dejar un hueco en el centro. Añade el diente de ajo picado muy fino y el perejil picado, y remueve unos 30 segundos, solo hasta que huela. El ajo se quema enseguida y amarga todo el plato, así que en cuanto empiece a tomar color pasa al siguiente gesto.

Echa los fideos y mézclalos con el sofrito para que queden todos impregnados de aceite. Tuéstalos 2 minutos, removiendo sin parar, hasta que cojan un tono algo más dorado y huelan a pan tostado. Si la paella se queda seca y los fideos se pegan, añade un hilo de aceite. Este tostado sella la superficie de la pasta: así absorbe el caldo más despacio, no se apelmaza y al final los fideos quedan sueltos.

Paso 3 de 4

Moja con el caldo caliente

Moja con el caldo caliente

Calienta antes en un cazo el litro de Caldo para Fideuá Fácil de Marisco 100% Natural, agitando bien el envase antes de abrirlo. Tiene que entrar casi hirviendo: si lo añades frío, la cocción se corta y los fideos se ablandan por fuera antes de hacerse por dentro. Viértelo sobre los fideos, repartido por toda la superficie, y remueve solo al principio para que queden extendidos en una capa uniforme.

Mantén el fuego vivo los primeros 6 minutos, con un hervor alegre. Después pasa a fuego medio y mantén otros 4 o 5 minutos sin remover. Estará en su punto cuando el caldo se haya absorbido casi por completo, en la superficie no quede líquido y las puntas de los fideos empiecen a curvarse hacia arriba. Prueba uno: debe estar tierno, con un ligero punto firme en el centro.

Paso 4 de 4

Termina con las gambas y reposa

A 2 minutos del final, coloca las gambas reservadas sobre los fideos, presionándolas un poco para que se calienten con el vapor y terminen de hacerse. Para conseguir un fondo tostado, sube el fuego al máximo el último minuto: oirás un crepitar suave, señal de que se está formando el socarrat. En cuanto huela a tostado, apaga, antes de que pase a quemado. Si prefieres acabarla en el horno, en lugar de subir el fuego mete la paella de 3 a 5 minutos a 180 °C, con el horno ya caliente, para que el fideo se levante.

Retira la paella del fuego y cúbrela con un paño limpio o con papel de horno. Déjala reposar entre 3 y 5 minutos. En ese tiempo los fideos acaban de absorber la humedad que queda y se levantan, que es el aspecto característico de la fideuá bien hecha. Sírvela en la propia paella, con el alioli en un cuenco aparte para que cada comensal se sirva a su gusto.

Consejos finales

Al comprar las gambas, fíjate en que tengan la cabeza firme, bien pegada al cuerpo y sin manchas negras; las cabezas son las que más sabor dejan en el aceite, así que no las quites. Si usas gambas congeladas, pásalas a la nevera la víspera y sécalas antes de dorarlas. Si la butifarra es fresca, asegúrate de que queda bien hecha en el primer sofrito, sin zonas rosadas en el centro.

En la mesa, el acompañamiento habitual es el alioli, servido aparte. Si lo haces casero con huevo, al estilo de una mayonesa de ajo, tómalo en el día, mantenlo en frío hasta servirlo y no lo dejes a temperatura ambiente durante la comida; con huevo pasteurizado tienes más margen. Una mayonesa con un poco de limón es la alternativa más suave, y una ensalada verde con cebolla tierna completa el menú. Para un día con poco tiempo, la fideuá rápida sigue un método más corto.

Si al final los fideos siguen duros y ya no hay caldo, vierte por los bordes un cazo de caldo bien caliente y dale 2 o 3 minutos más a fuego medio. Si están tiernos pero queda líquido, sube el fuego para que se evapore. No remuevas después de los primeros segundos con el caldo y respeta el reposo tapado: son los trucos que consiguen que los fideos se levanten, porque al remover se rompe la capa y quedan apelmazados.

Cambiando el reparto de producto salen la fideuá de calamares y gambas o la fideuá caldosa, con más líquido en el plato. Y si en vez de fideos prefieres arroz, la paella de marisco parte del mismo sofrito de marisco.

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